21-10-2012, 12:17:42
Pues aquí tenemos un nuevo vagido (Vagido: gemido o llanto del reción nacido, aunque aquí es más bien un estertor del moribundo) de "El MUNDO" a cuenta de la querella de Zougham. Como siempre, victimismo al por mayor:
Empecemos por una enmienda a tanto [sic] que aparece en el artículo. El prepotente articulista (es de creer que se trata del mismo Joaquín Manso) ni siquiera se ha informado o se ha preocupado de saber si la expresión "hasta tanto" es correcta. En mi edición del DRAE (21ª ed.) figura como autorizada "hasta tanto que", aunque no "hasta tanto", por mucho que ésta haya sido la expresión en uso desde hace muchos años; ahora bien, en la edición enmendada de la 23ª edición, a punto de publicarse y accesible para quien se tome la molestia de consultarlo, tenemos que...
Esto te pasa por listo, Manso, más que listo...
Volviendo al cuerpo de la "denuncia" es obvio que toma por tontos o por desmemoriados (y una de ambas cosas deben ser quienes crean sus patrañas) a sus lectores cuando entrecomilla las frases de la Audiencia provincial que le interesan. Es obvio que un Tribunal (sea de la Audiencia Provincial, Audiencia Nacional o del Supremo o de Primera Instancia) no ordena la apertura de diligencias si no existe al menos la "apariencia de delito o de falta"; pues estaríamos bien.
Ahora bien; de ninguna manera la Audiencia Provincial presupone que dicho delito se haya cometido, lo cual conculcaría la presunción de inocencia, ésa que "EL MUNDO" cuida tan celosamente cuando se trata de las acusaciones contra él. Léase, en la misma página, el baño de "¡Oya oya oya, La Justicia nos apoya!" que se da cuando, ante una denuncia de Otegui, los Tribunales sentencian que no se ha podido probar que las conversaciones fueran grabadas y, por tanto, prevalece la presunción de inocencia del periodista.
Que el Ministerio del Interior y los Tribunales (más bien estos últimos) se nieguen a retirar la condición de víctimas y testigos protegidos (lo que conllevaría entregar un montón de datos familiares y personales al entorno de un terrorista condenado y no arrepentido, no lo olvidemos) le parece muy curioso y cuasi-delictivo a "EL MUNDO". Huelga recordar o imaginar los pollos que organizó, o montaría (respectivamente) este periódico si se hiciese lo mismo con testigos protegidos contra la violencia del otro terrorismo, el único que los conspiracionistas consideran de verdad.
Marquemos también la etiqueta de "ex-colaborador terrorista" que le clavan siempre a Gonzalo Boyé. Sólo esto es suficiente para desacreditar el artículo. Aparte de la extrema juventud de Gonzalo Boyé cuando ocurrieron los hechos, y que se trataba de un súbdito chileno, de un país donde se sufría una larga dictadura cuya única respuesta para muchos jóvenes parecía ser la violencia revolucionaria, Gonzalo Boyé obtuvo su licenciatura en Derecho en la prisión, mantuvo siempre su inocencia (véase el Documental The Guantanamo Trap) y en la wiki inglesa existen referencias a medios de comunicación que cuestionan su culpabilidad, (y que no puedo comprobar, ásí que lo dejaré allí). Pero, en plata, viene a ser como si un joven español de los que pasaron por las prisiones franquistas fuese ahora continuamente motejado de colaborador-terrorista por haber colaborado en los sesenta con el IRA, OLP, o similares, pese a no haber cometido ningún acto delictivo desde entonces, y haber defendido siempre su inocencia.
Curioso si comparamos el trato estrella que dan, por ejemplo, a Pio Moa.
En fin, más habría que comentar, pero parecen los últimos rebuznos de la querella contra Zougham, y más me suena a que tratan de mandar al terrorista un mensaje de "No te olvidamos, no confieses" que otra cosa.
Porque como Zougham confiese, más allá de las tonterías que dice Federico de que la Policía sigue siendo dominada por Rubalcaba y por lo tanto le habría torturado, no sé qué más podrían decir.
PD: ¡Se me olvidaba!: El Consulado de Rumanía también se une a la conspiración contra el probecito Zougham porque se niega colaborar en el esperpéntico intento de un medio de comunicación sensacionalista de liberar a un terrorista convicto a cuenta de dos compatriotas,testigos protegidos y víctimas del terrorismo. (Ver en la misma página, noticia a la derecha.
Qué malos.
Quote:11-M: La juez, la fiscal e Interior ahogan el caso Zougam
JOAQUÍN MANSO MADRID 21/10/2012 ESPAÑA
La juez, la fiscal e Interior ahogan el 'caso Zougam'
El juzgado rechaza citar a las imputadas y el Ministerio se niega a dar documentación
La juez, la Fiscalía, el Ministerio del Interior y el Consulado de Rumanía están conduciendo hacia un callejón sin salida el procedimiento por posible falso testimonio contra Jamal Zougam en el juicio del 11-M. Y sin practicar la más mínima diligencia, en contra de lo que ordenó la Audiencia Provincial en un contundente auto de junio en el que apreció «apariencia de delito» en la conducta de las dos rumanas testigos protegidos que determinaron su condena y ordenó investigar si mintieron.
Pues bien, la juez Belén Sánchez y la fiscal Rosa Mayoral prescinden del criterio del tribunal y rechazan citar a C-65 y J-70, ya formalmente imputadas, y a suprimirles la condición de testigos protegidas hasta que el Ministerio del Interior les envíe la documentación que confirme las circunstancias que fueron publicadas en una serie de reportajes de este diario. Pero ocurre que el Departamento que dirige Jorge Fernández Díaz se niega a entregar los expedientes que se le han solicitado si previamente no se les indica el nombre de las dos afectadas cuya identidad la juez mantiene en secreto.
Es decir: si no hay nombres no habrá documentos pero no habrá nombres hasta que haya documentos.
En concreto, la fiscal -que ya se opuso a la admisión de la querella tras retenerla sin aparente motivo durante dos meses cuando sabía que el plazo de prescripción estaba a punto de cumplirse- argumenta en un escrito de septiembre que «es prematuro especialmente la toma de declaración de las querelladas hasta tanto [sic] no se examine la documentación requerida y con ello se verifique con suficiencia la realidad del hecho punible».
Y también razona que «no procede suprimir la condición de testigos protegidos de las querelladas hasta tanto [sic] del resultado de la investigación no resulten datos que impliquen una inequívoca imputación formal como autoras del hecho punible y excluyan el archivo de la causa».
La Audiencia de Madrid ya verificó en junio la suficiencia del hecho punible, ordenó la imputación formal de las querelladas y excluyó el archivo de la causa. Es más, ordenó practicar «cuantas diligencias de prueba fueran necesarias para investigar» si las dos rumanas «pudieron confabularse con la finalidad de alcanzar ciertos beneficios personales y económicos, faltando a la verdad en las manifestaciones que realizaron en la vista del juicio oral».
Y todo ello, decía la Audiencia, porque la querella de los abogados Eduardo García Peña y Francisco Andújar relata «nuevas revelaciones que no pudieron ser tenidas en cuenta» por el tribunal del 11-M y aporta «indicios que bien pudieran avalar razonablemente la verosimilitud de la apariencia delictiva de la conducta» de las testigos, cuya defensa ejerce el ex colaborador terrorista Gonzalo Boye. Es decir, que «los hechos contenidos en la querella, de ser ciertos, pudieran ser constitutivos de un delito de falso testimonio».
Tanto la Dirección General de Apoyo a las Víctimas como la Delegación del Gobierno de Madrid, dependientes de Interior, se han negado en sendas resoluciones de junio y julio a entregar los documentos que se le piden, pese a que en ambos casos se les especificó el número de expediente. Antes y después de las últimas elecciones, el PP se comprometió a colaborar con la Justicia.
La solicitud pretende confirmar la que la testigo J-70 no se decidió a declarar contra Zougam hasta 11 meses después del atentado y sólo cuando el Ministerio le cerró las puertas a las indemnizaciones y a los papeles tras rechazarla como víctima, ya que sus técnicos no la creyeron cuando dijo que fue herida en los trenes. Tras testificar, terminó cobrando 48.000 euros
Empecemos por una enmienda a tanto [sic] que aparece en el artículo. El prepotente articulista (es de creer que se trata del mismo Joaquín Manso) ni siquiera se ha informado o se ha preocupado de saber si la expresión "hasta tanto" es correcta. En mi edición del DRAE (21ª ed.) figura como autorizada "hasta tanto que", aunque no "hasta tanto", por mucho que ésta haya sido la expresión en uso desde hace muchos años; ahora bien, en la edición enmendada de la 23ª edición, a punto de publicarse y accesible para quien se tome la molestia de consultarlo, tenemos que...
Quote:hasta tanto, o hasta tanto que.
1. locs. conjunts. En espera de que se produzca lo expresado a continuación. "Mandaron un interino hasta tanto se incorpore el titular".
Esto te pasa por listo, Manso, más que listo...
Volviendo al cuerpo de la "denuncia" es obvio que toma por tontos o por desmemoriados (y una de ambas cosas deben ser quienes crean sus patrañas) a sus lectores cuando entrecomilla las frases de la Audiencia provincial que le interesan. Es obvio que un Tribunal (sea de la Audiencia Provincial, Audiencia Nacional o del Supremo o de Primera Instancia) no ordena la apertura de diligencias si no existe al menos la "apariencia de delito o de falta"; pues estaríamos bien.
Ahora bien; de ninguna manera la Audiencia Provincial presupone que dicho delito se haya cometido, lo cual conculcaría la presunción de inocencia, ésa que "EL MUNDO" cuida tan celosamente cuando se trata de las acusaciones contra él. Léase, en la misma página, el baño de "¡Oya oya oya, La Justicia nos apoya!" que se da cuando, ante una denuncia de Otegui, los Tribunales sentencian que no se ha podido probar que las conversaciones fueran grabadas y, por tanto, prevalece la presunción de inocencia del periodista.
Que el Ministerio del Interior y los Tribunales (más bien estos últimos) se nieguen a retirar la condición de víctimas y testigos protegidos (lo que conllevaría entregar un montón de datos familiares y personales al entorno de un terrorista condenado y no arrepentido, no lo olvidemos) le parece muy curioso y cuasi-delictivo a "EL MUNDO". Huelga recordar o imaginar los pollos que organizó, o montaría (respectivamente) este periódico si se hiciese lo mismo con testigos protegidos contra la violencia del otro terrorismo, el único que los conspiracionistas consideran de verdad.
Marquemos también la etiqueta de "ex-colaborador terrorista" que le clavan siempre a Gonzalo Boyé. Sólo esto es suficiente para desacreditar el artículo. Aparte de la extrema juventud de Gonzalo Boyé cuando ocurrieron los hechos, y que se trataba de un súbdito chileno, de un país donde se sufría una larga dictadura cuya única respuesta para muchos jóvenes parecía ser la violencia revolucionaria, Gonzalo Boyé obtuvo su licenciatura en Derecho en la prisión, mantuvo siempre su inocencia (véase el Documental The Guantanamo Trap) y en la wiki inglesa existen referencias a medios de comunicación que cuestionan su culpabilidad, (y que no puedo comprobar, ásí que lo dejaré allí). Pero, en plata, viene a ser como si un joven español de los que pasaron por las prisiones franquistas fuese ahora continuamente motejado de colaborador-terrorista por haber colaborado en los sesenta con el IRA, OLP, o similares, pese a no haber cometido ningún acto delictivo desde entonces, y haber defendido siempre su inocencia.
Curioso si comparamos el trato estrella que dan, por ejemplo, a Pio Moa.
En fin, más habría que comentar, pero parecen los últimos rebuznos de la querella contra Zougham, y más me suena a que tratan de mandar al terrorista un mensaje de "No te olvidamos, no confieses" que otra cosa.
Porque como Zougham confiese, más allá de las tonterías que dice Federico de que la Policía sigue siendo dominada por Rubalcaba y por lo tanto le habría torturado, no sé qué más podrían decir.
PD: ¡Se me olvidaba!: El Consulado de Rumanía también se une a la conspiración contra el probecito Zougham porque se niega colaborar en el esperpéntico intento de un medio de comunicación sensacionalista de liberar a un terrorista convicto a cuenta de dos compatriotas,testigos protegidos y víctimas del terrorismo. (Ver en la misma página, noticia a la derecha.
Qué malos.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
