17-03-2012, 12:45:06
dosporcuatro Wrote:Manel Wrote:O mira el caso mismo de los explosivos. ¿Quién se ha leído la sentencia, quién ese fragmento donde se admite el uso de otras marcas de dinamita? Pos cuatro chalaos, o sea nosotros. Al resto le mastican la comida y se la traga y luego se escandaliza.
Hay una contrafactual en la que hay de mi parte un cierto voluntarismo ingenuo al que preferiria no renunciar. Me seduce más la idea de que el conspiracionismo de UNEDISA y FJL fueron factores de hundimiento de sus respectivas empresas mas que salvadores picos de ventas. Ni la una ni el otro se van hundiendo por el 11M pero prefiero creer que tantas tapas y titulares en falso les ha pasado una factura en credibilidad y por lo tanto en lectores a pensar que salen indemnes de tanta insidia.
Un poco de pensamiento mágico tampoco hace daño a nadie.
dosporcuatro Wrote:Manel Wrote:O mira el caso mismo de los explosivos. ¿Quién se ha leído la sentencia, quién ese fragmento donde se admite el uso de otras marcas de dinamita? Pos cuatro chalaos, o sea nosotros. Al resto le mastican la comida y se la traga y luego se escandaliza.
Hay una contrafactual en la que hay de mi parte un cierto voluntarismo ingenuo al que preferiria no renunciar. Me seduce más la idea de que el conspiracionismo de UNEDISA y FJL fueron factores de hundimiento de sus respectivas empresas mas que salvadores picos de ventas. Ni la una ni el otro se van hundiendo por el 11M pero prefiero creer que tantas tapas y titulares en falso les ha pasado una factura en credibilidad y por lo tanto en lectores a pensar que salen indemnes de tanta insidia.
Un poco de pensamiento mágico tampoco hace daño a nadie.
Hay una cuestión que considero evidente: el periodico El Mundo no es conspiracionista (lo digo con reserva). Es el instrumento o el vehículo que utilizan los creadores y mantenedores de la "conspiración".
En El Mundo hay gente que ha escrito contra el conspiracionismo, con matices, sí, pero ha criticado algunos aspectos del conspiracionismo. Auqnue lo más importante es que un gran número de trabajadores de ese medio no ha participado en la difusión de la "teorías conspiracionistas".
Sería un error por nuestra parte que difuminemos la principal responsabilidad del creador de las "teorías de la conspiración" (primero ETA, luego los aparatos del Estado....) el binomio Pedro José Ramírez y Casimiro García Abadillo. No olvidemos que los demás han sido los voceros, los palmeros.
Los responsables de la que se ha montado y de la manipulación e instrumentalización de las victimas son ellos dos, nadie más. Los otros han hecho seguidismo, tampoco dan para mucho más.
Por ejemplo:
La estrategia de fijar la atención en lo que pasó en el “después” del atentado, se inicia el 18 de junio de 2004 por García-Abadillo escribiendo en su periódico: “¿Alguien ha tendido una trampa para fomentar la idea de que en torno al 11-M existe una trama policial con ramificaciones en la cúpula del cuerpo? Esa es una sensación que flota en el ambiente”.
Otro ejemplo:
Lo que Pedro Jota escribió en la CARTA DEL DIRECTOR, el domingo 28 de agosto de 2005. Dicha carta se titulaba: “¿Y si lo hizo un Policía?”. Y en ella, se dice textualmente:
“Todo sugiere que el pánico de Su Señoría a enfrentarse con la alta probabilidad de que el cometido clave para la consumación de los atentados fuera desempeñado por un teórico servidor del orden ha sido estimulado por una Fiscalía cuya visión políticamente correcta de la masacre habría quedado descoyuntada por la detección de Kalaji. Si eso hubiera sucedido, las migas de Pulgarcito podrían haberse trocado súbitamente en piezas de dominó y elementos como la personalidad y conducta del coronel Hernando, la personalidad y conducta del comisario Sanchez Manzano – el que por tres veces parece haber engañado al Juez sin que éste pestañee-- , la proliferación de confidentes por todos los rincones de la trama y el propio papel del CNI con Haurte y otros agentes merodeando por las inmediaciones habrían empezado a ser vistos de otra manera por la ciudadanía. Y mi diagnóstico de que el 11-M se engendró muy probablemente en el seno –o por lo menos en el regazo—de los aparatos del Estado adquiriría una creciente virtualidad”.
Resaltar esto, de ahora en adelante, es lo que verdaderamente interesa, RECORDARLO PERMANENTEMENTE EN EL FUTURO.
La demanda de SM contra algunos periodistas o escribidores de El Mundo adquiere ahora más vigencia que nunca (aunque la perdiera por las razones que fuera). Esa demanda es el espejo en el que se refleja, meridianamente clara, la realidad del comportamiento de estos periodistas e impide olvidar sus malas artes y su evidente falta de credibilidad.
Ellos son los responsables, no el periódico.
