Pues muy blandito me parece a mí, ¿no?
Veamos, reconoce que se entrevistaron con ellas varias veces: "Queríamos conocer su versión de los hechos antes de publicar nada". ¿De qué hechos se trata? Evidentemente, de lo relativo a Zougam, es decir, hablan con ellas después de haberse formado la "teoría" de que Zougam es inocente y "antes de publicar" que son unas mentirosas. Se trata, pues, de testigos de cuyo testimonio, por definición se sospecha. Y, en esas circunstancias, Casimiro nos cuenta lo buen tipo que es: "Lo que hice fue llamar a la responsable de prensa de CatalunyaCaixa, Cristina Langarika, para rogarle que, aunque le embargaran la casa, tuvieran con ella cierta consideración en lo relativo al embargo de la nómina, ya que se trataba de una víctima del 11-M. Langarika accedió."
Un momento, quieto parao. ¿Cómo que "se trataba de una víctima del 11-M?"? Pero si ellos mismos piensan que es una "falsa víctima" y ya lo pensaban entonces. Esto es puro comentario de texto, como sospechaba. García Abadillo admite que hizo gestiones (exitosas) para "ayudar" a una testigo protegida cuyo testimonio le interesaba a) "reconducir" o "rectificar" amablemente (por las buenas) o b) desacreditar por las malas. Es de primero de extorsión pseudomafiosa: el palo y la zanahoria. En aquel momento estaban en la fase "amable" y, cuando les fallan, les dan portadazos y editorialazos.
Francamente, después de leer esto, lo cierto es que me refuerza en que lo que se denuncia es verdad.
Veamos, reconoce que se entrevistaron con ellas varias veces: "Queríamos conocer su versión de los hechos antes de publicar nada". ¿De qué hechos se trata? Evidentemente, de lo relativo a Zougam, es decir, hablan con ellas después de haberse formado la "teoría" de que Zougam es inocente y "antes de publicar" que son unas mentirosas. Se trata, pues, de testigos de cuyo testimonio, por definición se sospecha. Y, en esas circunstancias, Casimiro nos cuenta lo buen tipo que es: "Lo que hice fue llamar a la responsable de prensa de CatalunyaCaixa, Cristina Langarika, para rogarle que, aunque le embargaran la casa, tuvieran con ella cierta consideración en lo relativo al embargo de la nómina, ya que se trataba de una víctima del 11-M. Langarika accedió."
Un momento, quieto parao. ¿Cómo que "se trataba de una víctima del 11-M?"? Pero si ellos mismos piensan que es una "falsa víctima" y ya lo pensaban entonces. Esto es puro comentario de texto, como sospechaba. García Abadillo admite que hizo gestiones (exitosas) para "ayudar" a una testigo protegida cuyo testimonio le interesaba a) "reconducir" o "rectificar" amablemente (por las buenas) o b) desacreditar por las malas. Es de primero de extorsión pseudomafiosa: el palo y la zanahoria. En aquel momento estaban en la fase "amable" y, cuando les fallan, les dan portadazos y editorialazos.
Francamente, después de leer esto, lo cierto es que me refuerza en que lo que se denuncia es verdad.
