25-04-2012, 12:58:32
Además, como ya se ha comentado aquí varias veces, no resulta nada heroico sincronizar varios relojes para que sus alarmas suenen en un plazo de dos a tres minutos. Exquisito sería que se sincronizaran a mili segundos.
Pero es que, además, hacer que exploten al segundo no tiene para los terroristas un valor especial (y por eso no lo buscaron). Mucho más diabólico sería hacerlos estallar a intervalos, por ejemplo, de veinte minutos, para hacerlos coincidir con la llegada de las distintas oleadas de los servicios de emergencias ( uno puede imaginar sin dificultad que la última de dichas explosiones puede acabar con la mitad de los psicólogos de Madrid :lol: ) o hacer explotar, a intervalos de cinco minutos, una oleada en los trenes, otra en los andenes, otra en las puertas... Cosas así.
Lo de que los "moros" no sean capaces de algo así es más del mismo europeocentrismo racista que, en otros campos, considera imposible que en Sudamérica se construyeran sin ayuda extraterrestre pirámides (doscientos o más años después de que en España se construyera la catedral de Burgos) o las calzadas incas (mil quinientos años tras las vías romanas); o Angkor-Vat, o las construcciones de África central y meridional...
Pero es que, además, hacer que exploten al segundo no tiene para los terroristas un valor especial (y por eso no lo buscaron). Mucho más diabólico sería hacerlos estallar a intervalos, por ejemplo, de veinte minutos, para hacerlos coincidir con la llegada de las distintas oleadas de los servicios de emergencias ( uno puede imaginar sin dificultad que la última de dichas explosiones puede acabar con la mitad de los psicólogos de Madrid :lol: ) o hacer explotar, a intervalos de cinco minutos, una oleada en los trenes, otra en los andenes, otra en las puertas... Cosas así.
Lo de que los "moros" no sean capaces de algo así es más del mismo europeocentrismo racista que, en otros campos, considera imposible que en Sudamérica se construyeran sin ayuda extraterrestre pirámides (doscientos o más años después de que en España se construyera la catedral de Burgos) o las calzadas incas (mil quinientos años tras las vías romanas); o Angkor-Vat, o las construcciones de África central y meridional...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
