07-06-2012, 19:45:31
Leido el Auto de la Audiencia Provincial no me extraña que Del Pino ponga poca esperanza aen la nueva resolución.
En realidad, según la Audiencia, si no entiendo mal, la inadmisión de la querella no procedía porque, de entrada, los hechos denunciados, caso de ser ciertos, son delito. Por lo tanto, y especialmente en lo que se refiere a la declaración ante el Consulado de Rumanía de C-65, manda la Audiencia que se investigue, máxime cuando hay un condenado a cuarenta mil años cuyo destino depende de ello.
Una nueva prueba de lo garantista que es la Justicia española. De lo cual hay que congratularse.
Por cierto, una anécdota: El título del artículo de Don Luis, "Canción triste del 11-M", es burdo trasunto del mítico "Canción triste de Hill Street", asunto de mofa y befa de los traductores de inglés.
Resulta que el título original, "Hill Street Blues" debería haberse traducido como "Los azules de Hill Street" (azules, obviamente, por el uniforme) pero, al parecer, un listo armado de un diccionario (y posiblemente amante de los blues musicales, claro) cometió el barbarismo comentado.
Como lo de los hermanos Néant en el Tour de Francia. ¿No lo saben? Cuando pueda lo cuento
En realidad, según la Audiencia, si no entiendo mal, la inadmisión de la querella no procedía porque, de entrada, los hechos denunciados, caso de ser ciertos, son delito. Por lo tanto, y especialmente en lo que se refiere a la declaración ante el Consulado de Rumanía de C-65, manda la Audiencia que se investigue, máxime cuando hay un condenado a cuarenta mil años cuyo destino depende de ello.
Una nueva prueba de lo garantista que es la Justicia española. De lo cual hay que congratularse.
Por cierto, una anécdota: El título del artículo de Don Luis, "Canción triste del 11-M", es burdo trasunto del mítico "Canción triste de Hill Street", asunto de mofa y befa de los traductores de inglés.
Resulta que el título original, "Hill Street Blues" debería haberse traducido como "Los azules de Hill Street" (azules, obviamente, por el uniforme) pero, al parecer, un listo armado de un diccionario (y posiblemente amante de los blues musicales, claro) cometió el barbarismo comentado.
Como lo de los hermanos Néant en el Tour de Francia. ¿No lo saben? Cuando pueda lo cuento
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
