27-06-2012, 08:29:53
Lo más curioso no es que Luis del Pino presente su acostumbrada relación de hechos manipulada y maniquea, sino que alguien se crea su pueril (y luego explicaré por qué uso este adjetivo) relato de los hechos
Todo el artículo está lleno de juicios de valor, como…
No le interesa recordar a Del Pino que gran parte del descrédito de las instituciones judiciales (TC, TS, CGPJ) son achacables a los propios conspiracionistas y, entre los partidos políticos, a los que han utilizado al TC como un “Supremo del Supremo”.
Pero ya vemos su “doble rasero”, que aplican él y los conspiracionistas continuamente: cuando el PSOE, o CIU, o PNV, llevan una cuestíon al TC, será usarlo como un mero “instrumento de bloqueo” que lo desacreditará; si lo hace el PP será para hacer de contrapeso frente a un “PSOE enloquecido”.
Juzgando por lo que se sabe a posteriori, también reinterpreta continuamente los hechos, como…
Otrosí en la Ley del aborto, que a Del Pino no le parece “sorprendente” que sea rechazada por un magistrado “progresista”
Finalmente, Bildu; allí, un “progresista” “no era partidario de legalizar Bildu”…
Por supuesto, razones había para esa conspiración: unas veces era una humillación sufrida por el Madrid (“y ya se sabe que los árbitros se designan en Madrid”) o un jugador que no se había vendido al Barcelona (“y ya se sabe lo que mandan ahora los monederos catalanes en España”) o al Atlético de Madrid (“y ya se sabe que el Aleti es la niña bonita de la prensa madrileña”)… o sabe usted qué.
Argumentos pueriles, claro; por eso ya hace (desde los quince años, o antes) que no lo creo. Pero parece que mucha gente en el país no ha crecido, y siguen siendo tan infantiles como antes. De hecho, en fútbol aún se habla del “villarato” y la victoria del Madrid este año se ha producido “a pesar del villarato”.
Pero más grave es lo de la política española y, en este caso, la cara dura de Del Pino, junto con la asombrosa estupidez/ingenuidad de sus adláteres
Todo el artículo está lleno de juicios de valor, como…
Quote: la primera legislatura de Zapatero se habría iniciado con un Tribunal Constitucional compuesto por 8 conservadores y 4 progresistas, mayoría suficiente para haber servido de contrapeso a un Partido Socialista completamente enloquecido
No le interesa recordar a Del Pino que gran parte del descrédito de las instituciones judiciales (TC, TS, CGPJ) son achacables a los propios conspiracionistas y, entre los partidos políticos, a los que han utilizado al TC como un “Supremo del Supremo”.
Pero ya vemos su “doble rasero”, que aplican él y los conspiracionistas continuamente: cuando el PSOE, o CIU, o PNV, llevan una cuestíon al TC, será usarlo como un mero “instrumento de bloqueo” que lo desacreditará; si lo hace el PP será para hacer de contrapeso frente a un “PSOE enloquecido”.
Juzgando por lo que se sabe a posteriori, también reinterpreta continuamente los hechos, como…
Quote: Sorprendentemente, el gobierno de Aznar, en lugar de proceder a la renovación del Tribunal Constitucional a principios de 2004, decidió aplazarla hasta después de las elecciones del 14 de marzoNo recuerdo la razón dada por Aznar para retrasarlo, pero recuerdo bien que las encuestas daban a su partido claro ganador, lo que hace que no tuviese prisa en renovar el TC, y había decidido dejar los trastos de gobernar a Mariano Rajoy, por lo que nada hay de sorprendente en que quiera dejarle a él la tarea y el “honor” de hacerlo.
Quote: aquí viene lo sorprendente, dos de los magistrados del sector conservador (Jorge Rodríguez Zapata y Roberto García Calvo) rompieron la disciplina de votoY luego empieza el doble rasero en el juicio: todo lo que conviene a su tesis es “sorprendente; lo que no, pasa por alto sin dirigirle una mirada:
Quote: sorprendentemente, en los años siguientes, cada vez que el sector progresista se veía en un apuro, alguien del sector conservador volvía a salir en su auxilioSin embargo, nada ve de “sorprendente” en que uno de los “progresistas” fuera recusado (a petición del PP; y que recuerdo que levantó mucha polémica por el motivo de la recusación
Quote: uno de los magistrados progresistas fue recusado, con lo que volvía a haber un empate entre los dos sectoresY lo “sorprendente” le parece que uno de los conservadores vote a favor de la Sentencia del Estatuto.
Quote: otro de los magistrados del sector conservador, Guillermo Jiménez, votó a favor de la sentencia del estatuto catalánSentencia que, recuerdo, no fue especialmente bien recibida por la Generalitat; quiero decir que fue una especie de sentencia de “consenso”, por lo que nada hay de raro que sea votada por unos u otros, a favor o en contra.
Otrosí en la Ley del aborto, que a Del Pino no le parece “sorprendente” que sea rechazada por un magistrado “progresista”
Quote: un magistrado del sector progresista, Eugeni Gay, se había decantado por que se suspendiera la Ley del Aborto…pero sí que sea aceptada por un “conservador”
Quote: sorprendentemente, otro magistrado del sector conservador - esta vez Vicente Conde - rompió también la disciplina de votoObsérvese que el “progresista” “se decanta por” y el “conservador” “rompe la disciplina de voto”.
Finalmente, Bildu; allí, un “progresista” “no era partidario de legalizar Bildu”…
Quote: uno de los miembros de ese sector progresista, Manuel Aragón, no era partidario de legalizar Bildu, lo que invertía la relación de fuerzas en ese tema concreto…pero el PP…
Quote: en octubre de 2010 decidió desbloquear de repente las negociaciones para la renovación de los cuatro puestos del Tribunal Constitucional que tenía que nombrar el Senado. Esa renovación llevaba paralizada años …El hecho de que –según muchos analistas- la negociación llevaba paralizada años fundamentalmente por interés del PP, que no quería que se trasladase al TC la mayoría progresista del parlamento (salida de las urnas) y de que el “desbloqueo” pudiese obedecer a un deseo del PP de ofrecer una imagen dialogante al electorado, ni se cita.
Quote: A mi solo se me ocurren dos posibilidades: o los dirigentes del PP y los magistrados del Constitucional nombrados por el PP están aquejados de una infinita estupidez, digna del libro Guiness de los récords, o aquí hay algunas personas, tanto en el PSOE como en el PP, que han hecho, y siguen haciendo, un enorme esfuerzo para que el Tribunal Constitucional pueda ir santificando, con sus pronunciamientos, el cambio de régimen que los españoles venimos sufriendo desde el atentado del 11 de marzo de 2004A mí se me ocurre otra. Cuando yo era un crío, creía sinceramente que existía una conspiración contra el equipo de mi ciudad. Lo creía porque se lo escuchaba a los comentaristas deportivos, para quienes todos los penaltys en contra eran “polémicos”, excesivos”, injustificados” y “de los que no se pitan”, mientras que los penaltys a favor eran “clamorosos”, e incluso los casos más flagrantes de error arbitral al equipo deran disculpados como “ley de compensación” a unas pretendidas fechorías que los comentaristas se habían inventado un rato antes.
Por supuesto, razones había para esa conspiración: unas veces era una humillación sufrida por el Madrid (“y ya se sabe que los árbitros se designan en Madrid”) o un jugador que no se había vendido al Barcelona (“y ya se sabe lo que mandan ahora los monederos catalanes en España”) o al Atlético de Madrid (“y ya se sabe que el Aleti es la niña bonita de la prensa madrileña”)… o sabe usted qué.
Argumentos pueriles, claro; por eso ya hace (desde los quince años, o antes) que no lo creo. Pero parece que mucha gente en el país no ha crecido, y siguen siendo tan infantiles como antes. De hecho, en fútbol aún se habla del “villarato” y la victoria del Madrid este año se ha producido “a pesar del villarato”.
Pero más grave es lo de la política española y, en este caso, la cara dura de Del Pino, junto con la asombrosa estupidez/ingenuidad de sus adláteres
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
