05-07-2012, 06:57:25
Hoy siguen con el temita:
Quote:SARA POLO EL ESCORIAL (MADRID) ESPECIAL PARA EL MUNDO
05/07/2012
ESPAÑA
La opinión del fiscal sólo «es una versión»
El alumno con el que se encaró Javier Zaragoza en los Cursos de El Escorial por el 11-M defiende que, con su pregunta, sólo pretendía «recoger el sentir de la sociedad»
Su traje oscuro con corbata, su pulcro peinado y el detallismo en sus joyas denotan que Luis Galán Galán no tiene nada que envidiar a su reiterativo apellido. Este hombre maduro, de verbo tranquilo y rico vocabulario es la persona con la que se encaró el martes el mismísimo fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza.
Ocurrió durante los Cursos de Verano que la Universidad Complutense de Madrid celebra, desde hace 25 años, en San Lorenzo de El Escorial. Al filo del mediodía, en el momento de los ruegos y preguntas tras la conferencia del fiscal sobre la lucha contra ETA, Luis se levantó y formuló su pregunta, centrada en la investigación del 11-M: «No encontramos ni autores materiales ni autores personales, directos o indirectos. Me gustaría conocer, desde su punto de vista ético y profesional, cuál podría ser el futuro de reabrir esa causa para llegar a una investigación en toda su profundidad».
La respuesta mostró a un Zaragoza ofendido, que recriminó al alumno sus dudas sobre el trabajo de la Audiencia Nacional y reaccionó con vehemencia. Galán, de educación y diplomacia exquisita, no duda en defender la contestación de Zaragoza. «Todos los profesionales, cuando alguien manifiesta algún tipo de duda en relación con la ejecución ortodoxa de su actividad, ven herida su sensibilidad», afirma, «cada cual tiene su ego profesional».
«Él es el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, así que sabe de este tema 250.000 veces más que yo», reconoce. Sin embargo, él mismo cuenta que ha «investigado, leído, analizado» sobre el tema y que cuenta con un archivo que está organizando con la intención de escribir una obra, aunque «no para publicarla».
De la respuesta del fiscal -«¿Qué quiere usted? ¿Siempre autores materiales?»- opina que sólo «es una versión». «Yo no tenía ningún ánimo de contradicción ni de controversia», asegura Galán, añadiendo que, «intelectualmente y reflexivamente hablando», sí que tiene «muchos elementos para contradecir lo que venimos escuchando desde hace muchos años».
«Con mi pregunta sólo pretendía recoger el sentir que había podido pulsar en la sociedad», recuerda, «un sentimiento de extrañeza, de duda». «Me hago eco de informaciones recogidas en los medios, claro, pero no solamente», explica. «También he hablado del tema con muchas personas y creí importante manifestar mi inquietud, mi duda, mi sorpresa, mi reticencia...».
Luis explica estas dudas. Para él, es imposible concebir que la investigación sobre el 11-M se haya dado por cerrada con tanta rapidez, «mientras hay asesinatos de ETA de hace 10 años sobre los que aún no se ha dictado sentencia».
Galán es un asiduo a los Cursos de Verano de la Complutense, a los que asiste cada año. De hecho, fue uno de estos cursos, en 1988, el que le impulsó a emprender la carrera de Derecho, la cuarta que cursaba tras Enfermería, Graduado Social y Fisioterapia. «La espinita que tengo clavada es que hice cinco cursos de doctorado, pero no presenté la tesis», afirma. Hoy ejerce como abogado -«como jurista, más bien»-, pero sólo «de forma romántica». «Me considero emérito», afirma.
El abogado es un gran devorador de periódicos. Reconoce que disfrutó de muy buenos ratos hace tres veranos, cuando asistió al curso sobre los 20 años de EL MUNDO. «Soy un gran amante de la información, de la objetividad, de la verdad por encima de todo», asegura. Durante toda la entrevista, mira el reloj porque le van a «cerrar el quiosco» y quiere comprar la edición del día de EL MUNDO y El País. «Leo siempre los dos, conozco sus líneas ideológicas, aunque a veces me sorprenden», reconoce. «Busco conocer la verdad y que no me den gato por liebre».
«La sociedad está, como dicen los jóvenes, muy pasota», lamenta. «Veo una gran falta de inquietud, porque parece que es mejor no hablar de cosas que pueden ser conflictivas, tanto con respecto a ETA como al 11-M. También, por ejemplo, el donde dije digo, digo diego parece que no preocupa a nadie, y son los representantes del pueblo», añade.
Luis tiene una memoria prodigiosa. Cita artículos, fechas y leyes con la facilidad de un archivista. Y, por si el recuerdo falla, porta en su maletín una Constitución Española. No deja de mirar la grabadora e inconscientemente pone la mano encima para hacer confesiones. «No me da miedo, es por precaución», asegura.
