28-07-2012, 23:03:26
larean Wrote:Qué lástima. Con lo divertidos que eran.
P.D. Tendrías que poner autores y fechas...
La primera y tercera citas son de Intereconomía, de finales del 2011. La segunda es un spam que se hizo bastante popular un poco antes de las elecciones del 2008 y también resurgió antes de las elecciones del 2011.
Pero para obra maestra de los tic tac tic tac que quedó en el más espantoso de los ridículos, el mejor es de Luis del Pino el día antes de la sentencia (30 octubre de 2007):
Luis del Pino Wrote:En el fondo, todas esas voces no hacen sino tomar el rábano por las hojas. Porque lo importante en la sentencia de mañana, lo verdaderamente importante, no son las condenas que se impongan o se dejen de imponer. Las condenas o absoluciones no son más que la consecuencia lógica del relato de los hechos, que a su vez no es sino una reconstrucción efectuada a partir de las conclusiones obtenidas durante la fase de valoración de la prueba.
Lo que verdaderamente importa de la sentencia de mañana es la valoración que los jueces hagan de las distintas pruebas practicadas. Lo que importa es si los jueces dan carta de naturaleza a la mochila de Vallecas, o si dan por buenos los efectos encontrados dentro del Skoda, o si admiten tales o cuales datos extraídos de los informes de conexiones telefónicas. Es ahí donde se juega la partida. Es ahí, en realidad, donde se ha jugado desde el principio, aunque algunos quisieran fijarnos otro terreno de juego.
La valoración que los jueces hagan de las pruebas será la que decida todos los restantes aspectos. Dependiendo de qué pruebas den por buenas, los miembros del tribunal efectuarán un relato de los hechos, que debe deducirse necesariamente de esas pruebas aceptadas. Y, a partir de ese relato de los hechos, se deducirán las condenas o absoluciones de manera casi automática.
Por eso, y aunque las absoluciones y condenas puedan ser lo más llamativo desde el punto de vista mediático, yo estaré mañana especialmente atento a otra cosa. Lo que verdaderamente me importa de la sentencia es ver qué pasa con todas y cada una de esas falsas pruebas que se nos presentaron a los españoles para construir la patraña con la que tender un manto de olvido y de silencio sobre la masacre del 11-M.
Si la sentencia de mañana sirve para desgarrar ese manto, si la sentencia de mañana pone el dedo en las distintas llagas que los medios de comunicación independientes hemos ido revelando, si la sentencia de mañana responde al sentido común a la hora de juzgar la validez de las pruebas, la partida entrará en una fase totalmente nueva.
Quizá por eso andan algunos tan nerviosos.
Luego resultó que no. Que lo importante no era la valoración de las pruebas, sino que lo importante era la absolución de los "autores intelectuales". De ridículo en ridículo hasta el ridículo final. Todo con mucho nerviosismo por parte de los versionoficialistas, eso sí. :lol:
