15-03-2013, 09:46:53
Esta mañana Federico ya estaba despotricando.
Obviamente, cuando el Supremo le dio la razón quitando alguna condena que se le había impuesto, todo eran parabienes.
Es la sempiterna y desazonadora (para la gente con sentido crítico) entre "jueces buenos" (aquellos que me dan la razón) y "jueces malos" (aquellos que me la quitan).
Como la "policía buena" y la "policía de Rubalcaba" que, según Federico, siguie estando ahí, y es la culpable de todas las tropelías que, según él, comete la policía, desde la desaparición de un alijo de coca hasta la detención de un prócer de "nuestro" partido, pasando por la multa que me pusieron ayer.
Obviamente, cuando el Supremo le dio la razón quitando alguna condena que se le había impuesto, todo eran parabienes.
Es la sempiterna y desazonadora (para la gente con sentido crítico) entre "jueces buenos" (aquellos que me dan la razón) y "jueces malos" (aquellos que me la quitan).
Como la "policía buena" y la "policía de Rubalcaba" que, según Federico, siguie estando ahí, y es la culpable de todas las tropelías que, según él, comete la policía, desde la desaparición de un alijo de coca hasta la detención de un prócer de "nuestro" partido, pasando por la multa que me pusieron ayer.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
