16-04-2013, 07:23:37
larean Wrote:Muy bueno. Recuerdo que hace años comentamos que la conspiranoia pasaba de puntillas sobre una de las evidencias más incriminadoras contra los islamistas: el contenido de sus ordenadores. Javier hizo una relación parcial de lo que entonces había trascendido del sumario, y era tremendo. Es uno de los puntos que los conspis prefieren ignorar, dado que no lo pueden refutar.
Me he acordado que Luis del Pino sí que dedicó una de sus paridas a los libros hallados en Leganés. La he buscado y aquí está:
Luis del Pino Wrote:El pasado miércoles, desvelábamos en el programa "11-M La sentencia" un nuevo capítulo de las contradicciones que rodean al episodio del piso de Leganés, analizando los libros de carácter religioso que fueron encontrados en el desescombro del piso.
Aquellos libros cumplieron un doble papel: por un lado, servían de "demostración" de que los habitantes de ese piso eran auténticos islamistas fanáticos. Por otro lado, en esos libros se encontraron numerosas huellas digitales de los presuntos suicidas y de otros muchos supuestos implicados en la trama. De hecho, todas las huellas digitales detectadas en Leganés se encontraron en aquellos libros.
Lo primero que llama la atención es el estado de buena conservación en que esos libros se encontraron. Al menos 6 de ellos salieron (supuestamente) despedidos en la explosión, apareciendo a decenas de metros de esa casa que acababa de estallar. A pesar de lo cual, los libros no presentan desperfectos, ni signos de quemaduras, ni ninguna evidencia de haber sido arrojados al exterior por la explosión de una carga de 20 kg de dinamita.
Pero le evidencia de que esos libros fueron "colocados" por alguien, y no precisamente por los presuntos suicidas, es el propio contenido de esos libros. En el Islam hay dos confesiones principales, la sunnita y la chiita, que difieren sustancialmente en cuestiones de doctrina, de forma similar a como se diferencia un católico de un protestante o de un cristiano ortodoxo. De hecho, sunnitas y chiitas mantienen frecuentes enfrentamientos sangrientos, por ejemplo en Irak. Se trata, por tanto, de dos confesiones diferentes y cuya convivencia a veces es imposible.
Pues bien: todos los habitantes del piso de Leganés eran sunnitas y ninguno de los grupos terroristas con los que los informes policiales dicen que tenían relaciones (movimiento Takfir, GIA, Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, Grupo Islámico Combatiente Marroquí) es de tipo chiita, sino que son de carácter sunnita/jariyita.
Sin embargo, entre los libros encontrados en Leganés hay al menos tres de confesión chiita, y precisamente en ellos se encontraron huellas digitales de tres de los presuntos suicidas: Abdenabi Kounjaa, Asrih Rifaat y Jamal Ahmidan. ¿Cómo van unos presuntos fanáticos de confesión sunnita a llevarse a aquel piso libros de carácter chiita?
Está claro que alguien decidió que había que colocar en aquel piso unos cuantos libros de carácter religioso. Y que ese alguien no tenía demasiado claras las distinciones entre unas doctrinas islámicas y otras.
