Permitid que comente aquí, aunque no viene mucho a cuento, el disgusto tan grande que me provoca el periodismo inmundo de PJ. Acabo de charlar con un compañero de trabajo, que me consta que es inteligente y que, además, no cree en la conspiranoia. Y, sin embargo, va y me suelta algo así: "Oye, leí el otro día en El Mundo un artículo sobre el 11-M [sabe que me interesa el tema]" "¿cuál?", pregunto. "Ese en el que, según parece, Manzano reconoce que había mentido sobre los explosivos y que no había hecho los análisis correctamente..."
¿Os dáis cuenta? Con sus tergiversaciones, con sus manipulaciones del lenguaje, sus frases calculadas, hacen que la forma en que este tipo recuerde la noticia sea: Manzano reconoce que mintió y no hizo bien su trabajo. Eso es lo que me pone enfermo. Porque este colega mío añadía que no daba mucho crédito a la noticia, pero ¿cuántos habrá que al leer tales cosas no piensen: hombre, si el río suena, agua lleva?
Y luego leo la forma en la que el mundo habla hoy de la repetición de los análisis y se me llevan los demonios. Qué difícil me resulta mantener la compostura ante tanto proxeneta de la verdad.
¿Os dáis cuenta? Con sus tergiversaciones, con sus manipulaciones del lenguaje, sus frases calculadas, hacen que la forma en que este tipo recuerde la noticia sea: Manzano reconoce que mintió y no hizo bien su trabajo. Eso es lo que me pone enfermo. Porque este colega mío añadía que no daba mucho crédito a la noticia, pero ¿cuántos habrá que al leer tales cosas no piensen: hombre, si el río suena, agua lleva?
Y luego leo la forma en la que el mundo habla hoy de la repetición de los análisis y se me llevan los demonios. Qué difícil me resulta mantener la compostura ante tanto proxeneta de la verdad.
