23-01-2007, 21:18:39
Apuntar al hilo del hilo que la otra pata del muñeco conspiracionista, El Mundo, trata de presentar el análisis del explosivo utilizado en el atentado de la T4 de Barajas como ejemplo de la forma correcta de hacer las cosas frente a “las tenebrosas sombras” que se ciernen sobre la actuación de los Tedax en los atentados del 11-M.
Lo segundo es cómo el término “hexógeno”, según los avezados periodistas de investigación de El Mundo, se agota en sí mismo a la hora de determinar un tipo de explosivo.
Tal apreciación es falsa.
El “hexógeno”, ciclonita, RDX o T4, es la base de toda una gama de explosivos plásticos. ¿A cuál de ellos se refiere la Policía Científica después de haber utilizado sus sofisticados equipos de análisis? ¿Era C, C2, C3 o C4, todos ellos basados en el “hexógeno”? ¿Sería quizás PE4, el explosivo plástico militar británico que sólo se diferencia del C4 en el tipo y proporción de plastificantes utilizados? ¿O era SEMTEX, la versión checa del C4?
No lo dicen porque son incapaces de diferenciarlo a partir de los análisis de las 200 muestras recogidas, igual que los Tedax dijeron “dinamita” tras analizar las muestras recogidas el 11-M, sin poder precisar si era Titadyn 30AG o Titadyn 50AG o Goma 2 EC o Goma 2 ECO.
Quote:Tras catorce días de trabajo, el pasado 13 de enero, la Policía Científica hizo público su informe sobre el explosivo utilizado por ETA en la T-4: se trataba de amonal reforzado con un explosivo plástico conocido como hexógeno.No hace falta buscar mucho, se refutan a sí mismos. Cuando este mismo periódico publicó el 14 de este mes las conclusiones del informe de la Policía Científica sobre el explosivo utilizado en Barajas decía:
Esa es la forma habitual de actuar por parte de la Policía. Justo todo lo contrario de lo que se hizo tras el atentado del 11 de marzo de 2004.
Quote:Los datos suministrados ayer por la Policía se basan en el análisis de las «más de 200 muestras» recogidas en la zona del atentado, tanto de tierra como piezas metálicas. De ellas se desprende que ETA utilizó el pasado día 30 «una mezcla de explosivos». En concreto, «uno de naturaleza inorgánica, con una base de nitratos, del tipo del amonal o amosal», y un segundo, el hexógeno, «como multiplicador del efecto detonante con el fin de aumentar el poder destructivo».Lo primero que llama la atención es como lo que el día 13 era un explosivo «de naturaleza inorgánica, con una base de nitratos, del tipo del amonal o amosal», sin poder especificar más, el día 21 se convierte en “amosal” de forma indubitada.
Lo segundo es cómo el término “hexógeno”, según los avezados periodistas de investigación de El Mundo, se agota en sí mismo a la hora de determinar un tipo de explosivo.
Tal apreciación es falsa.
El “hexógeno”, ciclonita, RDX o T4, es la base de toda una gama de explosivos plásticos. ¿A cuál de ellos se refiere la Policía Científica después de haber utilizado sus sofisticados equipos de análisis? ¿Era C, C2, C3 o C4, todos ellos basados en el “hexógeno”? ¿Sería quizás PE4, el explosivo plástico militar británico que sólo se diferencia del C4 en el tipo y proporción de plastificantes utilizados? ¿O era SEMTEX, la versión checa del C4?
No lo dicen porque son incapaces de diferenciarlo a partir de los análisis de las 200 muestras recogidas, igual que los Tedax dijeron “dinamita” tras analizar las muestras recogidas el 11-M, sin poder precisar si era Titadyn 30AG o Titadyn 50AG o Goma 2 EC o Goma 2 ECO.
