Lior, me pasa como a esos actores que no soportan ver sus películas: aunque he bajado la grabación del programa, no he sido capaz de escucharme después de los primeros tres segundos y he puesto fin a la escucha. No puedo, por tanto, valorar mi intervención ni ninguna otra
Sí te puedo contar la sensación del directo. A mí me gustó, en parte porque no fue una pelea de grillos ni había lugar a conspiranoias, que todos los participantes rechazamos claramente, y en parte porque nadie partía de guiones escritos. Solo dos personas tenían apuntes sobre la mesa (uno de ellos de Diego, lógicamente, a fin de ir guiando la cosa), pero no se pudo hacer uso de los mismos, siendo a la postre todo bastante espontáneo.
Por lo demás, algunas frases entresacadas en este hilo tienen explicación en comentarios previos a la grabación del programa. Así, p.ej., uno de los participantes, buen amigo mío, nos contó divertido que la cosa que más detestaba de Luis del Pino era la cantidad de preguntas estúpidas que hacía: "¿Por qué ese coche bla bla bla? ¿Por qué tal cosa se hizo así? ¿Por qué bla bla bla?" Lo cual se vio reflejado en distintas fases del debate, claro.
En general, además, en conversaciones anteriores a la grabación —o en el único descanso que hubo, tiempo de mal fumar un cigarrillo—, todos coincidimos en distintas apreciaciones, algunas de las cuales deben valorarse en lo suyo teniendo en cuenta que había varios abogados: a) que no importa la marca de la dinamita; b) que la conspiranoia suscita puntos de discusión absolutamente idiotas; c) todos los sumarios, hasta los más simplones —se puso como ejemplo una reclamación de deuda—, son susceptibles de ilimitada agujeronegrología; etc.
En resumen, la experiencia me gustó y volvería a repetirla. No sentí que hubiera perdido el tiempo.
Añadido: sí hay un aspecto sobre el que me gustaría incidir, respondiendo a un comentario anterior. ¿No es demencial que sea algo "extraordinario" que se pueda llevar a cabo un debate sobre el 11M no contaminado por paranoias?
Sí te puedo contar la sensación del directo. A mí me gustó, en parte porque no fue una pelea de grillos ni había lugar a conspiranoias, que todos los participantes rechazamos claramente, y en parte porque nadie partía de guiones escritos. Solo dos personas tenían apuntes sobre la mesa (uno de ellos de Diego, lógicamente, a fin de ir guiando la cosa), pero no se pudo hacer uso de los mismos, siendo a la postre todo bastante espontáneo.
Por lo demás, algunas frases entresacadas en este hilo tienen explicación en comentarios previos a la grabación del programa. Así, p.ej., uno de los participantes, buen amigo mío, nos contó divertido que la cosa que más detestaba de Luis del Pino era la cantidad de preguntas estúpidas que hacía: "¿Por qué ese coche bla bla bla? ¿Por qué tal cosa se hizo así? ¿Por qué bla bla bla?" Lo cual se vio reflejado en distintas fases del debate, claro.
En general, además, en conversaciones anteriores a la grabación —o en el único descanso que hubo, tiempo de mal fumar un cigarrillo—, todos coincidimos en distintas apreciaciones, algunas de las cuales deben valorarse en lo suyo teniendo en cuenta que había varios abogados: a) que no importa la marca de la dinamita; b) que la conspiranoia suscita puntos de discusión absolutamente idiotas; c) todos los sumarios, hasta los más simplones —se puso como ejemplo una reclamación de deuda—, son susceptibles de ilimitada agujeronegrología; etc.
En resumen, la experiencia me gustó y volvería a repetirla. No sentí que hubiera perdido el tiempo.
Añadido: sí hay un aspecto sobre el que me gustaría incidir, respondiendo a un comentario anterior. ¿No es demencial que sea algo "extraordinario" que se pueda llevar a cabo un debate sobre el 11M no contaminado por paranoias?
