03-02-2007, 22:35:28
Señor Arean, dice usted
En desacuerdo porque el tal De Diego, como ya he dicho, no me parece un ejemplo de imparcialidad o ecuanimidad.
En desacuerdo porque "la verdad" no necesita ayudas. De ninguna clase.
En desacuerdo porque celebrar que la "derecha" sea crítica con los conspiracionistas
es conceder el beneficio de la duda, aunque sea de modo indirecto.
En desacuerdo porque ver la realidad tal y como es no es valiente, en absoluto. No conviene, creo yo, conceder la definición de "normalidad" a quién está instalado en el Prejuicio (con mayusculas).
Termino, "la verdad" no necesita aliados y creo que es tanto más "verdad" cuanto más pueda renegar de quién la defiende. Yo no necesito que un intolerante como De Diego me de la razón, es más, dándole la vuelta al razonamiento, me podría ver en la obligación de dudar de mis convicciones cuando quién las defiende no tiene credibilidad alguna.
Quote:En efecto. A mí me interesa mucho más que la "derecha" (para usar ese término) critique el conspiracionismo a que lo haga la izquierda. Es mucho más difícil (y más valiente), porque es más incómodo para las ideas preconcebidas.Y creo que es la única vez en que estoy en manifiesto desacuerdo con usted.
En desacuerdo porque el tal De Diego, como ya he dicho, no me parece un ejemplo de imparcialidad o ecuanimidad.
En desacuerdo porque "la verdad" no necesita ayudas. De ninguna clase.
En desacuerdo porque celebrar que la "derecha" sea crítica con los conspiracionistas
es conceder el beneficio de la duda, aunque sea de modo indirecto.
En desacuerdo porque ver la realidad tal y como es no es valiente, en absoluto. No conviene, creo yo, conceder la definición de "normalidad" a quién está instalado en el Prejuicio (con mayusculas).
Termino, "la verdad" no necesita aliados y creo que es tanto más "verdad" cuanto más pueda renegar de quién la defiende. Yo no necesito que un intolerante como De Diego me de la razón, es más, dándole la vuelta al razonamiento, me podría ver en la obligación de dudar de mis convicciones cuando quién las defiende no tiene credibilidad alguna.
