17-02-2007, 11:26:35
(This post was last modified: 17-02-2007, 11:28:18 by Quinta Enmienda.)
Me ha gustado mucho este resumen que hace la agencia Colpisa de la declaración:
16/02/07 19h 52m
11-M
Zougam descalifica a los testigos que le vieron en dos de los trenes del 11-M
920 palabras
-El marroquí, acusado de ser uno de los terroristas que colocó las mochilas-bomba, aseguró en el juicio que a la hora de la masacre “estaba durmiendo”
Madrid, 16 feb. (COLPISA, Alfonso Torices).
Jamal Zougam, uno de los presuntos autores materiales del 11-M, se sienta en el banquillo de la Casa de Campo porque cuatro supervivientes de la masacre le identificaron como uno de los terroristas que ese día colocaron las mochilas-bomba. Este marroquí de 33 años, en cuyo locutorio el comando adquirió la tarjetas de los móviles usados como detonadores, proclamó hoy su inocencia, ofreció al tribunal una débil coartada y aseguró que quienes le identificaron mienten o, simplemente, se equivocan.
La declaración de Zougam, que comenzó poco antes de la una de la tarde, revolucionó la segunda sesión del juicio. Previsto para el próximo lunes, pilló por sorpresa tanto a su abogado defensor, que intentó aplazarlo “porque no lo hemos preparado”, como a la fiscal Olga Sánchez y a los abogados de la acusación. Y la sorpresa fue aún mayor cuando el marroquí, para el que la Fiscalía reclama 38.656 años de cárcel, se convirtió en el primero de los procesados que aceptó responder a las preguntas de las acusaciones.
“Soy inocente”, fueron las primeras palabras que salieron de su boca antes de que Olga Sánchez, tras recuperarse de la sorpresa inicial, hiciese oídos sordos y le preguntase si el 11-M viajó a la estación de Alcalá de Henares con el primer grupo de terroristas o con el segundo y a cuál de los cuatro trenes atacados se subió. “Si a esa hora estaba durmiendo, estaba en la cama, ¿cómo iba a ir a ningún sitio?”, respondió. “Me levante sobre las diez, desayuné y me fui a trabajar, como todos los días”, argumentó como única coartada, apoyada eso sí por su familia.
Zougam empezó su declaración cómodo y relajado, tan seguro de sí mismo que incurrió en un desliz que sólo el tribunal puede valorar:
-“¿Enseñó a Serhane y a Ahmidan [dos de los líderes de la célula] a programar teléfonos y conectarlos con la alarma y el vibrador?”, preguntó la fiscal Sánchez.
-“Yo no he visto ni sé nada de bombas”, replicó el procesado.
-“Ni yo le he preguntado nada de bombas, sino de teléfonos”, le rectificó la fiscal.
Hasta en China
Para atajar las explicaciones del procesado, la fiscal Sánchez se apoyó en varias ocasiones en la existencia de cuatro pasajeros que le sitúan en dos de los trenes atacados el 11-M, el que estalló en El Pozo del Tío Raimundo y el que lo hizo en Santa Eugenia. Zougam buscó desacreditar esos testimonios y dio a entender que los cuatro supervivientes se equivocan o mienten. “La única explicación que encuentro es que al verme por televisión cuando me detuvieron les suene mi cara”, comentó antes de bromear: “mi cara la conocen hasta en China”.
En ese afán se embrolló una vez más, y quiso recordar al tribunal que uno de los testigos aseguró verle en la primera planta del tren de El Pozo, “cuando la bomba explotó en el piso de arriba”. “¿Por qué sabe usted eso si no estuvo allí?”, le pregunto el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. “Bueno, es que lo leí en el sumario”, rectificó.
Zougam, con cierto tono jocoso y sonrisas que le valieron tres amonestaciones del presidente del tribunal, tuvo excusas para rebatir todas la acusaciones. No conoce ni a uno sólo de los 28 procesados, pese a que al menos con uno, Abdelmajib Bouchar, habló por teléfono; nunca vio a los siete terroristas que se suicidaron en Leganés, pese a que ‘el Chino’ fue quien compró en su locutorio las tarjetas prepago para los móviles de las bombas; no conoce la casa de Chinchón, donde se fabricaron los artefactos; y no pertenece al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), en el que le sitúa desde hace años la Policía.
Dificultades
Sin embargo, el desparpajo de Zougam para salir del paso no fue tal. Su abogado tuvo que pedir un receso para aleccionar a su cliente cuando se dio cuenta que los acusadores comenzaban a ponerle en dificultades y que él, por no medir las respuestas, comenzaba a errar su estrategia. Nervioso, en cada pregunta comenzó a buscar a su defensor, José Luis Abascal, que repetía una vez tras otra gestos que podrían tradicirse por “no contestes a esa” o “deja de contestar”.
Zougam comenzó a subrayar con silencios aquellas preguntas que le ponían en aprietos. Primero, cuando le preguntaron por su relación con Abú Dahdah, el jefe de Al Qaeda en España hasta 2001 y condenado ya por la Audiencia Nacional. Se limitó a decir que “me vendía frutas de su país (Siria)”. Cuando volvieron a insistirle sobre el personaje, rechazó contestar.
Algo parecido le ocurrió cuando le insistieron en qué forma había llegado a su trabajo y a qué hora. Dijo “como todos los días” y matizó que había llegado algo más tarde de lo normal, pasadas las once de la mañana, porque no encontraba sitio para aparcar. En ningún momento hizo alusión al atentado y al monumental colapso de tráfico que se produjo en el centro de Madrid, cosa que no se le hubiese pasado por alto a nadie que hubiese vivido aquella tragedia como ciudadano.
Llegó un momento, minutos después de las tres de la tarde, en que Zougam optó por no responder más preguntas. “Por cansancio”, explicó azorado al presidente del tribunal. El magistrado Gómez Bermúdez suspendió entonces el interrogatorio, que se reanudará el próximo lunes.
http://www.colpisa.com/motor/motor.php?s...echa_tema=
16/02/07 19h 52m
11-M
La clave de la sesión: Táctica diferenciada
123 palabras
Madrid, 16 feb. (COLPISA).
Los tres supuestos promotores del 11-M han utilizado una misma estrategia de defensa: silencio sepulcral salvo a preguntas de sus propios abogados, que usaron para exculparse. Jamal Zougan, presunto autor material, sorprendió a todos al mostrarse desde el principio dispuesto a contestar a tas las cuestiones que se le planteasen. Y todo ello en un correcto castellano. La inesperada táctica descolocó a la fiscal, que no desarrolló un buen interrogatorio, pero al final se volvió en contra del procesado: víctima de sus propias contradicciones y atosigado por las preguntas de las numerosas acusaciones, Zougam se puso nervioso y buscó refugio en su derecho a no declarar. Su letrado logró ‘in extremis’ frenar su interrogatorio, suspendido hasta el próximo lunes.
http://www.colpisa.com/motor/motor.php?s...echa_tema=
16/02/07 19h 52m
11-M
Zougam descalifica a los testigos que le vieron en dos de los trenes del 11-M
920 palabras
-El marroquí, acusado de ser uno de los terroristas que colocó las mochilas-bomba, aseguró en el juicio que a la hora de la masacre “estaba durmiendo”
Madrid, 16 feb. (COLPISA, Alfonso Torices).
Jamal Zougam, uno de los presuntos autores materiales del 11-M, se sienta en el banquillo de la Casa de Campo porque cuatro supervivientes de la masacre le identificaron como uno de los terroristas que ese día colocaron las mochilas-bomba. Este marroquí de 33 años, en cuyo locutorio el comando adquirió la tarjetas de los móviles usados como detonadores, proclamó hoy su inocencia, ofreció al tribunal una débil coartada y aseguró que quienes le identificaron mienten o, simplemente, se equivocan.
La declaración de Zougam, que comenzó poco antes de la una de la tarde, revolucionó la segunda sesión del juicio. Previsto para el próximo lunes, pilló por sorpresa tanto a su abogado defensor, que intentó aplazarlo “porque no lo hemos preparado”, como a la fiscal Olga Sánchez y a los abogados de la acusación. Y la sorpresa fue aún mayor cuando el marroquí, para el que la Fiscalía reclama 38.656 años de cárcel, se convirtió en el primero de los procesados que aceptó responder a las preguntas de las acusaciones.
“Soy inocente”, fueron las primeras palabras que salieron de su boca antes de que Olga Sánchez, tras recuperarse de la sorpresa inicial, hiciese oídos sordos y le preguntase si el 11-M viajó a la estación de Alcalá de Henares con el primer grupo de terroristas o con el segundo y a cuál de los cuatro trenes atacados se subió. “Si a esa hora estaba durmiendo, estaba en la cama, ¿cómo iba a ir a ningún sitio?”, respondió. “Me levante sobre las diez, desayuné y me fui a trabajar, como todos los días”, argumentó como única coartada, apoyada eso sí por su familia.
Zougam empezó su declaración cómodo y relajado, tan seguro de sí mismo que incurrió en un desliz que sólo el tribunal puede valorar:
-“¿Enseñó a Serhane y a Ahmidan [dos de los líderes de la célula] a programar teléfonos y conectarlos con la alarma y el vibrador?”, preguntó la fiscal Sánchez.
-“Yo no he visto ni sé nada de bombas”, replicó el procesado.
-“Ni yo le he preguntado nada de bombas, sino de teléfonos”, le rectificó la fiscal.
Hasta en China
Para atajar las explicaciones del procesado, la fiscal Sánchez se apoyó en varias ocasiones en la existencia de cuatro pasajeros que le sitúan en dos de los trenes atacados el 11-M, el que estalló en El Pozo del Tío Raimundo y el que lo hizo en Santa Eugenia. Zougam buscó desacreditar esos testimonios y dio a entender que los cuatro supervivientes se equivocan o mienten. “La única explicación que encuentro es que al verme por televisión cuando me detuvieron les suene mi cara”, comentó antes de bromear: “mi cara la conocen hasta en China”.
En ese afán se embrolló una vez más, y quiso recordar al tribunal que uno de los testigos aseguró verle en la primera planta del tren de El Pozo, “cuando la bomba explotó en el piso de arriba”. “¿Por qué sabe usted eso si no estuvo allí?”, le pregunto el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. “Bueno, es que lo leí en el sumario”, rectificó.
Zougam, con cierto tono jocoso y sonrisas que le valieron tres amonestaciones del presidente del tribunal, tuvo excusas para rebatir todas la acusaciones. No conoce ni a uno sólo de los 28 procesados, pese a que al menos con uno, Abdelmajib Bouchar, habló por teléfono; nunca vio a los siete terroristas que se suicidaron en Leganés, pese a que ‘el Chino’ fue quien compró en su locutorio las tarjetas prepago para los móviles de las bombas; no conoce la casa de Chinchón, donde se fabricaron los artefactos; y no pertenece al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), en el que le sitúa desde hace años la Policía.
Dificultades
Sin embargo, el desparpajo de Zougam para salir del paso no fue tal. Su abogado tuvo que pedir un receso para aleccionar a su cliente cuando se dio cuenta que los acusadores comenzaban a ponerle en dificultades y que él, por no medir las respuestas, comenzaba a errar su estrategia. Nervioso, en cada pregunta comenzó a buscar a su defensor, José Luis Abascal, que repetía una vez tras otra gestos que podrían tradicirse por “no contestes a esa” o “deja de contestar”.
Zougam comenzó a subrayar con silencios aquellas preguntas que le ponían en aprietos. Primero, cuando le preguntaron por su relación con Abú Dahdah, el jefe de Al Qaeda en España hasta 2001 y condenado ya por la Audiencia Nacional. Se limitó a decir que “me vendía frutas de su país (Siria)”. Cuando volvieron a insistirle sobre el personaje, rechazó contestar.
Algo parecido le ocurrió cuando le insistieron en qué forma había llegado a su trabajo y a qué hora. Dijo “como todos los días” y matizó que había llegado algo más tarde de lo normal, pasadas las once de la mañana, porque no encontraba sitio para aparcar. En ningún momento hizo alusión al atentado y al monumental colapso de tráfico que se produjo en el centro de Madrid, cosa que no se le hubiese pasado por alto a nadie que hubiese vivido aquella tragedia como ciudadano.
Llegó un momento, minutos después de las tres de la tarde, en que Zougam optó por no responder más preguntas. “Por cansancio”, explicó azorado al presidente del tribunal. El magistrado Gómez Bermúdez suspendió entonces el interrogatorio, que se reanudará el próximo lunes.
http://www.colpisa.com/motor/motor.php?s...echa_tema=
16/02/07 19h 52m
11-M
La clave de la sesión: Táctica diferenciada
123 palabras
Madrid, 16 feb. (COLPISA).
Los tres supuestos promotores del 11-M han utilizado una misma estrategia de defensa: silencio sepulcral salvo a preguntas de sus propios abogados, que usaron para exculparse. Jamal Zougan, presunto autor material, sorprendió a todos al mostrarse desde el principio dispuesto a contestar a tas las cuestiones que se le planteasen. Y todo ello en un correcto castellano. La inesperada táctica descolocó a la fiscal, que no desarrolló un buen interrogatorio, pero al final se volvió en contra del procesado: víctima de sus propias contradicciones y atosigado por las preguntas de las numerosas acusaciones, Zougam se puso nervioso y buscó refugio en su derecho a no declarar. Su letrado logró ‘in extremis’ frenar su interrogatorio, suspendido hasta el próximo lunes.
http://www.colpisa.com/motor/motor.php?s...echa_tema=
