20-02-2007, 00:13:01
Quienes han de juzgar, desde aquí, se tiene claro; el Tribunal consultará todos los datos del Sumario y del juicio oral y decidirá la culpabilidad o no de los imputados. A mí no me preocupa que pueda cometerse una injusticia, porque confío en nuestra justicia, que puede equivocarse en una instancia (la Audiencia Nacional) y rectificar en otra (el Tribunal Supremo).
Si hay dudas (y yo también las tengo, por ejemplo, respecto a Basel Ghalyoun o a Rafá Zouhier), la Audiencia Nacional justificará su decisión incluso más razonadamente de lo que pueda ser habitual (tanto para condenar como para absolver), dado que sus determinaciones tendrán una repercusión social también más alta de lo habitual y sus decisiones serán examinadas con lupa.
No creo que desde el anticonspiracionismo (hablo al menos por mí) estemos defendiendo la culpabilidad de los imputados, sino que sean juzgados por quienes siempre han juzgado en base a las pruebas aportadas por quienes siempre las han aportado, que es justo lo contrario de lo que defienden los conspiracionistas, que consideran que quienes han juzgado siempre no están capacitados para juzgar este caso y que quienes han aportado siempre las pruebas no están legitimados para aportarlas ahora.
De lo que se trata, bajo mi punto de vista, es de contrarrestar la ilegitmidad de una instrucción que desde las filas conspiracionistas se ha considerado pésima (y dirigida), intentando demostrar que esa instrucción ha llegado a su fin con indicios racionales de criminalidad para todos los imputados, que es el trabajo que ha de llevar a cabo el juez instructor (si esos indicios acaban siendo pruebas que condenen a los imputados es lo que se está deliberando ahora); e intentar demostrar que esos indicios racionales de criminalidad se han obtenido como se han obtenido los indicios de cualquier otro juicio, preservando los derechos de todos los imputados.
Justo lo contrario, repito, de lo que se defiende desde el conspiracionismo.
Si hay dudas (y yo también las tengo, por ejemplo, respecto a Basel Ghalyoun o a Rafá Zouhier), la Audiencia Nacional justificará su decisión incluso más razonadamente de lo que pueda ser habitual (tanto para condenar como para absolver), dado que sus determinaciones tendrán una repercusión social también más alta de lo habitual y sus decisiones serán examinadas con lupa.
No creo que desde el anticonspiracionismo (hablo al menos por mí) estemos defendiendo la culpabilidad de los imputados, sino que sean juzgados por quienes siempre han juzgado en base a las pruebas aportadas por quienes siempre las han aportado, que es justo lo contrario de lo que defienden los conspiracionistas, que consideran que quienes han juzgado siempre no están capacitados para juzgar este caso y que quienes han aportado siempre las pruebas no están legitimados para aportarlas ahora.
De lo que se trata, bajo mi punto de vista, es de contrarrestar la ilegitmidad de una instrucción que desde las filas conspiracionistas se ha considerado pésima (y dirigida), intentando demostrar que esa instrucción ha llegado a su fin con indicios racionales de criminalidad para todos los imputados, que es el trabajo que ha de llevar a cabo el juez instructor (si esos indicios acaban siendo pruebas que condenen a los imputados es lo que se está deliberando ahora); e intentar demostrar que esos indicios racionales de criminalidad se han obtenido como se han obtenido los indicios de cualquier otro juicio, preservando los derechos de todos los imputados.
Justo lo contrario, repito, de lo que se defiende desde el conspiracionismo.
