20-02-2007, 15:07:04
Al calor de la conspiración
• El abogado de Zugam y Ghalyun dice que solo utiliza en favor de sus clientes los 'agujeros negros' del sumario
• El letrado, que pidió citar a varios etarras, es uno de los pocos defensores de pago del juicio
PATRICIA MARTÍN / NACHO PARA
MADRID
A sabiendas de que iban a decir que no, el abogado José Luis Abascal preguntó ayer a sus clientes, Jamal Zugam y Basel Ghalyun, dos de los presuntos autores materiales del 11-M, si pertenecían a Al Qaeda, ETA o incluso los GRAPO. De esta manera introdujo de nuevo la teoría de la conspiración en el juicio sobre la masacre.
Abascal ha sido además quien ha solicitado que declaren tres etarras y que se realizaran de nuevo los análisis sobre los explosivos. En declaraciones a EL PERIÓDICO, señala abiertamente que su defensa se basa "en las contradicciones del sumario", bautizados como agujeros negros por los teóricos de la conspiración. Entre ellos cita la mochila de Vallecas: "Nadie es capaz de asegurar que estaba en los trenes y me sorprendería que alguien consiguiera demostrarlo".
A pesar de ello, Abascal dice que no defiende la teoría de la conspiración. Para él, es "risible" que se califique de conspirador a todo aquel contrario a la tesis de la fiscal, y afirma que confía en la absolución de sus clientes pero en virtud de las pruebas que él presente.
Abascal es uno de los pocos defensores de pago. En primer lugar actuó de oficio para Abdelauahid Berrak, finalmente absuelto. Según Abascal, Berrak le llevó hasta sus dos clientes actuales. Pero su llegada a la defensa de Zugam está llena de contradicciones. Este tenía un abogado privado, Mateo Seguí, al que renunció porque no podía pagar su estancia en Madrid durante el juicio.
Las incidencias
Consiguió uno de oficio, Juan Ramón Gemeno, con el que estuvo un mes. Este señala que Zugam le dijo que no buscaba un abogado de pago, y que fue Abascal el que le pidió defenderle. Además, explica que en la entrega de la venia se produjeron "incidencias" por la urgencia con que Abascal la solicitó.
La pregunta que queda en el aire es cómo Zougam puede ahora pagar a un letrado de pago. Eso sí, lo que queda claro es que el cambio del abogado ha significado un giro radical en su defensa. Mientras Seguí señala que Zugam jamás habló de ETA o del CNI, tras la llegada de Abascal el acusado concedió una entrevista a El Mundo en la que afirmó que le implicaron en el 11-M por negarse a trabajar para el servicio de inteligencia, la misma tesis que mantuvo ayer.
Abascal es de los pocos con experiencia en terrorismo islamista y eso se nota en sus preguntas. Es avispado, muy expresivo y con gestos manda callar a sus clientes.
• El abogado de Zugam y Ghalyun dice que solo utiliza en favor de sus clientes los 'agujeros negros' del sumario
• El letrado, que pidió citar a varios etarras, es uno de los pocos defensores de pago del juicio
PATRICIA MARTÍN / NACHO PARA
MADRID
A sabiendas de que iban a decir que no, el abogado José Luis Abascal preguntó ayer a sus clientes, Jamal Zugam y Basel Ghalyun, dos de los presuntos autores materiales del 11-M, si pertenecían a Al Qaeda, ETA o incluso los GRAPO. De esta manera introdujo de nuevo la teoría de la conspiración en el juicio sobre la masacre.
Abascal ha sido además quien ha solicitado que declaren tres etarras y que se realizaran de nuevo los análisis sobre los explosivos. En declaraciones a EL PERIÓDICO, señala abiertamente que su defensa se basa "en las contradicciones del sumario", bautizados como agujeros negros por los teóricos de la conspiración. Entre ellos cita la mochila de Vallecas: "Nadie es capaz de asegurar que estaba en los trenes y me sorprendería que alguien consiguiera demostrarlo".
A pesar de ello, Abascal dice que no defiende la teoría de la conspiración. Para él, es "risible" que se califique de conspirador a todo aquel contrario a la tesis de la fiscal, y afirma que confía en la absolución de sus clientes pero en virtud de las pruebas que él presente.
Abascal es uno de los pocos defensores de pago. En primer lugar actuó de oficio para Abdelauahid Berrak, finalmente absuelto. Según Abascal, Berrak le llevó hasta sus dos clientes actuales. Pero su llegada a la defensa de Zugam está llena de contradicciones. Este tenía un abogado privado, Mateo Seguí, al que renunció porque no podía pagar su estancia en Madrid durante el juicio.
Las incidencias
Consiguió uno de oficio, Juan Ramón Gemeno, con el que estuvo un mes. Este señala que Zugam le dijo que no buscaba un abogado de pago, y que fue Abascal el que le pidió defenderle. Además, explica que en la entrega de la venia se produjeron "incidencias" por la urgencia con que Abascal la solicitó.
La pregunta que queda en el aire es cómo Zougam puede ahora pagar a un letrado de pago. Eso sí, lo que queda claro es que el cambio del abogado ha significado un giro radical en su defensa. Mientras Seguí señala que Zugam jamás habló de ETA o del CNI, tras la llegada de Abascal el acusado concedió una entrevista a El Mundo en la que afirmó que le implicaron en el 11-M por negarse a trabajar para el servicio de inteligencia, la misma tesis que mantuvo ayer.
Abascal es de los pocos con experiencia en terrorismo islamista y eso se nota en sus preguntas. Es avispado, muy expresivo y con gestos manda callar a sus clientes.
