El semanario ‘Alba’ publica esta semana una crítica al libro ‘Conspiranoia’, firmada por el profesor de Historia Contemporánea, Javier Paredes, en la que se amplía el debate y se sitúa la mentira desarrollada por los conspiranoicos sobre el 11-M como el ‘caso Dreyfus español’. Paredes dirige además un programa de radio interesantísimo en Intereco: "Personas", donde cada día hacen la biografía de algún personaje histórico.
Dreyfus -la persona- no tiene nada que ver con el terrorista asesino Trashorras, pero sus casos tienen inquietantes similitudes. No es por los personajes sino por el fanatismo que se desató entre sectores católicos defendiendo mentiras. En Francia hubo un componente racista anti-judío manejado por los poderosos, en España esos mismos católicos acríticos son los que tragan con la defensa de terroristas musulmanes por el supuesto "bien superior"... Ambos casos terminarán en desastre suicida para los mentirosos.
Al igual que en el francés, la opinión pública católica fue llevada al desastre por la manipulación de los falsos patriotas.
Dreyfus -la persona- no tiene nada que ver con el terrorista asesino Trashorras, pero sus casos tienen inquietantes similitudes. No es por los personajes sino por el fanatismo que se desató entre sectores católicos defendiendo mentiras. En Francia hubo un componente racista anti-judío manejado por los poderosos, en España esos mismos católicos acríticos son los que tragan con la defensa de terroristas musulmanes por el supuesto "bien superior"... Ambos casos terminarán en desastre suicida para los mentirosos.
Al igual que en el francés, la opinión pública católica fue llevada al desastre por la manipulación de los falsos patriotas.
Quote:Diciembre y 1894. Es enviado a la isla del Diablo en la Guayana francesa el capitán judío Alfred Dreyfus, acusado con pruebas falsas de espionaje en favor de Alemania. La opinión francesa se dividió en dos y la mayoría de los católicos se alinearon en el sector anti-Dreyfus. Cuando se supo la verdad, la consecuencia del affaire Dreyfus fue el derrocamiento de los gobiernos moderados y el triunfo del Bloque de Izquierdas, que desató una política anticlerical. Y así como en Francia se encauzó la opinión de los católicos al despeñadero de la mentira, en España se ha intentado lo mismo con el atentado del 11 de marzo.Paredes, el autor, participó en A Fondo del jueves día 3 y estuvo muy interesante. Vale la pena bajarse la segunda parte del programa y oírlo.
Enrique de Diego no necesita más que dejar hablar a los manipuladores, recoger sus citas para poner en evidencia el más estricto mercantilismo de la derecha pagana, de locutores y periodistas que se han autoarrogado la función de líderes morales de la sociedad, sin tener ni autoridad ni hechura para ello. Muy al contrario, se mueven en el más estricto relativismo moral, con el beneplácito de demasiada gente que no está a la altura de sus responsabilidades. De Diego desenmascara el ambiente de opinión generado por Pedro J. Ramírez y por Losantos, más propio de una secta que de una sociedad abierta y civilizada. El autor hace de notario certero y escribe la historia con una vivacidad de forma que el libro se lee de un tirón y se extraen conclusiones: que esto no puede volver a suceder, que hay un decaimiento moral general en la sociedad española, y que es preciso reaccionar y recuperar los valores morales absolutos, objetivos y volver la espalda a los vocingleros aventureros de una mentira interesada.
Javier Paredes
