08-10-2006, 21:57:30
De los informes falsificados, Luis del Pino pasa directamente a las acusaciones infundadas. Hoy publica en LD que se eliminaron documentos relacionados con un comando de ETA en el piso de Leganés.
http://www.libertaddigital.com/noticias/...89753.html
Si Luis del Pino, ingeniero de carrera, no conoce los límites éticos de la profesión periodística, los responsables de los medios que le dan voz deberían ser los que le pongan límites. En caso contrario, son los jueces quienes deben poner límites a esta locura.
http://www.libertaddigital.com/noticias/...89753.html
Quote:Según ha podido saber Libertad Digital, en el piso de Leganés aparecieron documentos referidos a los movimientos de un comando etarra que operaba en Pamplona. El contenido de esos documentos no fue reflejado en las actas de inspección del piso ni en los informes enviados a Del Olmo sobre los efectos intervenidos en Leganés.Luis del Pino y LD acusan a Telesforo Rubio y la CGI de eliminar una documentación que no se sabe donde está, ni de dónde sale, ni hay ninguna fuente que acredite su origen. En pocas palabras, han pasado de la manipulación informativa, de las medias verdades, de las acusaciones veladas. a la calumnia pura y dura. Puede que las fuentes de un periodista deban permanecer en secreto si es preciso, pero eso no exime al periodista de la responsabilidad de contrastar la noticia.
La Comisaría General de Información, dirigida por Telesforo Rubio, omitió toda mención de esos documentos en los exhaustivos informes en los que detallaba cada papel y cada libro encontrados después de la explosión del piso. Así, esos documentos no aparecen mencionados ni en el primer informe elaborado por la CGI en mayo de 2004, ni en el mastodóntico informe de 280 páginas que se elaboró en agosto de 2005 detallando toda la documentación encontrada en Leganés. Los abogados personados en la causa no han tenido la posibilidad de analizar dichos documentos, puesto que en la actualidad ni siquiera se encuentran custodiados en el juzgado de Del Olmo.
Si Luis del Pino, ingeniero de carrera, no conoce los límites éticos de la profesión periodística, los responsables de los medios que le dan voz deberían ser los que le pongan límites. En caso contrario, son los jueces quienes deben poner límites a esta locura.

