18-06-2008, 22:35:37
(This post was last modified: 18-06-2008, 23:07:08 by morenohijazo.)
Tenéis razón: lo que nos estamos riendo...
Ya tenemos otro malo maloso: Alfonso Rojo...
Decía Rojo entonces...
Ya tenemos otro malo maloso: Alfonso Rojo...
Quote:Alfonso Rojo difunde una noticia falsa sobre el contrato de Federico Jiménez Lozanitos
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/cope/ji...
Enviado por olasarep el día 18 de Junio de 2008 a las 22:56 (#87)
Quote:Ay Alfonso!
Y pensar que hubo un tiempo en que te admiré.
¿En qué te has convertido?
Enviado por Edmundo el día 18 de Junio de 2008 a las 23:10 (#89)
Quote:...Periodista Digital,
Se ha abierto la veda. Tampoco esperaba menos del este Rojo. Que les den. El sábado 28 cadena humana a favor de Federico y la verdad del 11-M.
Enviado por belga197 el día 18 de Junio de 2008 a las 23:12 (#91)
Quote:Cuanta mezquindad, son malos, que disgusto me había dado, en fin... me alegro muchisimo que todo haya sido falso de toda falsedad. El sabado todos con Federico...
Enviado por Akhenato el día 18 de Junio de 2008 a las 23:15 (#92)
Quote:Cuánta mezquindad por parte de este sujeto envidioso y aparcado en las catacumbas informativas, repleto de odio hacia Federico, siempre presto a roer el hueso que el Régimen le lanza. ¿Habrá creído este memo la falsa noticia en su inmenso deseo de que fuera verdad? ¿ o es más larga la intención?Y no es para menos. Alfonso Rojo dejó El Mundo" en 2004 por incompatibilidad con "el gran defensor de la Libertad de Expresión", Ramírez El Santo, que diría Cero.
Enviado por DINAN el día 19 de Junio de 2008 a las 00:02 (#105)
Decía Rojo entonces...
Quote:...El pasado 20 de septiembre recibí con sorpresa un burofax --¿no hubieras podido llamarme por teléfono?- requiriéndome que te presentase una solicitud de autorización para participar en cualquier tertulia radiofónica. Me advertías de que mi negativa se consideraría "falta de indisciplina de la máxima gravedad".Lean todo el artículo, aquí: http://periodistas21.blogspot.com/2004/1...mundo.html
Te contesté que llevo 16 años interviniendo en tertulias radiofónicas. En muchas ocasiones he coincidido contigo en los estudios y ante los micrófonos. Aún así, finalicé mi respuesta con el aviso de que al día siguiente estaba invitado a "Protagonistas" con Luis del Olmo y que asistiría salvo que me comunicaras que te oponías.
No hubo respuesta, hasta que 55 días después, el 17 de noviembre, me enviaste un nuevo burofax explicando que, "después de haber reflexionado" me instabas de nuevo a pedirte permiso para participar en cualquier programa de radio. Añadías que yo debería "tomar en consideración las notables diferencias de todo orden que cabe apreciar entre la etapa fundacional del periódico y la actual".
En esta ocasión, de forma prolija, respondí haciendo hincapié en que no se puede alterar caprichosamente el estatus laboral de un trabajador; y que el director, por muy relevante que sea en el periódico, no puede vulnerar el derecho a la libertad de expresión, poniendo cortapisas, controles o filtros a lo que un periodista quiera o pueda opinar en una radio, fuera de su jornada laboral, en programas que no son competencia de EL MUNDO y sobre temas variopintos.
En esos días quitaste mi nombre de la mancheta del periódico, donde había estado durante 15 años. Esa "desaparición" me inquietó menos que el hecho de llevar seis meses -desde mi vuelta de Irak en julio- sin poder publicar en las páginas de EL MUNDO.
Lo cómodo y más conveniente, en palabras de varios de mis compañeros, hubiera sido plegarse, pedirte permiso y esperar que fueras magnánimo y me permitieras aparecer de vez en cuando en alguna radio de tu gusto. En el peor de los casos y si me prohibías volver a hablar en una emisora, insistían mis colegas, siempre quedaría el consuelo de cobrar cada fin de mes.
Si hiciera en la vida lo que me conviene, no sería yo. Claudicar, siendo periodista y defensor a ultranza del derecho de todo ciudadano a opinar libremente, me hubiera imposibilitado mirarme sin sonrojo en el espejo por las mañanas.
Me duele dejar EL MUNDO. He vivido con intensidad los últimos 15 años, seis meses y 21 días. Con intensidad y con placer, a pesar de tu montaje para acallar mi voz. Lo he pasado muy bien.
Sigo creyendo en el mensaje. En lo que he dejado de creer es en el mensajero. en cierto tipo de mensajero.
Alfonso Rojo
Ex adjunto al director de EL MUNDO
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

