04-03-2007, 23:24:33
larean Wrote:Tengo que confesar que nunca me habían odiado tanto como me odia ese señor que no se aprende mi nombre (Bueno, tal vez alguna ex... :p). Es una sensación curiosa. Tan curiosa que me ha llevado a quitar mi nombre de la guía telefónica. Tengo un padre y una pareja preocupados por los exabruptos verbales de estos señores que sueñan con degollinas y garrotes viles.Qué casualidad, larean. El otro día comentaba a un amigo justamente lo mismo: que detecto en algunos un odio africano difícilmente comprensible. Una inquina y una furia realmente ofensivas.
En cuanto a esa furia y ese odio irreflenables, no sé cómo se puede vivir así. Los niveles de bilis e hipertensión asociados van a llevarle a tener algún problema de salud en la capital del Imperio, donde dice residir. No descartemos que las costumbres de Aki Hito contribuyan a su cabreo...
No voy a negar que estoy dolido. Lo que más me duele es que yo siempre he dado la cara con nombre y apellidos. Si quisiera ocultarme, me parece, hubiera procedido de otra forma, ¿no creen ustedes?
Yo hago como que no me ofendo, pero he de reconocer que me siento no sólo dolida, sino desconcertada ante tanta malicia.
Salvando las diferencias, pues no me he implicado tanto como tú y, además, no utilizo mi nombre real (quizá razón de más para que ese odio resulte sorprendente. "Odio Virtual")
Pero, cuando te sientas más dolido de la cuenta, recuerda que más temprano que tarde verás tus esfuerzos -incluidos los malos ratos- recompensados.

