11-03-2007, 13:39:54
(This post was last modified: 11-03-2007, 14:00:03 by morenohijazo.)
Opi, por lo que yo sé el término "alopatía" referido a la medicina "oficial" fue acuñado por el propio Hannemann, creador de la homeopatía, o uno de sus discípulos más cercanos, con el fina de marcar distancias entre su disciplina y lo ya aceptado por la comunidad científica: la medicina "oficial" sería la que usa sustancias extrañas al organismo, la homeopatía usa sustancias naturales. Este mensaje sigue funcionando con éxito en los anuncios de determinados yoghures, que son publicitados como retorno a la Naturaleza, como si crecieran en los árboles.
Como ya dije antes, esto no es cierto y pondré un ejemplo pàra que se me entienda: el del tratamiento del dolor:
-En el organismo hay unos receptores presentes en el sistema nervioso central: mu, kappa, delta... La acción sobre ellos produce efectos analgésicos. Unas sustancias que fabrica nuestro propio organismo, las endorfinas, calman el dolor. Se segregan más abundantemente cuando disfrutamos de un entretenimiento, cuando nos desahogamos, y siempre ante la aparioción de un daño, aunque a veces no en cantidad suficiente y por eso sentimos dolor.
- El opio es el zumo o jugo de distintas plantas de la familia de las adormideras. Sustancia natural, ya conocida hace miles de años, actúa sobre dichos receptores citados arriba.
-La morfina es un alcaloide pesente en el opio. Cuando se obtuvo, ya en el siglo XIX, no se hizo más que una destilación o proceso químico para extraerlo. Perto sigue siendo una molécula presente en el opio, por lo tanto natural. Su potencia para calmar el dolor es tan superior a la del opio que virtualmente no tiene techo terapéutico en los dolores sensibles a opiáceos.
-Posteriormente los laboratorios buscaron moléculas que aumentaran la eficacia de la morfina, disminuyeran su tolerancia, o la neuroadaptación (vulgo dependencia) y otros efectos secundarios. Pero no son más que modificaciones de moléculas presentes en la naturaleza, y que tratan de mimetizar lo que las endorfinas naturales hacen en el cuerpo humano.
-Comparen también con los preparados homeopáticos. En ellos también se modifican, mediante ultrafiltrados, diluciones, etc, productos obtenidos de plantas o animales.
-Pero, insisto, de lo que se trata es de buscar la eficacia científicamente demostrada. Y, perdonen si alguien se sintiese ofendido, en las páginas dedicadas a la homeopatía basta repasar la lista de afecciones que pueden ser tratadas para darse cuaenta cómo predominan las afecciones nerviosas, psíquicas y psicosomáticas. Esto en la homeopatía honesta, claro (que es de agradecer, porque las que dicen curar el cáncer es para denunciarlas) Pero ese es otro tema
Como ya dije antes, esto no es cierto y pondré un ejemplo pàra que se me entienda: el del tratamiento del dolor:
-En el organismo hay unos receptores presentes en el sistema nervioso central: mu, kappa, delta... La acción sobre ellos produce efectos analgésicos. Unas sustancias que fabrica nuestro propio organismo, las endorfinas, calman el dolor. Se segregan más abundantemente cuando disfrutamos de un entretenimiento, cuando nos desahogamos, y siempre ante la aparioción de un daño, aunque a veces no en cantidad suficiente y por eso sentimos dolor.
- El opio es el zumo o jugo de distintas plantas de la familia de las adormideras. Sustancia natural, ya conocida hace miles de años, actúa sobre dichos receptores citados arriba.
-La morfina es un alcaloide pesente en el opio. Cuando se obtuvo, ya en el siglo XIX, no se hizo más que una destilación o proceso químico para extraerlo. Perto sigue siendo una molécula presente en el opio, por lo tanto natural. Su potencia para calmar el dolor es tan superior a la del opio que virtualmente no tiene techo terapéutico en los dolores sensibles a opiáceos.
-Posteriormente los laboratorios buscaron moléculas que aumentaran la eficacia de la morfina, disminuyeran su tolerancia, o la neuroadaptación (vulgo dependencia) y otros efectos secundarios. Pero no son más que modificaciones de moléculas presentes en la naturaleza, y que tratan de mimetizar lo que las endorfinas naturales hacen en el cuerpo humano.
-Comparen también con los preparados homeopáticos. En ellos también se modifican, mediante ultrafiltrados, diluciones, etc, productos obtenidos de plantas o animales.
-Pero, insisto, de lo que se trata es de buscar la eficacia científicamente demostrada. Y, perdonen si alguien se sintiese ofendido, en las páginas dedicadas a la homeopatía basta repasar la lista de afecciones que pueden ser tratadas para darse cuaenta cómo predominan las afecciones nerviosas, psíquicas y psicosomáticas. Esto en la homeopatía honesta, claro (que es de agradecer, porque las que dicen curar el cáncer es para denunciarlas) Pero ese es otro tema
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
