12-03-2007, 15:04:26
(This post was last modified: 12-03-2007, 15:04:55 by morenohijazo.)
Carnacki: Es posible, es posible. es un trabajo que recibió un premio bien dotado económicamente, que los autores tuvieron que devolver cuando se descubrió que había habido una falsedad o error, peor no sé exactamente si fue por amor o por pasta. Ya lo buscaré y te lo haré saber.
Y aprovechando, comentaré también el caso Benveniste, que conmovió a la comunidad internacional en 1988. En la revista Nature se publicó en ese año un estudio del francés Benveniste, que parecía demostrar la memoria del agua. El artículo fue publicado por la revista cion ánimo de "estimular" el debate, advirtiendo que las conclusiones de Benveniste no estaban aceptadas por la revista, sino que deseaban abrir discusión científica y que no se debía usar la referencia como argumento. Pese a todo, los pseudocientíficos sacaron muchas veces a colación el dichoso artículo, publicado "nada menos por Nature" decían, como refrendo a sus tesis. Lo que pasó lo encontraréis en la referencia que puse antes
http://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/index.html
y también en http://blogs.elcorreodigital.com/index.p...&tb=1&pb=1 del que saco los siguientes párrafos:
-El fármaco usado por Antonio Bru no es un fármaco desconocido: es un estimulador de las colonias de granulocitos, que lleva muchísimo tiempo usándose en oncología, sólo o con otros fármacos. Las dosis usadas por Bru no son las que se usan habitualmente en la clínica, pero durante su período experimental se usaron en animales de laboratorio dosis próximas o similares a las que él utiliza sin pasar de la fase de experimentación.
-Básicamente, y de forma muy sencilla, su terapia consiste en provocar una neutrofilia a gran escala que haría que los neutrófilos, migrando al foco tumoral por su propia quimiotaxis, compiieran con las células tumorales por el espacio, y más o menos, las asfixiasen. Todo muy bonito, pero como digo dicho fármaco. cuando fue probado por el laboratorio antes de su comercialización, no dio los resultados que a Bru le da en su laboratorio. Y una de las condiciones de cualquier experimento es la reproductibilidad.
- Cuando saltó a la fama, presentó un cuadro de dos enfermos que al parecer estaban libres de enfermedad después de su tratamiento. Pero en el cáncer muchos enfermos pasan periodos libres de enfermedad, tras tratamiento o en ocasiones remiten espontáneamente (Sagan daba unas cifras que no recuerdo, creo que en "El Mundo y sus Demonios", si os interesa buscaré la referencia). Pero no sirve para nada si no hay un sequimiento del enfermo. En Oncología hay que hablar de supervivencia a cinco, diez, quince años... Y lo que se hace es formar un grupo estudio, dividir en grupo control y grupo fármaco, y comparar resultados. Cosa, que por cierto, Bru sometió y fue rechazado no sólo por el comité científico sino por el de Bioética creo que del Ramón y Cajal de Madrid
-No comentaba nada de cuántos pacientes había tratado sin éxito, qué efectos secundarios habían tenido, y si algún paciente había fallecido como consecuencia de dicha terapéutica. De hecho, la Sociedad de Oncología denunció que sí, que algunos pacienetes tuvieron complicaciones muy graves, a consecuencia de las cuales fallecieron. Mi propia experiencia no llega a tanto, (no conozco familiares de enfermos que fallecieran) pero sí conozco (conocí) a enfermos a los que traté tras el fracaso de la terapéutica de Bru.
-Por último, como muestra de la poca fiabilidad de sus técnicas, comentar que, no sólo la Sociedad Española de Oncología, sino la De Hematología, su Hospital de referencia, todas las autoridades científicas, le daban la espalda. Él se defiende como siempre suelen defenderse este tipo "terapias alternativas": envidias, odios, venganzas personales...etc. Pero lo que es más significativo aún para el que conozca el mundo de la industria farmacéutica, el propio laboratorioo fabricante del fármaco no ha apoyado sus tesis ¿Alguien da más?
-Pasa lo de siempre: los enfermos y familiares están tan desesperados que es fácil presa para listos y listillos
Y aprovechando, comentaré también el caso Benveniste, que conmovió a la comunidad internacional en 1988. En la revista Nature se publicó en ese año un estudio del francés Benveniste, que parecía demostrar la memoria del agua. El artículo fue publicado por la revista cion ánimo de "estimular" el debate, advirtiendo que las conclusiones de Benveniste no estaban aceptadas por la revista, sino que deseaban abrir discusión científica y que no se debía usar la referencia como argumento. Pese a todo, los pseudocientíficos sacaron muchas veces a colación el dichoso artículo, publicado "nada menos por Nature" decían, como refrendo a sus tesis. Lo que pasó lo encontraréis en la referencia que puse antes
http://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/index.html
y también en http://blogs.elcorreodigital.com/index.p...&tb=1&pb=1 del que saco los siguientes párrafos:
Quote:Benveniste anunció en Nature en junio de 1988 que el agua es capaz de recordar la presencia de una sustancia disuelta en ella después de que no exista ni una molécula de esa sustancia. El biólogo aseguraba que su descubrimiento explicaba el funcionamiento de los preparados homeopáticos, en muchos de los cuales no hay ni rastro de principio activo. La dirección de la revista publicó el artículo sumida en la incredulidad. Después, un equipo de expertos -encabezado por John Maddox, el director de Nature- viajó hasta el laboratorio del científico, en el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) francés, y detectó graves fallos metodológicos en las pruebas, que invalidaban los resultados y los hacían irrepetibles. Además, descubrieron que varios miembros del equipo estaban pagados por los Laboratorios Boiron, la multinacional francesa de la farmacopea homeopática. Desde 1988, muchos científicos han intentado replicar los experimentos de Benveniste sin éxito.Respecto a Antonio Bru: como mi trabajo consiste, como ya he dicho antes, en Cuidados Paliativos, me ha tocado estudiar el tema de cerca, leyendo lo publicado y hablando con oncólogos españoles (la oncología española no es ni mucho menos de las peores de Europa; su nivel es de lo mejorcito del mundo).
Fuera del Inserm, el biólogo continuó con sus investigaciones, cuyos resultados publicaba cada vez en revistas menos importantes, y creó la empresa Digital Biology Laboratory. La firma estaba llamada a liderar la nueva industria farmacéutica, basada en un principio complementario del de la memoria del agua y también descubierto por Benveniste: que los recuerdos del líquido puede transmitirse por teléfono. Ya las farmacias no tendrían que almacenar los medicamentos homeopáticos; bastaría con que agua con memoria de la sustancia deseada transmitiera por teléfono su información desde el laboratorio indicado. El artículo en el que explicaba al mundo tan impresionante hallazgo, publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology en 1997, le valió a Benveniste su segundo Ig Nobel.
-El fármaco usado por Antonio Bru no es un fármaco desconocido: es un estimulador de las colonias de granulocitos, que lleva muchísimo tiempo usándose en oncología, sólo o con otros fármacos. Las dosis usadas por Bru no son las que se usan habitualmente en la clínica, pero durante su período experimental se usaron en animales de laboratorio dosis próximas o similares a las que él utiliza sin pasar de la fase de experimentación.
-Básicamente, y de forma muy sencilla, su terapia consiste en provocar una neutrofilia a gran escala que haría que los neutrófilos, migrando al foco tumoral por su propia quimiotaxis, compiieran con las células tumorales por el espacio, y más o menos, las asfixiasen. Todo muy bonito, pero como digo dicho fármaco. cuando fue probado por el laboratorio antes de su comercialización, no dio los resultados que a Bru le da en su laboratorio. Y una de las condiciones de cualquier experimento es la reproductibilidad.
- Cuando saltó a la fama, presentó un cuadro de dos enfermos que al parecer estaban libres de enfermedad después de su tratamiento. Pero en el cáncer muchos enfermos pasan periodos libres de enfermedad, tras tratamiento o en ocasiones remiten espontáneamente (Sagan daba unas cifras que no recuerdo, creo que en "El Mundo y sus Demonios", si os interesa buscaré la referencia). Pero no sirve para nada si no hay un sequimiento del enfermo. En Oncología hay que hablar de supervivencia a cinco, diez, quince años... Y lo que se hace es formar un grupo estudio, dividir en grupo control y grupo fármaco, y comparar resultados. Cosa, que por cierto, Bru sometió y fue rechazado no sólo por el comité científico sino por el de Bioética creo que del Ramón y Cajal de Madrid
-No comentaba nada de cuántos pacientes había tratado sin éxito, qué efectos secundarios habían tenido, y si algún paciente había fallecido como consecuencia de dicha terapéutica. De hecho, la Sociedad de Oncología denunció que sí, que algunos pacienetes tuvieron complicaciones muy graves, a consecuencia de las cuales fallecieron. Mi propia experiencia no llega a tanto, (no conozco familiares de enfermos que fallecieran) pero sí conozco (conocí) a enfermos a los que traté tras el fracaso de la terapéutica de Bru.
-Por último, como muestra de la poca fiabilidad de sus técnicas, comentar que, no sólo la Sociedad Española de Oncología, sino la De Hematología, su Hospital de referencia, todas las autoridades científicas, le daban la espalda. Él se defiende como siempre suelen defenderse este tipo "terapias alternativas": envidias, odios, venganzas personales...etc. Pero lo que es más significativo aún para el que conozca el mundo de la industria farmacéutica, el propio laboratorioo fabricante del fármaco no ha apoyado sus tesis ¿Alguien da más?
-Pasa lo de siempre: los enfermos y familiares están tan desesperados que es fácil presa para listos y listillos
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
