12-03-2007, 18:37:08
(This post was last modified: 12-03-2007, 19:52:27 by morenohijazo.)
Quote:Y ya puestos, por aprovechar el hilo, ¿qué explicación científica tiene el efecto placebo? ¿Recuerdas el caso del BioBac?¡Jarl! ¡Pues no pide usted poco! del fenómeno placebo se sabe que existe, y que es muy importante, pero aún se desconocen muchas cosas.
Primero tenemos que olvidar la división de la medicina en modelo biológico, modelo psicológico, modelo social... El ser humano es mucho más complejo que sólo una agrupación de células y se define como un ente biopsicosocial... y añádanle ustedes lo que quieran.
No existe un sistema nervioso y un sistema endocrino funcionando por separado. Las órdenes del ser humano se transmiten por un completo sistema neuro endocrino de hormonas y neurotransmisores liberadas en respuesta a impulsos electromagnéticos. ¿Quién da las órdenes? Simplificando, el sistema nervioso central. Pero es imposible separar el sistena nervisoso central de las emociones, de los sentimientos, incluso de las creencias.
¿A qué viene este rollo? Poniendo ejemplo sencillo. Si yo doy un fármaco a un paciente dolorido, y lo doy de manera que el paciente crea que va a ser efectivo, su SNC liberará más endorfinas (hormonas analgésicas naturales de nuestro cuerpo) y posiblemente más neurotransmisores como acetilcolina (enlentecerá el corazón, relajará, etc) y otros. ¡Cómo hago que el paciente libere más endorfinas? Por ejemplo, haciéndole reir, mostrándole cariño, distrayendo de sus preocupaciones, solucionándole problemas sociales...
Esto es mucho más complicado, claro, pero baste para mostrar que el efecto placebo existe. ¿Es un fraude? Lo será si pretendemos dar gato por liebre al paciente y sacarle pasta. Es un recurso útil, y hay que usarlo, cuando lo que queremos es potenciar un efecto ya de por sí útil, o como uso compasivo, si no tenemos ningún otro recurso, y sin aprovecharnos de los pacientes
El efecto placebo no es homogéneo entre las distintas enfermedades ni en los individuos. Por ejemplo, si uno tiene Una enfermedad de Gowers (un tipo de distrofia muscular muy grave con fallecimiento precoz) ya le pueden dar a uno placebos, que no creo mejore ni un ápice su pronóstico. Si lo que tiene es una enfermedad infecciosa, puede que aquí el placebo haga algo más, permita desencadenar una mejor respuesta inmune, pero desde luego un antibiótico adecuado es la respuesta a dar. También se ha comprobado que ante una depresión o una situación personal difícil empeora la respuesta inmune (y es la explicación de la reactivación de un cáncer o una tuberculosis ante una mala época que se pase). Por lo mismo, parece demostrado que una actitud animosa mejora (muy discretamente, eso sí) la respuesta inmune.
Pero de ahí a pretender equiparar la eficacia de los placebos (y la homeopatía lo es) con los antineoplásicos va un mundo. Eso roza el delito, y a veces lo traspasa. Por eso la sentencia que comenta Carnacki en un post anterior es incmprensible.
Respecto al Biobac, se trata de una "pócima milagrosa" desarrollada por el farmacéutico cordobés Fernando Chacón Mejías, quien inventó el cóctel en los años 50, y su "vacuna contra el cáncer" fue prohibida en los 70. Sus supuestos trabajos, jamás publicados en ninguna revista controlada, figuran en distintas relaciones de "terapias alternativas contra el cáncer no comprobadas".
Tampoco se aclara cuál es el principio activo que supuestamente puede inducir esta espectacular e insólita acción múltiple. La realidad es que su composición exacta se desconoce. Un portavoz de Interlab, uno de los laboratorios madrileños en los que se llevó a cabo la investigación preclínica de Bio-Bac, en concreto la referida a toxicidad, la definía como «una mezcla compleja de sustancias químicas».
Los fabricantes lo describen como un producto proteico elaborado con los extractos de proteínas, péptidos y otras moléculas —que a día de hoy no han sido caracterizadas—, procedentes de seis familias de bacilos apatógenos (es decir, que no causan enfermedad).
Los escasos estudios que presentan los fabricantes adolecen, sin excepción, de graves defectos metodológicos o un número de pacientes tan irrisorio que no merece la pena ni discutirlo. Pero, evidentemente, su comercialización (en Internet aún se sigue vendiendo, aun con otros nombres) se basa más en la desesperación de los pacientes, que aceptarán fácilmente testimonios dudosos, o publicidad "milagro".
¿Es esto punible? Evidentemente lo es. A pesar de la sentencia previamente citada, en la ley de Sanidad se encarga expresamente a los poderes públicos velar por la salud de los españoles evitando las amenazas contra la salud que pudiéramos idear los pícaros carpetovetónicos.
Una cosa es que cada uno se fabrique en su casa un ungüento milagroso y se lo aplique; otra muy distinta es que lo publicite y venda prometiendo milagrosos resultados. Y por cierto, la venta de medicamentos por Internet está expresamente prohibida, cosa que los fabricantes burlaban anunciándolo como complemento dietético, o nutricional.
Pero basta ver la lista de enfermedades para las que dice ser eficaz para sospechar que hay minino enclaustrado: cáncer, diabetes, artrosis, la gripe, el acné, rinitis... Un "curalotodo", para resumir.
¿Puede salir algún día de un laboratorio familiar un producto "milagroso"? ¡Claro que sí! Pero para que pueda ser comercializado, los pasos están claros: se diseña un protocolo de investigación(primero en anmales, luego en humanos) se somete a los comités correspondientes (incluyendo de Bioética) y ¡ya está! (Evidentemente, los pasos no son éstos, pèro ya entendéis lo que quiero decir)
Y no os fiéis de lo que suelen argumentar "es que los pacientes están muy desesperados, son ellos los que desan tomarlo..." Precisamente por eso, es obligación de los poderes públicos defender su salud. Y el caso de los "productos panacea" es Salud Pública de lo que hablamos.
Espero no haber sido muy pesado.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
