19-04-2008, 16:32:12
pinganilla bis Wrote:¿escudarme yo en un argumento falaz? ¿cuál?Uf,... son tantos...
Seguidamente expondré un ejemplo.
En post anteriores, a la siguiente cuestión:
Errante Wrote:En esta creencia que expone, ¿qué hacemos con los indicios y pruebas que pesaban sobre los "moritos", que sirvieron al tribunal para establecer su responsabilidad criminal? ¿No tienen cabida en esta tesis suya? ¿Es, la muerte de los 7 de Leganés, un episodio aislado?.(Posteriormente, sustituí responsabilidad por autoría, para que no haya duda a qué me estaba refieriendo)
Respondes:
Quote:AL estar muertos, su responsabilidad criminal está extinguida. Por eso no hay que justificar nada de nada.A la premisa cierta "Al estar muertos, su responsabilidad criminal está extinguida", (en cuanto que, por tal material condición, no pueden penar sus culpas aquí en la tierra) falsamente concluyes " por eso no hay que justificar nada de nada". Y se acabó.
Para pinganilla, una persona que ha asesinado a otra, si luego fallece no se la puede culpar del asesinato porque no se la puede juzgar ni -obviamente- encarcelar.
Obvia que junto a los muertos de Leganés hay autores vivos que sí han sido puestos ante la justicia para responder de los hechos y que las pruebas afectan tantos a los vivos como a los muertos para establecer el relato de los hechos y la particípación de cada cual, o sea, juzgar, independientemente de que sólo los vivos puedan penar sus culpas en la cárcel.
Que hayan fallecido no impide al tribunal establecer, por toda una serie de pruebas de sobra conocidas valoradas en conjunto, su relación con los hechos y su participación.
Varias veces se le han expuesto a la visitante conspiranoica el conjunto de pruebas que demuestran la participación activa de los de Leganés en los hechos enjuiciados, y siempre, por sistema, ha obviado esta cuestión.
PD.
Llegados a este punto, carece de sentido estar debatiendo contra un muro. Si se aburre, que se vaya al cine. O al circo, con los payasos. O mejor aún, regrese al circo del peónblog a intercambiar payasadas ridículas con la peonada del jefe Pe Pino.
