31-03-2007, 11:06:34
Muy bien, Flashman. He disfrutado leyéndote
Si te das cuenta, has descrito punto por punto a las personas-diana o personalidades más proclives a caer en las redes de una secta. Al que lo lea sin haber entrado nunca en contacto con Luis del Pino y los Peones, le parece increíble que gente del Punto 7) y 8), de buena fe, puedan caer y permanecer engañados tanto tiempo.
La respuesta es que en el blog de Luis del Pino no se admite la crítica. Todos los candidatos son sometidos a investigación antes de ser admitidos. La pertenencia a una corriente crítica es motivo de ser expulsado. Los únicos enlaces que aparecen en el blog son los afines a su línea de pensamiento, sin ser admitidos ni si quiera los tibios. Cuanto más conspirativo mejor, y no importa que se haya demostrado que casi toda la información es basura periodística. Se concede credibilidad a informes sin firma, cuyo contenido es imposible que haya sido redactado por una persona con el Graduado escolar (cuánto menos un comandante del Ejército, o un químico). No se reconoce nunca un error (mucho menos una equivocación, o mentira). Los comentarios no conspirativos no son citados para discutirlos, sino para desmentirlos sin argumentos falsables (sólo “están comprados” “filoetarras” “vendepatrias” o cosas así)
En el tablero de Luis del Pino, uno puede salirse si quiere (muchos entraron engañados porque parecía ofrecerse un blog de debate serio y huyeron espantados; algunos han recalado en las costas de los desiertos lejanos…) pero si no quiere (por ideología de ultraderecha, por pusilanimidad, por interés mediático a la par que medrático, que, cualquiera de las razones que de Flashman) tiene panem et circenses suficientes para vivir allí confortablemente. Se le nutre de suficientes argumentos (por descabellados que sean, si eres un adepto a Luis del Pino, tampoco te vas a poner a discutirlos) y emociones (sentimientos patrióticos, insultos, cuchufletas, incluso escarnios de las víctimas no adictas o de las enfermedades de los demás, para los más viles).
Si te das cuenta, has descrito punto por punto a las personas-diana o personalidades más proclives a caer en las redes de una secta. Al que lo lea sin haber entrado nunca en contacto con Luis del Pino y los Peones, le parece increíble que gente del Punto 7) y 8), de buena fe, puedan caer y permanecer engañados tanto tiempo.
La respuesta es que en el blog de Luis del Pino no se admite la crítica. Todos los candidatos son sometidos a investigación antes de ser admitidos. La pertenencia a una corriente crítica es motivo de ser expulsado. Los únicos enlaces que aparecen en el blog son los afines a su línea de pensamiento, sin ser admitidos ni si quiera los tibios. Cuanto más conspirativo mejor, y no importa que se haya demostrado que casi toda la información es basura periodística. Se concede credibilidad a informes sin firma, cuyo contenido es imposible que haya sido redactado por una persona con el Graduado escolar (cuánto menos un comandante del Ejército, o un químico). No se reconoce nunca un error (mucho menos una equivocación, o mentira). Los comentarios no conspirativos no son citados para discutirlos, sino para desmentirlos sin argumentos falsables (sólo “están comprados” “filoetarras” “vendepatrias” o cosas así)
En el tablero de Luis del Pino, uno puede salirse si quiere (muchos entraron engañados porque parecía ofrecerse un blog de debate serio y huyeron espantados; algunos han recalado en las costas de los desiertos lejanos…) pero si no quiere (por ideología de ultraderecha, por pusilanimidad, por interés mediático a la par que medrático, que, cualquiera de las razones que de Flashman) tiene panem et circenses suficientes para vivir allí confortablemente. Se le nutre de suficientes argumentos (por descabellados que sean, si eres un adepto a Luis del Pino, tampoco te vas a poner a discutirlos) y emociones (sentimientos patrióticos, insultos, cuchufletas, incluso escarnios de las víctimas no adictas o de las enfermedades de los demás, para los más viles).
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
