Ppelanduska: Garzón no estaba haciendo diligencias tendentes a establecer si había falsedad documental o no (eso le compete establecerlo a la titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, que es el que se ha hecho cargo, por reparto, de esa faceta del asunto). Garzón investigaba si el ácido bórico tiene relación con explosivos, para poder imputarle a el Haski, además de lo que ya tenga, el delito de posesión de explosivos. En el curso de sus diligencias, Garzón descubre, en apariencia porque la perita (en amargo) confiesa que ella no recordaba haber firmado ese documento, que el documento en cuestión es falso. O sea, descubre un delito. A partir de ese momento, su obligación es abrir nuevo proceso por ese delito, que es lo que ha hecho.
El caso abierto por Garzón, si no tiene relación con los temas competencia de la Audiencia Nacional, y parece que no la tiene, terminará en el juzgado 35 de Madrid.
El caso abierto por Garzón, si no tiene relación con los temas competencia de la Audiencia Nacional, y parece que no la tiene, terminará en el juzgado 35 de Madrid.
