02-04-2007, 16:14:01
En efecto, son muy extrañas estas prisas. El mismo El Mundo reconoce que las pruebas no pueden ser manipuladas. ¿Por qué entonces esa premura?
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
