17-04-2007, 18:29:26
Supongo que tendrá que ver con ésto:
En relación todo ésto con este artículo del incansable Múgica:
Quote:11-M LA INVESTIGACION / Las lagunas del procesohttp://www.elmundo.es/papel/2006/04/05/e...53516.html
Los otras pérdidas policiales
La teoría de los extravíos no es nueva. En la Comisaría General de Información desapareció el informe en el que se detallaban los datos sobre el encuentro del 17 de marzo de 2004 de 'El Chino' con el ex minero Emilio Suárez Trashorras. El ahora encarcelado aseguró que 'El Chino' le dijo que los etarras detenidos en Cuenca con más de 500 kilos de explosivos eran amigos suyos. Ese informe desapareció.
Oficialmente, los 'duendes' de la informática jugaron una mala pasada a la Comisaría General de Información con la declaración de una testigo. Esta mujer era la propietaria del Toyota Corolla cuya matrícula fue doblada por 'El Chino' y utilizada por los terroristas durante el traslado de la Goma Dos desde Avilés a Madrid. En aquella comparecencia en la UCIE, esta madrileña explicó que, seis días antes del 11-M, a las 3 .00 horas, la Guardia Civil la sacó de la cama y la hizo ir a Leganés con su automóvil para comprobar que estaba en su poder.
Los guardias le preguntaron por 'El Chino', por Suárez Trashorras y por Avilés. Esa declaración se perdió «por un error informático».Estuvo en manos del instructor de las diligencias policiales.La UCIE le volvió a tomar declaración al día siguiente, pero ya no le preguntó sobre ese encuentro con la Guardia Civil
En relación todo ésto con este artículo del incansable Múgica:
Quote:Además, ya el 5 de marzo la Guardia Civil pregunta por Jamal Ahmidan y por Trashorras a la propietaria del Toyota, el vehículo robado que utilizó Jamal en su viaje a Asturias. Resulta evidente que, al menos desde esa fecha, las fuerzas del orden podían haber detenido a Jamal como mínimo para que respondiera por el robo de ese vehículo, por usar documentación falsa, por participar en una banda activa de traficantes de droga y por buscar explosivos.Eso sin contar con el rastro delictivo que dejó en Bilbao y San Sebastián desde la noche del 31 de diciembre de 2003, cuando disparó contra un individuo y rajó la cara a otro.
