01-10-2006, 10:24:36
La hipocresía de El Mundo
Son horas bajas. Después de la conmoción que el auto del juez Garzón ha supuesto para su estrategia, recomponen la figura y dedican la edición de hoy a defender la inocencia de los peritos imputados.
Abren en portada con una sentencia lapidaria del secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP), sindicato que ha asumido la defensa de los tres peritos:
'Al policía que discrepa sobre el 11-M le cae una campaña de desprestigio'
Sigue con otro artículo en el que:
Expertos juristas descartan que los peritos hayan delinquido
Los expertos juristas, eso sí, son anónimos.
Pero lo que realmente me sorprende e indigna es la hipocresía que derrochan por arrobas en el editorial. En él se acusa a los “diarios gubernamentales” de llevar a cabo “un vergonzoso linchamiento mediático” de los peritos imputados.
EL LINCHAMIENTO DE TRES INOCENTES VICTIMAS DE GARZON
El mundo (con minúscula) al revés.
Recordemos que estos son los primeros funcionarios policiales imputados en relación con los sucesos del 11-M y que, contra todo pronostico, lo son de la parte conspiracionista. ¡Con lo que han trabajado para conseguir justamente lo contrario! ¡Qué sorpresas esconde el destino, pensará el Sr. PJ Ramírez!
Ellos que se han pasado los dos últimos años sembrando dudas sobre la honorabilidad y la honradez de innumerables funcionarios policiales sobre los que sólo recaía el dedo inquisidor del periodista de investigación de turno; ellos que no han tenido empacho en acusarles de mentir y de ocultar o falsificar pruebas e informes; ellos que no han dudado en revelar la identidad de testigos y policías sin medir el daño que esto supondría para los interesados, salen ahora rasgándose las vestiduras porque los medios cargan las tintas contra los tres peritos imputados.
Empezando por el final y de forma no exhaustiva por no agotar la paciencia de los lectores:
¡Cómo le hubiera gustado al agente Campillo y al confidente Lavandera que El Mundo hubiera hecho gala del exquisito respeto que ahora reclama y no hubiera revelado sus identidades poniéndoles en el ojo del huracán de la noche a la mañana!. Sin tan indigno comportamiento en aras de un mal entendido “periodismo de investigación” la ex mujer del Sr. Lavandera tal vez seguiría viva.
O al general Laguna, a quien El Mundo acuso, cuando era máximo responsable de la Guardia Civil asturiana, de haber ocultado al entonces jefe de la Comandancia de Oviedo, Fernando Aldea, el informe de la UCO que implicaba a Toro en la venta de dinamita a los marroquíes.
Esta patraña fue rotundamente desmentida por el Sr. Aldea ante la Comisión de Investigación del 11-M pero no se dignaron a publicar rectificación alguna. El honor de un Guardia Civil no vale una tirada de El Mundo.
¿Y qué vamos a decir del jefe de los Tedax, Sr. Sánchez Manzano? La campaña que contra él ha llevado el Sr. Ramírez todos estos meses ha sido brutal y, recordémoslo, el Sr. Sánchez Manzano no está imputado por delito alguno. Le han acusado de mentir en sede parlamentaria, de ocultar informes al juez, de manipularlos y falsificarlos, de llevarse las pruebas a su casa.
Su via crucis comenzó cuando su nombre apareció en la portada de El Mundo relacionado con la trama asturiana de explosivos porque, a decir del Sr. García Abadillo, sus apellidos estaban en la agenda de Carmen Toro, esposa de Emilio Suárez Trashorras.
Estas acusaciones son falsas pero no han sido desmentidas nunca, aunque García Abadillo no tuvo más remedio que reconocer públicamente que la reseña de la agenda no decía “Sánchez Manzano” sino “Manzano” a secas.
Hemos tenido que esperar al proceso de beatificación del Sr. Trashorras emprendido por El Mundo hace pocas fechas, para tener confirmación de los padres del futuro santo de lo que ya sabíamos: el número de teléfono les fue facilitado a la familia por un funcionario de la UCIE por si recordaban algo que fuera de interés.
Estos son los que ahora vienen dando clases de ética periodística, denunciando linchamientos y caza de brujas.
Son horas bajas. Después de la conmoción que el auto del juez Garzón ha supuesto para su estrategia, recomponen la figura y dedican la edición de hoy a defender la inocencia de los peritos imputados.
Abren en portada con una sentencia lapidaria del secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP), sindicato que ha asumido la defensa de los tres peritos:
'Al policía que discrepa sobre el 11-M le cae una campaña de desprestigio'
Sigue con otro artículo en el que:
Expertos juristas descartan que los peritos hayan delinquido
Los expertos juristas, eso sí, son anónimos.
Pero lo que realmente me sorprende e indigna es la hipocresía que derrochan por arrobas en el editorial. En él se acusa a los “diarios gubernamentales” de llevar a cabo “un vergonzoso linchamiento mediático” de los peritos imputados.
EL LINCHAMIENTO DE TRES INOCENTES VICTIMAS DE GARZON
El mundo (con minúscula) al revés.
Recordemos que estos son los primeros funcionarios policiales imputados en relación con los sucesos del 11-M y que, contra todo pronostico, lo son de la parte conspiracionista. ¡Con lo que han trabajado para conseguir justamente lo contrario! ¡Qué sorpresas esconde el destino, pensará el Sr. PJ Ramírez!
Ellos que se han pasado los dos últimos años sembrando dudas sobre la honorabilidad y la honradez de innumerables funcionarios policiales sobre los que sólo recaía el dedo inquisidor del periodista de investigación de turno; ellos que no han tenido empacho en acusarles de mentir y de ocultar o falsificar pruebas e informes; ellos que no han dudado en revelar la identidad de testigos y policías sin medir el daño que esto supondría para los interesados, salen ahora rasgándose las vestiduras porque los medios cargan las tintas contra los tres peritos imputados.
Empezando por el final y de forma no exhaustiva por no agotar la paciencia de los lectores:
¡Cómo le hubiera gustado al agente Campillo y al confidente Lavandera que El Mundo hubiera hecho gala del exquisito respeto que ahora reclama y no hubiera revelado sus identidades poniéndoles en el ojo del huracán de la noche a la mañana!. Sin tan indigno comportamiento en aras de un mal entendido “periodismo de investigación” la ex mujer del Sr. Lavandera tal vez seguiría viva.
O al general Laguna, a quien El Mundo acuso, cuando era máximo responsable de la Guardia Civil asturiana, de haber ocultado al entonces jefe de la Comandancia de Oviedo, Fernando Aldea, el informe de la UCO que implicaba a Toro en la venta de dinamita a los marroquíes.
Esta patraña fue rotundamente desmentida por el Sr. Aldea ante la Comisión de Investigación del 11-M pero no se dignaron a publicar rectificación alguna. El honor de un Guardia Civil no vale una tirada de El Mundo.
¿Y qué vamos a decir del jefe de los Tedax, Sr. Sánchez Manzano? La campaña que contra él ha llevado el Sr. Ramírez todos estos meses ha sido brutal y, recordémoslo, el Sr. Sánchez Manzano no está imputado por delito alguno. Le han acusado de mentir en sede parlamentaria, de ocultar informes al juez, de manipularlos y falsificarlos, de llevarse las pruebas a su casa.
Su via crucis comenzó cuando su nombre apareció en la portada de El Mundo relacionado con la trama asturiana de explosivos porque, a decir del Sr. García Abadillo, sus apellidos estaban en la agenda de Carmen Toro, esposa de Emilio Suárez Trashorras.
Estas acusaciones son falsas pero no han sido desmentidas nunca, aunque García Abadillo no tuvo más remedio que reconocer públicamente que la reseña de la agenda no decía “Sánchez Manzano” sino “Manzano” a secas.
Hemos tenido que esperar al proceso de beatificación del Sr. Trashorras emprendido por El Mundo hace pocas fechas, para tener confirmación de los padres del futuro santo de lo que ya sabíamos: el número de teléfono les fue facilitado a la familia por un funcionario de la UCIE por si recordaban algo que fuera de interés.
Estos son los que ahora vienen dando clases de ética periodística, denunciando linchamientos y caza de brujas.
