02-10-2006, 20:40:04
El tema de "las caravanas de la muerte" está a mi juicio muy claro.
Pego un comentario de otro foro:
- Parten distintos días desde distintos lugares.
- Una transporta Goma 2-ECO, la otra es un "coche-bomba" con Titadyne y Cloratita
- Diferentes objetivos
- Sin llamadas telefónicas comunes
- Es mentira que El Chino conociera a los etarras detenidos
El juez Del Olmo se basa en once informes policiales para desvincular a ETA del 11-M (ABC 17 de abril)
Los últimos informes del 11-M avalan las pruebas de cargo y descartan a ETA, EL PAÍS, 13-03-06
Pego un comentario de otro foro:
- Parten distintos días desde distintos lugares.
- Una transporta Goma 2-ECO, la otra es un "coche-bomba" con Titadyne y Cloratita
- Diferentes objetivos
- Sin llamadas telefónicas comunes
- Es mentira que El Chino conociera a los etarras detenidos
El juez Del Olmo se basa en once informes policiales para desvincular a ETA del 11-M (ABC 17 de abril)
Quote:Las dos «caravanas de la muerte»"Ha quedado clara la inexistencia de cualquier conexión o contacto" - 16-09-06, EL PAÍS:
Del Olmo mantiene bajo secreto los once informes policiales y no los ha incluido en el auto de procesamiento por no haber encontrado durante los dos últimos años de investigación ningún dato que vincule a los imputados con ETA. Durante este tiempo, uno de los episodios que han marcado la contienda política es la coincidencia de que dos vehículos cargados con explosivos -el conducido por el islamista Jamal Ahmidan y el de los etarras Gorka Vidal Álvaro e Irkus Badillo - tuvieran el 29 de febrero de 2004 el mismo objetivo: Madrid. Este paralelismo ha sido utilizado de forma reiterada por aquellos que aún creen que no se ha investigado lo suficiente para descartar la mano de ETA en el 11-M.
Los informes de la Comisaría General de Información que están en poder del juez recogen de forma exhaustiva cada uno de los pasos que han dado los investigadores en la búsqueda de «puntos de colaboración». De momento, no se ha encontrado ninguno y las coincidencias detectadas se consideran un «mero azar». El estudio sobre las dos «caravanas de la muerte», después de detallar los pasos que siguieron los vehículos y sus ocupantes, expone cinco conclusiones que desvinculan por completo a una de la otra. La primera destaca que los vehículos transportaban explosivos completamente diferentes. El de ETA llevaba 506 kilogramos de cloratita de fabricación propia, y el de los islamistas, unos 200 kilogramos de goma-2 sustraída en la mina Conchita, en Asturias. Ambas sustancias fueron analizadas por los especialistas en desactivación de explosivos de la Policía y la Guardia Civil, que no hallaron ninguna analogía en la naturaleza y el origen del material.
Atentar hacia las elecciones de 2004
En segundo lugar, el informe policial detalla las sustanciales diferencias en el «modus operandi». Así, precisa que el vehículo utilizado por los etarras del «comando Gaztelu» -el Renault Trafic matrícula 4887 ND 23- fue sustraído el 27 de noviembre de 2003 en Vallniers (Francia) y los etarras le colocaron unas placas falsas con la numeración de un camión matriculado en San Sebastián. La fecha del robo confirma, según el informe policial, que los etarras planearon con tres meses de antelación cometer un atentado en Madrid con motivo de las elecciones generales de 2004. Pero fue en la mañana del 28 de febrero de 2004 cuando los miembros del «comando» se trasladaron al sur de Francia, donde otro miembro de ETA les hizo entrega de la furgoneta bomba, que ya estaba preparada, a falta de conectar los temporizadores. Para realizar esta operación, Gorka Vidal e Irkus Badillo llevaban escritas en un papel las instrucciones.
Esta «caravana de la muerte», integrada por la Renault Trafic y un monovolumen que hacía las veces de «lanzadera», fue interceptada a las 00:40 horas de la madrugada del 29 de febrero de 2004 por la Guardia Civil en las proximidades de Cañaveras (Cuenca).
Para los investigadores, y así lo recogen sus informes, este procedimiento no tiene nada que ver con el seguido para los atentados del 11-M, pese a que también el 29 de febrero de 2004 los islamistas Jamal Ahmidan «El Chino», Adennabi Kounjaa y Mohamed Oulad Akcha, autores de la matanza, partieron desde Tineo (Asturias) a Madrid tras haberse abastecido el día anterior en la mina Conchita de la goma-2. Para ello utilizaron dos vehículos, un Golf de color negro -que, al parecer, transportaba la dinamita y que ocupaban Kounjaa y Oulad- y un Toyota Corolla -con placas falsas y sustraído en Madrid el 18 de septiembre de 2003- conducido por «El Chino».
Quote:- Las caravanas de la muerte. Se trataba de determinar si los etarras detenidos a las 0.40 del 29 de febrero de 2004 en Cañaveras (Cuenca) cuando se dirigían con una furgoneta bomba a Madrid tuvieron alguna relación con los terroristas del 11-M que en la mañana del 29 de febrero partieron desde Tineo (Asturias) hacia Chinchón (Madrid). El informe señala: "Las investigaciones practicadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil), desarrolladas de forma exhaustiva y meticulosa, que llegaron a clarificar incluso las relaciones tanto personales como telefónicas de los terroristas de uno y otro grupo, han dejado clara la inexistencia de cualquier conexión o contacto, no sólo entre éstos, sino también entre sus responsables a diferentes niveles".Ni los antecedentes apuntaban a ETA - Gara de 2004:
Los rastreos de los teléfonos de los etarras "no permiten determinar ningún tipo de contacto con los integristas autores de los atentados del 11-M". Sobre los islamistas, añade: "Al igual que en el caso anterior, los rastreos de las llamadas entrantes y salientes de los teléfonos móviles permiten descartar cualquier tipo de contacto entre estos terroristas y los miembros del comando etarra". También asegura: "En relación con posibles contactos entre los integrantes de uno y otro grupo, las investigaciones policiales y en sede judicial demuestran la ausencia de cualquier tipo de contacto, simultáneo o previo al traslado".
Quote:Furgoneta de cuencaLa furgoneta interceptada en Cuenca tenía dinamita Titadyne y no Goma 2
Ángel Acebes: «Sí, lo esperábamos [un gran atentado de ETA antes de las elecciones], teníamos esa información y habíamos tomado las decisiones correspondientes. ¿Lo confirma? Ya no lo confirmo yo, lo confirma una furgoneta con 500 kilos de explosivos que afortunadamente se detuvo en Cuenca y que querían, parece ser, colocar en una zona próxima al corredor del Henares buscando una enorme tragedia. Es decir, son 400 kilos más que los que explotaron el día 11 de marzo». (...) «Son 500 kilos montados en un cofre, y soldados a la furgoneta para que el efecto mortal sea mucho más grande al convertirse en metralla, tanto el cofre como la propia furgoneta. Los restos habrían sido lanzados, con efectos graves para los seres humanos, a un kilómetro y medio».
Alfredo Pérez Rubalcaba: «Ese atentado, que también es dinamita, tiene unas características muy especiales. Se ha dicho que iba a ser un atentado indiscriminado. No es verdad. En el sumario, los dos etarras no dicen nunca en sus declaraciones que fueran a hacer un atentado indiscriminado. Es más, la Policía lo que piensa hoy es que iban a intentar dinamitar una subestación eléctrica en algún parque industrial de Madrid. De hecho, traían un mapa marcado con una zona de parques industriales. Por tanto, no es verdad que fuera un atentado indiscriminado».
Quote:01-12-04 - Francisco Mercado (EL PAÍS)
La furgoneta-bomba de ETA interceptada por la Guardia Civil en Cañaveras (Cuenca) el 29 de febrero de 2004 ha sido relacionada con el 11-M por los últimos ex altos cargos del PP que han comparecido ante la comisión parlamentaria que investiga la matanza de Madrid, incluido el ex presidente José María Aznar. Este último defendió la existencia de "suministros comunes".
Sin embargo, los informes de los expertos en explosivos tanto de la Guardia Civil como de la policía son concluyentes: sus componentes no guardaban relación alguna con la dinamita usada en las mochilas-bomba del 11-M. Ni tampoco era un mero transporte de explosivos para su posterior reparto. Se trataba de una furgoneta bomba que ocultaba un artefacto integrado por 536 kilos de explosivo (506 de cloratita y 30 de dinamita Titadyne), entre los que no había ni un gramo de la dinamita Goma 2 ECO robada en las minas asturianas, que sería activado tras aparcar el vehículo ante el objetivo elegido. Los expertos no dejaron dudas: los materiales empleados en la confección del artefacto y el modus operandi coincidían absolutamente con los de ETA.
De hecho, este tipo de artefacto, Grosni, había sido utilizado por ETA en cuatro atentados desde 2000. Utilizaba el habitual explosivo de ETA, Titadyne, más cloratita; mientras que las mochilas bomba del 11-M se nutrían de Goma 2. La activación del artefacto etarra no necesitaba ni gran pericia ni ayuda de ningún comando establecido en Madrid. Bastaba con aparcar la furgoneta y poner en marcha el temporizador.
La presencia del artefacto dentro de la furgoneta, oculto en un cajón metálico rectangular, fue delatada por el propio conductor del vehículo, Gorka Vidal, al ser detenido por la Guardia Civil. Los agentes solicitaron la intervención de los artificieros del instituto armado (EDEX). Una vez desactivado el dispositivo de iniciación del artefacto, destruyeron su carga explosiva. El contenedor tenía las siguientes dimensiones: 145 centímetros de longitud, por 100 centímetros de altura y 96 centímetros de ancho. Sus planchas tenían cuatro milímetros de grosor y su interior estaba recubierto de brea y atornillado al suelo de la furgoneta. El interior ocultaba un artefacto explosivo cuidadosamente montado: 506 kilos de cloratita, con siete multiplicadores hechos con tubos de PVC, en cuyo interior se encontraban cartuchos de dinamita Titadyne, rodeados con cordón detonante. La cantidad de Titadyne empleada era de 30 kilogramos, y la longitud total del cordón detonante era de 90 centímetros.
El dispositivo de iniciación estaba oculto en una caja de caudales situada en la parte superior del cajón metálico, practicable a través de una trampilla. Constaba de un temporizador TC, que incluía un reloj digital Casio y un temporizador artesanal. En un lateral, debían ser conectados los dos detonadores que tenía el etarra que conducía la furgoneta.
Doble seguro
El reloj controlaba la hora de activación del artefacto usando la función de despertador, cuya señal eléctrica, en lugar de hacer funcionar el altavoz (retirado), pondría en marcha la máquina infernal.
El reloj contaba con dos seguros para evitar que el explosivo estallara involuntariamente, a diferencia de las mochilas bomba del 11-M, que no disponían de ningún tipo de seguro. Esta peculiaridad de los artefactos del comando islamista fue considerada por los artificieros como un elemento que alejaba su manufactura de los esquemas de ETA. El artefacto de la furgoneta, por contra, contaba con un conmutador o seguro de encendido, que cerraba o abría el circuito eléctrico entre el reloj y los detonadores, y, además, encendía el segundo seguro, un temporizador que garantizaba un retardo de 30 segundos. Por tanto, nada en común entre las caravanas de la muerte islamista y etarra: ni explosivos ni tecnología.
Los últimos informes del 11-M avalan las pruebas de cargo y descartan a ETA, EL PAÍS, 13-03-06
Quote:La policía ha investigado la veracidad de un titular según el cual el ex minero José Emilio Suárez Trashorras había confesado el 17 de marzo de 2004 que El Chino conocía a los etarras detenidos el 28 de febrero de 2004 en Cuenca con una furgoneta bomba. La policía ha entregado un documento con tres informes en los que se niega esa conexión. La negativa más tajante es la del comisario Miguel Ángel García Gamonal, quien fue comisionado por Jesús de la Morena, anterior comisario General de Información, para hacerse cargo en Asturias de la investigación de la trama de explosivos.
En su informe entregado al juez, Gamonal asegura: "En ningún momento [Trashorras] hizo mención a personas relacionadas con la organización terrorista ETA ni a que alguno de los 'moros de Madrid' [así se refiere a ellos el ex minero] conociera o guardase algún tipo de relación con militantes de esa banda". Gamonal aclara que estuvo en todas las reuniones con el ex minero y que, sin dormir, se encargó de custodiarlo hasta Madrid junto al funcionario José Antonio Parrilla.
Rastreo de llamadas
La misma negativa a la conexión entre El Chino y ETA se refleja en sendos informes de la Unidad Central de Información Interior (dedicada a ETA) y de la Unidad Central de Información Exterior (dedicada a islamismo), adjuntados al juez, y otro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), elaborado por el agente Santiago D. (dar su identidad sería delito), que nada dice de ETA.
La policía adjunta un documento titulado "Primer viaje a Asturias", elaborado por Gamonal el 12 de mayo a petición de De la Morena, que dice: "[Trashorras] asegura rotundamente que el atentado era cosa de los árabes y que podrían ser éstos con los que él traficaba con hachís". También se han rastreado las llamadas de El Chino y su comando y las de los etarras de Cuenca. Ni un contacto.
Quote:10-03-06 - El PAíSLa investigación de los teléfonos descarta cualquier vínculo de ETA con el 11-M (EL PAíS - 03-01-06)
La Dirección General de la Policía calificó ayer de "falsedades e imputaciones mendaces, especialmente graves y contrarias a la verdad" dos artículos de El Mundo, uno que sentaba una relación entre ETA y uno de los jefes de comando del 11-M, Jamal Ahmidan, El Chino, y otro en el que se acusa a agentes del cuerpo de fabricar pruebas falsas. La policía ha informado al juez Juan del Olmo de esas falsedades.
La nota, titulada La Dirección General de la Policía califica como falsedades lo publicado en los últimos días en un medio de comunicación en relación con el 11-M, desmiente que el ex minero José Emilio Suárez Trashorras dijera que El Chino le contó que era amigo de dos etarras detenidos en Cuenca el 29 de febrero con una furgoneta bomba. Este titular llevó a Eduardo Zaplana (PP) a pedir la comparecencia del ex minero en el Congreso. Cuando Trashorras fue detenido, el 17 de marzo de 2004, el comisario general de Información era Jesús de la Morena. El actual, Telesforo Rubio, le relevó el 11 de junio. La nota explica que el titular de El Mundo llevó al juez a preguntar por el asunto. "El comisario general de Información se ha dirigido al funcionario que estuvo al frente de la reunión del 17 de marzo de 2004 en Asturias", expresamente enviado allí por De la Morena. "Este funcionario (...) afirma rotundamente que es falso que Suárez Trashorras señalara que El Chino conocía a los etarras detenidos en Cuenca" y "niega tajantemente que se realizara informe específico alguno sobre la reunión".
Quote:- Las caravanas de explosivos. A las 0.40 del 29 de febrero de 2004, una patrulla de la Guardia Civil de la Comandancia de Cuenca interceptó a la altura del kilómetro 181,5 de la N-320, en las proximidades de Cañaveras, un vehículo Renault Trafic blanco, matrícula 7960-CPY, ocupado por Gorka Vidal Álvaro, quien dijo ser miembro de ETA y portar en la furgoneta 600 kilos de explosivo. "De forma casi paralela, en la mañana del mismo día 29, tres de los integrantes del grupo terrorista autor de los atentados del 11-M en Madrid, Jamal Ahmidan, El Chino; Mohamed Orlad Akcha y Abdennabi Kounja, comienzan un recorrido en coche desde Tineo (Asturias), adonde habían acudido la víspera para abastecerse del material explosivo utilizado en los atentados hasta la localidad madrileña de Morata de Tajuña, donde el material fue depositado y almacenado hasta el momento de su utilización".Informe sobre las "Caravanas de la Muerte" que leyó Zapatero en la Comisión de Investigación (pdf)
Esta coincidencia, dice un informe de la Comisaría General de Información, "ha propiciado la aparición de ciertas interpretaciones que han pretendido establecer una conexión directa y un propósito común entre las denominadas caravanas de la muerte". Salvo la fecha "no se ha constatado otro dato objetivo que permita apreciar otra circunstancia que la del mero azar". No obstante, en plena campaña de las elecciones generales, "Madrid tendría que ser el punto de referencia para la actuación de cualquier grupo terrorista que quisiera publicidad y notoriedad".
Para empezar a hablar, cada caravana llevaba explosivo diferente. La de ETA llevaba "506 kilos de cloratita, 30 kilos de dinamita Tytadine y 90 metros de cordón detonante, ambos de fabricación francesa". Los islamistas llevaban unos 200 kilos de Goma-2. La furgoneta de los etarras había sido robada el 27 de noviembre de 2003 en Vallnier (Francia) y le habían puesto una matrícula falsa perteneciente a un camión de una empresa de San Sebastián. Como lanzadera utilizaron un Opel Meriva alquilado por Gorka Vidal en la empresa Avis. El viaje de los islamistas desde Avilés comienza a las 12.00 del 29 de febrero en un Golf y un Toyota Corolla, con placas falsas (9231-CDW), robado el 18 de septiembre de 2003 en Madrid. Este coche es parado por un guardia civil en Sotopalacios (Burgos) a las 16.19. Le pone varias multas y lo deja partir a las 16.36.
Es decir, no coincide ni el modus operandi, ni los explosivos, ni la ruta. Además, los etarras detenidos en este traslado, Vidal e Irkus Badillo, declararon que su objetivo era perpetrar "un atentado en los alrededores de la capital madrileña, en un polígono industrial de los situados en las proximidades de la carretera N-II (Madrid-La Jonquera), pudiendo elegir el sitio. Una vez activado el coche bomba, realizarían llamadas inminentes de aviso". Vidal declaró que la intención "era crear pánico". Los autores del 11-M no avisaron.
- Los teléfonos móviles. Los investigadores han elaborado un informe con las llamadas entrantes y salientes de los tres móviles que llevaban los etarras de la caravana de la muerte, un TSM5m de Movistar, comprado en Amurrio (Álava); un Sagem, también de Movistar, adquirido en el Carrefour de Vitoria; y un Alcatel de Vodafone, del que no consta su punto de compra, aunque sí que lo adquirió Vidal con tarjeta de crédito. Ese informe lo han cruzado con otro de las llamadas de los teléfonos de Suárez Trashorras, Carmen Toro Castro y 13 miembros de la célula de Morata de Tajuña. No hay ni un cruce.
Entre el 31 de diciembre de 2003 y el 28 de febrero de 2004, los etarras hacen 24 llamadas, entre ellos o a alojamientos de Jaca (Huesca), donde pensaron cometer un atentado en pistas de esquí (con 13 mochilas bomba, otra casualidad). Incluso recibieron una llamada de un móvil del Ayuntamiento de Tavernes de Valldigna (Valencia), que dura 13 segundos.
Las llamadas de los 15 teléfonos de la trama asturiana y la célula islamista se han investigado entre los días 26, 27, 28 y 29 de febrero de 2004. Se han rastreado más de 500 llamadas, sin que ninguna sea con los etarras ni con ningún teléfono susceptible de haber sido usado por ETA. Sólo queda por averiguar los datos de un teléfono, desde el que se enviaron varios SMS. Todas las llamadas entrantes y salientes son entre Trashorras y el grupo que fue a Asturias y entre éstos y los restantes terroristas que esperaban en Madrid.
