Sobre el tema de las escuchas y vigilancias y sus posteriores suspensiones, me gustaría comentar un par de cosas:
Primero, en la línea de lo que comenta Lobo, el hecho de que muchos estuviesen controlados de una u otra manera es un dato valioso pero que se queda algo cojo si no sabemos cuanta gente estaba investigando y cuantos otros sospechosos estaban siendo investigados a la vez. En pocas palabras, si entre diciembre de 2003 y Abril de 2004 60 policias controlaban a 15 "malos" es raro. Si controlaban a 3000 canditatos a malo es normal.
Por otro lado, con respecto al tema de la suspension de las escuchas que ocurriesen con posterioridad a los atentados: en cierto modo me parece normal que tras el atentado se reasignasen recursos. Que no se acertase con la reasignación es otra historia. Pero volvemos a lo mismo, si dejaron las escuchas de un grupo nutrido de candidatos a islamista, pues normal ... si solo a estos .. pues raro.
Lo que ocurre en este caso es que no sabemos realmente como funcionan estas cosas exactamente... los números gordos de estas cosas, vaya.
En palabras de Manel, la falacia del cornudo pura y dura.
Primero, en la línea de lo que comenta Lobo, el hecho de que muchos estuviesen controlados de una u otra manera es un dato valioso pero que se queda algo cojo si no sabemos cuanta gente estaba investigando y cuantos otros sospechosos estaban siendo investigados a la vez. En pocas palabras, si entre diciembre de 2003 y Abril de 2004 60 policias controlaban a 15 "malos" es raro. Si controlaban a 3000 canditatos a malo es normal.
Por otro lado, con respecto al tema de la suspension de las escuchas que ocurriesen con posterioridad a los atentados: en cierto modo me parece normal que tras el atentado se reasignasen recursos. Que no se acertase con la reasignación es otra historia. Pero volvemos a lo mismo, si dejaron las escuchas de un grupo nutrido de candidatos a islamista, pues normal ... si solo a estos .. pues raro.
Lo que ocurre en este caso es que no sabemos realmente como funcionan estas cosas exactamente... los números gordos de estas cosas, vaya.
En palabras de Manel, la falacia del cornudo pura y dura.
