22-05-2007, 21:27:10
Im-presionante. En el artículo anterior
Quote:Sin embargo, el detalle más importante de los que han revelado los forenses, lo dio uno de ellos cuando habló del examen que hizo a los detenidos. Fue a preguntas de la Fiscal, cuando, con inocencia sólo aparente, se interesó por si los procesados, tras su detención, habían sido objeto de malos tratos. Fue entonces cuando el forense reveló que Jamal Zougam, cuando fue examinado poco después del 14 de marzo, le preguntó quién había ganado las elecciones.Estoy anonadado -y eso que, a estas alturas, ya hemos visto mucho-
Recordemos que Jamal Zougam es el único procesado que fue detenido antes de las elecciones. Su condición de marroquí fue lo que convenció a los españoles que tenían que acudir a las urnas al día siguiente de que la autoría era de origen islamista. A lo largo del juicio, las pruebas existentes contra él se han ido revelando insuficientes, ya que no se ha acreditado ninguna relación con la célula de Leganés, supuesta autora del atentado, y los testigos que reconocieron haberlo visto en los trenes se contradijeron, tanto en lo que se refiere a los convoyes donde fue visto, como en cuanto a la ropa que vestía. De manera que lo único que le queda a la Fiscalía es el hecho de que fue el que vendió la tarjeta telefónica hallada en el teléfono de la mochila de Vallecas. No sólo, sino que, a pesar de que tuvo intervenido su teléfono por la Policía, debido a que era considerado un peligroso fundamentalista, jamás se le probó nada y nunca fue detenido antes del 13 de marzo. Admitido que el atentado del 11-M tenía como finalidad cambiar el resultado de las elecciones, el preguntar Zougam por cuál fue es algo que le incrimina, aunque es obvio que no lo suficiente como para poder condenarle por el asesinato de 191 personas.
Sin embargo, la revelación es importante. Y es que, aunque es muy probable que Zougam no colocara las bombas, no es descartable que colaborara con los terroristas para que el atentado cumpliera su fin. Recuérdese que Zougam fue identificado por varios testigos en diversos convoyes porque se apoyó en el hombro de uno, arroyó a otro, y preguntó a un tercero sobre cómo ir a Atocha. En todas las ocasiones vistió ropa distinta y, en una ocasión, uno de los testigos recordó una escayola en la nariz, que ninguno de los otros vio. Así que todos lo reconocieran tras su detención, pero, a la vez, tales testimonios permiten que sea finalmente absuelto por ser contradictorios los unos con otros. Este posible modo de colaborar con los que colocaron las bombas, fueran o no los de Leganés, implica un cierto compromiso con el fin del atentado y explica la pregunta hecha al forense.
