04-10-2006, 07:46:23
Hay un par de hechos que pueden explicar parte de todo este asunto:
1.- Hubo una escalada de contestación al gobierno de entonces por parte de la oposición, debida en especial al apoyo del PP a la invasión de Irak. A esta contestación daba alas la sensación de oscurantismo y negación, apoyada por los medios a disposición del gobierno; recordemos el llamado "apagón" con respecto a los datos económicos y la famosa sentencia "ce ce o o".
2.- La postura del PP en el gobierno, que llegó a calificarse (creo que justamente) de "oposición a la oposición"; y que todavía se mantiene. Para los partidarios del PP esta postura de extrema dureza era legítima por los ataques de la oposición y por el sentimiento de que "estaban haciendo bien las cosas" puesto que las cifras económicas eran favorables y España "había salido del rincón de la historia". No era necesario dar explicaciones porque "España iba bien".
Cuando llegó marzo, las encuestas parecían favorables a pesar de todo. Sin embargo, perdieron el gobierno tras haberlo ejercido en solitario, cosa que no había ocurrido hasta entonces. Toda la estrategia de partido, todas las previsiones, proyectos... se habían venido abajo. Y lo que es peor: los electores decidieron que su gestión no era todo lo maravillosa que ellos estaban vendiendo. Fue -lo vivieron como- una traición en toda regla.
1.- Hubo una escalada de contestación al gobierno de entonces por parte de la oposición, debida en especial al apoyo del PP a la invasión de Irak. A esta contestación daba alas la sensación de oscurantismo y negación, apoyada por los medios a disposición del gobierno; recordemos el llamado "apagón" con respecto a los datos económicos y la famosa sentencia "ce ce o o".
2.- La postura del PP en el gobierno, que llegó a calificarse (creo que justamente) de "oposición a la oposición"; y que todavía se mantiene. Para los partidarios del PP esta postura de extrema dureza era legítima por los ataques de la oposición y por el sentimiento de que "estaban haciendo bien las cosas" puesto que las cifras económicas eran favorables y España "había salido del rincón de la historia". No era necesario dar explicaciones porque "España iba bien".
Cuando llegó marzo, las encuestas parecían favorables a pesar de todo. Sin embargo, perdieron el gobierno tras haberlo ejercido en solitario, cosa que no había ocurrido hasta entonces. Toda la estrategia de partido, todas las previsiones, proyectos... se habían venido abajo. Y lo que es peor: los electores decidieron que su gestión no era todo lo maravillosa que ellos estaban vendiendo. Fue -lo vivieron como- una traición en toda regla.
