04-10-2006, 10:24:58
Lo que me recuerda un relato que surgió en un foro en el que entraron creacionistas de última generación:
Lógicas aporías sobre la Evolución
-----------------------------------------
GluGGK, desnudo, como todos, en ese tiempo, se acercó a PLoNK.
-Mira lo que he descubierto- dijo, dejando caer unas manzanas que llevaba en
sus brazos-. Tenemos tres manzanas, ¿ves? añadimos dos manzanas más y son
cinco.
-¿Y qué?- dijo PLoNK, relamiéndose para sus adentros y pensando que pronto
tendría el estómago lleno de rica manzana.
-Lo he comprobado con unas piedras y también pasa. Y he pensado: si dejamos
de lado las "cosas" y nos quedamos sólo con los números, podría sernos muy
útil.
-¿Dejarlas de lado?¿no comernos las manzanas, quieres decir?
-No, dejarlas de lado en nuestra cabeza: "Tres más dos son cinco",
¿entiendes?
-¿Tres qué?
-Tres "lo que sea" más dos "lo que sea" son cinco "lo que sea". Podemos
"hacer números" sólo con los dedos o unas piedras, e imaginar que son
cualquier cosa: peras, manzanas, antílopes...
-¿Y cómo sabes tú qué con antílopes sale así?¿has hecho la prueba con
antílopes?
-No lo necesito, eso es lo bueno: imagina que cada un de mis dedos es un
antílope...
-Pero no lo es: no sé, pero creo que esto que haces no demuestra nada. Los
antílopes no son dedos.
-P-p-pero... "su número" es el mismo!!
-No me sirve, no me sirve. No has demostrado nada, GluGGK.
GluGGK, abatido, se alejó, olvidando las manzanas, con las que PLoNK sació
finalmente su apetito.
******
Pasaron siete inviernos, y se asomaba, tímida y fría, una primavera. PLoNK,
cubierto de pieles, se calentaba ante la pequeña fogata. Las cosas habían
cambiado bastante: seducidos los demás por las ideas de GluGGK, hacían
extraños tratos, cambiando frutos y animales y pieles que no tenían delante,
y hacían cuentas con piedras o con los dedos sobre lo que habían de cazar en
días siguientes.
PLoNK odiaba todo aquello: él mismo se había visto obligado a vestir pieles
para no ser menos que los demás, pero no por aquella nueva invención de
GluGGK: un nuevo "lo que sea" llamado "Calor", que nadie había visto, pero
que las pieles conservaban dentro de uno. Ya ni recordaba cómo había surgido
aquello, pero poco antes o poco después había enseñado GluGGK a todos a
hacer fuego frotando dos ramas de un árbol, diciendo que "la frotación"
(otro "lo que sea" de los suyos) producía "Calor". Pero PLoNK sabía que se
trataba simplemente de casualidades. Simplemente, GluGGK había dado con el
árbol adecuado, y PloNK, previsor, siempre se procuraba la madera de aquel
mismo árbol. Los demás no lo hacían así, y aunque habían tenido suerte hasta
ahora, un día se acabarían encontrando con alguna madera que no tuviese
fuego, y nadie se alegraría más que él, porque eso demostraría que las ideas
de GluGGK eran estúpidas, y que sólo era un tonto con suerte.
Entonces apareció GluGGK con su última manía: una "Carreta", decía, que se
movía fácilmente gracias a un último "lo que sea", llamado "Rueda". Por lo
visto, se había pasado el tiempo ensimismado dejando caer diversas piedras
por una ladera hasta decidir que rodaban mejor las que tenían "forma
redonda" (igual que años antes le había sacado "el número" a las manzanas,
ahora le había sacado "la forma" a las piedras), y finalmente se había
puesto a fabricar ruedas a partir de piedras y de madera.
GluGGK le miró, como siempre, para saludarle: pero hacía tiempo que el rito
de saludo entre ellos había tomado una forma peculiar.
-¡No has demostrado nada! -gritaba PLoNK- Sólo porque en siete inviernos las
cuentas han salido bien, y nadie de la tribu ha muerto por la helada, y la
madera siempre ha ardido, no quiere decir que sea gracias a tus "lo que
sea": no son cosas, no son nada de verdad. Sólo has tenido suerte, pero no
puede durar siempre. Un día encontrarás una madera que no arde, o una rueda
que no rueda, y todos verán que yo tenía razón.
por kohell
Lógicas aporías sobre la Evolución
-----------------------------------------
GluGGK, desnudo, como todos, en ese tiempo, se acercó a PLoNK.
-Mira lo que he descubierto- dijo, dejando caer unas manzanas que llevaba en
sus brazos-. Tenemos tres manzanas, ¿ves? añadimos dos manzanas más y son
cinco.
-¿Y qué?- dijo PLoNK, relamiéndose para sus adentros y pensando que pronto
tendría el estómago lleno de rica manzana.
-Lo he comprobado con unas piedras y también pasa. Y he pensado: si dejamos
de lado las "cosas" y nos quedamos sólo con los números, podría sernos muy
útil.
-¿Dejarlas de lado?¿no comernos las manzanas, quieres decir?
-No, dejarlas de lado en nuestra cabeza: "Tres más dos son cinco",
¿entiendes?
-¿Tres qué?
-Tres "lo que sea" más dos "lo que sea" son cinco "lo que sea". Podemos
"hacer números" sólo con los dedos o unas piedras, e imaginar que son
cualquier cosa: peras, manzanas, antílopes...
-¿Y cómo sabes tú qué con antílopes sale así?¿has hecho la prueba con
antílopes?
-No lo necesito, eso es lo bueno: imagina que cada un de mis dedos es un
antílope...
-Pero no lo es: no sé, pero creo que esto que haces no demuestra nada. Los
antílopes no son dedos.
-P-p-pero... "su número" es el mismo!!
-No me sirve, no me sirve. No has demostrado nada, GluGGK.
GluGGK, abatido, se alejó, olvidando las manzanas, con las que PLoNK sació
finalmente su apetito.
******
Pasaron siete inviernos, y se asomaba, tímida y fría, una primavera. PLoNK,
cubierto de pieles, se calentaba ante la pequeña fogata. Las cosas habían
cambiado bastante: seducidos los demás por las ideas de GluGGK, hacían
extraños tratos, cambiando frutos y animales y pieles que no tenían delante,
y hacían cuentas con piedras o con los dedos sobre lo que habían de cazar en
días siguientes.
PLoNK odiaba todo aquello: él mismo se había visto obligado a vestir pieles
para no ser menos que los demás, pero no por aquella nueva invención de
GluGGK: un nuevo "lo que sea" llamado "Calor", que nadie había visto, pero
que las pieles conservaban dentro de uno. Ya ni recordaba cómo había surgido
aquello, pero poco antes o poco después había enseñado GluGGK a todos a
hacer fuego frotando dos ramas de un árbol, diciendo que "la frotación"
(otro "lo que sea" de los suyos) producía "Calor". Pero PLoNK sabía que se
trataba simplemente de casualidades. Simplemente, GluGGK había dado con el
árbol adecuado, y PloNK, previsor, siempre se procuraba la madera de aquel
mismo árbol. Los demás no lo hacían así, y aunque habían tenido suerte hasta
ahora, un día se acabarían encontrando con alguna madera que no tuviese
fuego, y nadie se alegraría más que él, porque eso demostraría que las ideas
de GluGGK eran estúpidas, y que sólo era un tonto con suerte.
Entonces apareció GluGGK con su última manía: una "Carreta", decía, que se
movía fácilmente gracias a un último "lo que sea", llamado "Rueda". Por lo
visto, se había pasado el tiempo ensimismado dejando caer diversas piedras
por una ladera hasta decidir que rodaban mejor las que tenían "forma
redonda" (igual que años antes le había sacado "el número" a las manzanas,
ahora le había sacado "la forma" a las piedras), y finalmente se había
puesto a fabricar ruedas a partir de piedras y de madera.
GluGGK le miró, como siempre, para saludarle: pero hacía tiempo que el rito
de saludo entre ellos había tomado una forma peculiar.
-¡No has demostrado nada! -gritaba PLoNK- Sólo porque en siete inviernos las
cuentas han salido bien, y nadie de la tribu ha muerto por la helada, y la
madera siempre ha ardido, no quiere decir que sea gracias a tus "lo que
sea": no son cosas, no son nada de verdad. Sólo has tenido suerte, pero no
puede durar siempre. Un día encontrarás una madera que no arde, o una rueda
que no rueda, y todos verán que yo tenía razón.
por kohell
