04-10-2006, 10:39:20
Vengo hoy con la tecla caliente después de ver la última entrega del folletín delpiniano: http://www.libertaddigital.com/bitacora/...hp?id=1510
En lo sucesivo, me niego a concederle el tratamiento de "señor" a este sinvergüenza. Alguien que es capaz de afirmar, un día sí y otro también, que vivimos en un estado ilegal producto de un atentado terrorista llevado a cabo (nada menos que) con la ayuda del partido gobernante, FCSE y el poder judicial sin aportar otra evidencia que la bilis, el amarillismo, la manipulación, el alomojó, la mala fe y el más absoluto desprecio por el dolor de las víctimas está muy lejos de merecer tal tratamiento. Dicha conducta es infinitamente más repugnante cuando están motivadas por cuestiones de tipo económico y político, aún más cuando se encasquetan el yelmo y la Tizona, haciendo una sobreinterpretación de El Cid salvapatrias versión 6.0 que resulta irritante para quienes nos sentimos españoles sin la casposa y recurrente alharaca. En mi opinión, a este siniestro personajillo, como a la inmensa mayoría de los que le siguen les importa un huevo de pato la verdad. Ya saben de sobra que, entre el 11 y el 14 M nuestro gobierno hizo lo que estuvo en su mano para que la opinión pública no supiese quiénes habían sido los autores de la matanza. Pero esta realidad es demasiado para ellos, así que se han unido todos en una especie de terapia de grupo para tratar de poder sobrellevar el día a día. Es ésta, por desgracia para todos, una terapia dañina. Se basa en la negación de los hechos, sustituyéndolos por otros que satisfacen su necesidad de CREER que aquello no pasó tal como pasó. Guardan un cierto paralelismo en este sentido con la heroína de "Un tranvía llamado Deseo", Blanche Dubois, que se refugiaba en esa estancia iluminada por un tenue farolillo rojo, por miedo a que la dura realidad la destruyese.
Esta gente ha encontrado su farolillo particular en los rotativos y radios que todos conocemos, mil veces más indecentes por trocear la angustia y el dolor que todos sentimos aquel día y venderlo por fascículos en la primera plana o el sermón mañanero; por acusar sin pruebas, injuriar e incluso poner en riesgo la vida de personas que se dedican a cumplir con su deber simplemente porque le estropean la luz del farolillo. Todo por la pasta.
En el capítulo de hoy de "La nueva verdad revelada" escribe este gachó:
Tú sí que corres, Del Pino. Corres, saltas y hasta pasas por encima de la memoria de 192 muertos y 1500 heridos. Pero alégrate, tienes una bitácora de gran éxito, publicas libros y cuentas con el respeto y admiración del grupo de terapia más grande de la historia. Has triunfado. Me muero por ver cuál es tu siguiente paso.
Pido disculpas de antemano por si he resultado demasiado duro o injusto en alguna de mis afirmaciones. Igualmente, expreso nuevamente el deseo de que realicen cualquier enmienda sobre imprecisiones en las que haya incurrido. Como decía al principio, vengo con la tecla caliente.
En lo sucesivo, me niego a concederle el tratamiento de "señor" a este sinvergüenza. Alguien que es capaz de afirmar, un día sí y otro también, que vivimos en un estado ilegal producto de un atentado terrorista llevado a cabo (nada menos que) con la ayuda del partido gobernante, FCSE y el poder judicial sin aportar otra evidencia que la bilis, el amarillismo, la manipulación, el alomojó, la mala fe y el más absoluto desprecio por el dolor de las víctimas está muy lejos de merecer tal tratamiento. Dicha conducta es infinitamente más repugnante cuando están motivadas por cuestiones de tipo económico y político, aún más cuando se encasquetan el yelmo y la Tizona, haciendo una sobreinterpretación de El Cid salvapatrias versión 6.0 que resulta irritante para quienes nos sentimos españoles sin la casposa y recurrente alharaca. En mi opinión, a este siniestro personajillo, como a la inmensa mayoría de los que le siguen les importa un huevo de pato la verdad. Ya saben de sobra que, entre el 11 y el 14 M nuestro gobierno hizo lo que estuvo en su mano para que la opinión pública no supiese quiénes habían sido los autores de la matanza. Pero esta realidad es demasiado para ellos, así que se han unido todos en una especie de terapia de grupo para tratar de poder sobrellevar el día a día. Es ésta, por desgracia para todos, una terapia dañina. Se basa en la negación de los hechos, sustituyéndolos por otros que satisfacen su necesidad de CREER que aquello no pasó tal como pasó. Guardan un cierto paralelismo en este sentido con la heroína de "Un tranvía llamado Deseo", Blanche Dubois, que se refugiaba en esa estancia iluminada por un tenue farolillo rojo, por miedo a que la dura realidad la destruyese.
Esta gente ha encontrado su farolillo particular en los rotativos y radios que todos conocemos, mil veces más indecentes por trocear la angustia y el dolor que todos sentimos aquel día y venderlo por fascículos en la primera plana o el sermón mañanero; por acusar sin pruebas, injuriar e incluso poner en riesgo la vida de personas que se dedican a cumplir con su deber simplemente porque le estropean la luz del farolillo. Todo por la pasta.
En el capítulo de hoy de "La nueva verdad revelada" escribe este gachó:
Quote:Por resumir lo que se ha ido sabiendo:O sea, que reconoce abiertamente que el informe entregado al jefe es el mismo que fue rechazado por contener elucubraciones sin fundamento y que intentaron colar más tarde como si fuese el oficial. En román paladino, que hubo delito de falsedad documental. Es lo mismo, pero dicho más clarito. Los caminos de Del Pino (y sumanera de admitir errores) son inescrutables.
El registro del despacho de los tres peritos demostró que éstos hicieron su informe el día 21 de marzo de 2005 (tal como decían) y que la copia que entregaron a su jefe en julio de 2006 era una copia fiel del original.
.
Quote:Demostró asimismo que la inclusión de referencias a las utilizaciones anteriores de un explosivo en otros actos terroristas era habitual (con lo cual no había razón para eliminar las referencias a ETA).Primero, no sé dónde demuestra tal cosa el registro. Segundo, como se ha dicho ya hasta el hartazgo, pretender relacionar a ETA con terroristas islamistas por la existencia de un elemento tan corriente como el que se encontró en dos registros distintos con una diferencia de años entre ambos es una elucubración carente de todo rigor científico, tanto más cuando los propios peritos han reconocido posteriormente que no tenían base sólida para hacer tal afirmación.
Quote:También permitió ese registro certificar dos indicios más de la falsificación que habría efectuado el superior de los tres peritos, Ramírez. El primer indicio: en el libro de registro de la Unidad de Análisis no consta que Ramírez se hiciera cargo de ningún análisis y sólo consta el nombre de uno de los peritos. Además, en el cuaderno de incidencias redactado por uno de los peritos constan las presiones a que éste fue sometido para que cambiara su análisis pericial.Como siempre, tira con fogueo y no aclara cuáles indicios son esos y de qué delitos, aunque cabe imaginarse que se refiere a la eliminación de la elucubración y la firma de Ramírez. Lo primero ya se ha comentado suficientemente, y en cuanto a lo segundo, habrá que pedirle a Del Pino que se dé un garbeo por el foro para ver si quiere enterarse de una vez de que Ramírez está totalmente cualificado para asignarse la redacción del informe y de que, además, no necesita realizar los análisis si considera que se han hecho correctamente. Se limita a darles el visto bueno. ¿Y las presiones? Debe referirse a la petición de que eliminasen las conjeturas sobre el ácido bórico. Aunque a lo mejor estuvo retorciéndoles los pezones con unas tenazas al rojo vivo a los peritos. La mano negra, ya se sabe, que es capaz de todo. De todos modos, como Del Pino no concreta (como casi siempre), aceptaré que quizás se me haya escapado un detalle del que no tengo noticia sobre el registro. Todo es posible y estoy abierto a vuestras amables aclaraciones tanto sobre este como sobre cualquiera de los comentarios que vaya haciendo.
.
Quote:Además, hemos sabido que Ramírez carece de la titulación necesaria para firmar pericias de análisis farmacológico o toxicológico.La verdad es que ignoro si esto es así. Agradecería una aclaración al respecto. Con todo, esto no cambia el hecho de que el borrador contuviese la chapuza del ácido bórico, es decir, no le da más credibilidad que antes, por más que Del pino se empeñe.
Quote:Y, como remate del tomate, hoy nos cuentan que la fiscal Yavale asistió al interrogatorio de los peritos, además del fiscal Rubira, lo cual constituye algo bastante inusual. ¿Qué hacía allí doña Olga?Esta es de traca, y nos da una ligera idea de los conocimientos legales del individuo en cuestión. No comentaré la facilidad que tiene LdP para poner motes. Quizá le haga tanta gracia como a esos defensores de la Verdad suyos que matan el rato mandando amenazas de muerte a esta fiscal y el juez del Olmo. Lo que Del Pino considera bastante inusual es en realidad lo normal en este tipo de procedimiento: la presencia de fiscales que certifiquen que el interrogatorio se realiza sin incurrir en ningún tipo de irregularidad por parte del juez. También se le "olvida" que no es el único fiscal presente durante el interrogatorio. Ay ay, ay, qué memoria selectiva tenemos, sinvergüencilla... Normal, no permitamos que la verdad (en minúsculas, no necesita adornos para ser identificada) rompa nuestro farolillo, ¿verdad, LdP?
Quote:El éxito lleva persiguiendo a Garzón desde hace años. Pero Garzón siempre consigue demostrar que él corre más deprisa.Por mucho que corra Garzón para atrapar la fama (y miren que corre), no te llega ni a la suela de los zapatos.
Tú sí que corres, Del Pino. Corres, saltas y hasta pasas por encima de la memoria de 192 muertos y 1500 heridos. Pero alégrate, tienes una bitácora de gran éxito, publicas libros y cuentas con el respeto y admiración del grupo de terapia más grande de la historia. Has triunfado. Me muero por ver cuál es tu siguiente paso.
Pido disculpas de antemano por si he resultado demasiado duro o injusto en alguna de mis afirmaciones. Igualmente, expreso nuevamente el deseo de que realicen cualquier enmienda sobre imprecisiones en las que haya incurrido. Como decía al principio, vengo con la tecla caliente.
