31-05-2007, 19:47:46
Javier Wrote:Lo de la trama manchega es de broma....y que mezcle a Alcácer con esto es...puro conspiracionismo...Javier me ha hecho recordar el caso Alcásser y el juicio paralelo que provocó, y googleando por ahí he rescatado algunos datos curiosos. También entonces se habló de una Versión Oficial, también se acusó a la Guardia Civil y a los peritos, también se habló (por supuesto) de una conspiración de poderosos...
En el cáso Alcácer hubo un libro que fue prohibido por el juez -creo que porque enseñaba fotos de las autopsias- puramente conspiracionista
http://webs.demasiado.com/elpalleter/qpalcacer.htm
Tuvo mucho exito "underground"....
PD: El autor de ese libro vive ahora en Barranquillas y es adícto a la heroína.
Os dejo una pequeña recopilación de cosas que se dijeron y escribieron en relación con aquel caso, y también os dejo una información sobre las consecuencias que tuvo su charlatanería para ciertas personas:
Sacado del enlace de Javier, fijaos en las similitudes entre cosas que decía el tal Blanco sobre el crimen de Alcásser y las que hoy dicen otros señores sobre el 11M:
El llamado "caso Alcácer" era un enorme cúmulo de errores, ineptitudes e incapacidades que habían convertido el trágico suceso en un auténtico misterio. (...) Fruto del trabajo realizado se consiguieron innumerables datos, indicios, sospechas y espeluznantes realidades. (...) Por este motivo, en la edición de esta obra se han utilizado dos tipos de letra, para diferenciar claramente el contenido de los documentos oficiales, documentos que son transcripción literal de los contenidos en el Sumario 1/93 y en el Rollo de Sala del mismo procedimiento. Igualmente, los pies de la mayor parte de las fotografías son textuales de los contenidos en las actuaciones sumariales.
En este otro enlace se puede leer, entre otras cosas:
Fernando García cuando enfermó comenzó a dudar. Nunca se creyó la versión oficial. (...)
Al leer cien veces aquel sumario inacabable cuyas horribles fotografías le hacían revivir la pesadilla de la masacre, comprobó que en la investigación -lo cual era cierto- había puntos oscuros, notorias irregularidades y errores crasos.(...)
Se sentía víctima de un complot de personas importantes, los auténticos autores de aquel crimen horrendo, gentes tan poderosas como desalmadas (...)
Blanco supo aprovechar para su provecho la dependencia psicológica a que había sometido al desventurado padre de Míriam. Se convirtió a través de su perversa e interesada influencia en el inductor de una serie de barbaridades, fruto de sus deliriums tremens, que Fernando García relataba a los medios de comunicación.(...)
Blanco, a modo de inflexible fiscal y acusador justiciero, mantenía ante la cínica mirada del magistrado Pepe Navarro la inocencia de Miguel Ricard y Antonio Anglés a quienes atribuía tan solo el rol de enterradores.
Y ahora, en este último enlace, las consecuencias para García, Blanco y otros:
"Hay confabulación para esconder las cosas”, “la actuación de la Guardia Civil es aberrante”, “el fiscal mintió”, “los forenses han hecho cosas delictivas” o “el juicio es un circo”. Son sólo algunas de las supuestas injurias y calumnias que, según la fiscal, Fernando García –padre de una de las niñas asesinadas en Alcàsser– y el criminólogo Juan Ignacio Blanco lanzaron en Canal 9 durante el programa El juici de Alcàsser.
“No se salvaron ni los miembros del tribunal”, sostiene la acusación pública (...)
Los magistrados que juzgaron a Miguel Ricart, el ex fiscal jefe Enrique Beltrán, los médicos forenses y los investigadores de la Guardia Civil fueron las personas sobre quienes se hicieron las presuntas afirmaciones injuriosas.
Además de García y Blanco, la fiscal considera cooperadores necesarios de lo ocurrido a los periodistas Amalia Garrigós –presentadora de El juici– y a Ferrán Pérez, director del programa. La acusación sostiene que ambos no hicieron nada por evitar que en el espacio televisivo se acusara a la Guardia Civil de ocultar pruebas, se dijera que el fiscal no investigaba lo suficiente, que los peritos mentían o que el tribunal tenía puesta la sentencia contra Ricart antes del juicio. Fernando García y el criminólogo se enfrentan a una pena de 16 años de prisión y una multa de 113.400 euros cada uno, por protagonizar “expresiones del todo maliciosas”, según la acusación.
Parecidos más que razonables...
