05-10-2006, 09:35:00
El informe favorito del perito Escribano
Todos tenemos nuestras preferencias, también en asuntos de trabajo: ese chollo que nos salió redondo, aquel complicado asunto que resolvimos satisfactoriamente... La del Sr. Escribano es el informe 48-Q3-05, hoy conocido como el informe del ácido bórico por el que sentía una especial predilección.
Ya sabíamos que cuando en julio de este año el ministerio del Interior solicitó todos los informes relacionados con explosivos dentro del caso 11-M, Escribano desempolvó del archivo de su ordenador la versión del 48-Q3-05 que le había sido rechazada en marzo de 2005, lo firmó junto a otros dos peritos y se lo coló de rondón a su jefe como si del informe oficial se tratara.
Qué finalidad tenía esa maniobra es algo que de momento se nos escapa a los que no somos conspiracionistas pero que confiamos se aclare a lo largo de la investigación.
Ayer nos enteramos de que en octubre de 2005, el Sr. Escribano elevó una instancia al ministerio solicitando una medalla por sus 30 años de servicio. Pues bien, según informaba El Mundo, en dicha instancia también hace constar la elaboración del informe de marras como parte de sus méritos.
Yo, la verdad, no lo entiendo. ¿Cuántos informes ha podido elaborar el Sr. Escribano en sus 30 años de servicio, más de la mitad en la Unidad de Análisis de la Policía Científica? ¿Cientos? ¿Miles? ¿Cuántos de ellos no habrán sido más enjundiosos y determinantes en la causa que se seguía, para nombrarlos en honor a sus méritos, que el del ácido bórico?
Sin embargo al Sr. Escribano le gusta éste, el 48-Q3-05. Cariño que le ha cogido, mira tú.
Todos tenemos nuestras preferencias, también en asuntos de trabajo: ese chollo que nos salió redondo, aquel complicado asunto que resolvimos satisfactoriamente... La del Sr. Escribano es el informe 48-Q3-05, hoy conocido como el informe del ácido bórico por el que sentía una especial predilección.
Ya sabíamos que cuando en julio de este año el ministerio del Interior solicitó todos los informes relacionados con explosivos dentro del caso 11-M, Escribano desempolvó del archivo de su ordenador la versión del 48-Q3-05 que le había sido rechazada en marzo de 2005, lo firmó junto a otros dos peritos y se lo coló de rondón a su jefe como si del informe oficial se tratara.
Qué finalidad tenía esa maniobra es algo que de momento se nos escapa a los que no somos conspiracionistas pero que confiamos se aclare a lo largo de la investigación.
Ayer nos enteramos de que en octubre de 2005, el Sr. Escribano elevó una instancia al ministerio solicitando una medalla por sus 30 años de servicio. Pues bien, según informaba El Mundo, en dicha instancia también hace constar la elaboración del informe de marras como parte de sus méritos.
Yo, la verdad, no lo entiendo. ¿Cuántos informes ha podido elaborar el Sr. Escribano en sus 30 años de servicio, más de la mitad en la Unidad de Análisis de la Policía Científica? ¿Cientos? ¿Miles? ¿Cuántos de ellos no habrán sido más enjundiosos y determinantes en la causa que se seguía, para nombrarlos en honor a sus méritos, que el del ácido bórico?
Sin embargo al Sr. Escribano le gusta éste, el 48-Q3-05. Cariño que le ha cogido, mira tú.
