Ikke, yo estoy con usted.
Aunque El País (todavía?) está lejos de alcanzar la no-calidad de El Mundo, se ve claro que lo que pretenden es orientar la mentalidad del lector en contra de los peritos, a partir de datos que pueden transformarse en indicios de forma poco consistente.
Igual que hace el mundo con Ramirez ("el malo", FJL dixit) aunque éste de una manera bastante más zafia y burda que aquél.
Aunque El País (todavía?) está lejos de alcanzar la no-calidad de El Mundo, se ve claro que lo que pretenden es orientar la mentalidad del lector en contra de los peritos, a partir de datos que pueden transformarse en indicios de forma poco consistente.
Igual que hace el mundo con Ramirez ("el malo", FJL dixit) aunque éste de una manera bastante más zafia y burda que aquél.
