A todo lo que ya habéis dicho muchos de vosotros poco puedo añadir. Una persona que en sus carnes tuvo que vivir la espantosa experiencia de ver desfilar cadáveres por docenas, que ha tenido que estar día tras día sin poder olvidar esa tragedia, haciéndose responsable desde entonces de la acusación contra los culpables, y cuyo trabajo ha sido denostado, su persona insultada, su profesionalidad puesta en duda... y a pesar de todo eso ha seguido desarrollando su tarea, me merece una admiración total.
Todo mi apoyo, hoy y siempre, por todo ese esfuerzo.
Todo mi apoyo, hoy y siempre, por todo ese esfuerzo.
