23-06-2007, 10:53:25
(This post was last modified: 23-06-2007, 10:58:43 by morenohijazo.)
Por si alguno de los Peones pasa por aquí, o quizás algún invitado se sienta subyugado ante la avalancha de ideas (sin ninguna prueba, ni siquiera indicios que lo respalden, eso sí) de Olasarep, hago notar que no hay ninguna de las evidencias, razonamientos, deducciones o lógica argumental que debemos encontrar en las investigaciones serias. Simplemente, para Olasarep, todos los que formaban la cúpula policial o política del PP fueron tontos útiles, o conspiradores "light" porque sí, porque lo digo yo, y todo el que se encontraba enfrente, todo aquel cuyo nombre salió a relucir aquellos días, es conspirador "dark" o corrupto. Fíjese el lector que toda la trama parece sacada de alguna película (de hecho, estoy seguro de que las líneas generales las ha sacado del cine) y si sustituimos (por ejemplo) "PSOE" por "Gobierno de la CA Madrid", "Rubalcaba" por "Número II de la CAM", y sucesivamente, la historieta no se resiente nada. No hay más pruebas de actitudes antidemocráticas, golpismo, colaboración con banda armada, conspiración para asesinar, etc en el responsable de RENFE que en el Consejero de Festejos de la Comunidad de la Rioja, pongo por caso. Sólo que el de la RENFE estaba allí, y nada más. Pero no se puede acusar de asesinato así, hombre de Dios...
Me recuerda, en su manera de asignar papeles a los personajes de esta escena, al jefe de pandilla infantil, que asigna jugadores a su equipo y al contrario, antes de empezar el partido de fútbol. "Conmigo, contra mí; conmigo, contra mí..." dice el pandillero. ("Tonto, malo; tonto, malo..." dice Orasalep, sin molestarse en hacernos ver por qué cada pieza va donde va.
Hay, cómo no, una salvedad que hacer. El matón de recreo suele distribuir los jugadores para que su equipo gane, pero que no haya una diferencia tan aplastante como para que el partido sea un bodrio y la próxima vez nadie quiera jugar al fútbol.
Perasalo/Olasarep distribuye los papeles otorgando una ventaja aplastante a los conspiradores PRISOICOS, en número (como todo aquel que apareció por aquellos días tenía que estar enterado y no se opuso, los conspiradopres pasan de mil) como en información (es increíble la capacidad que les concede Olasarep de manejar como marionetas a la ETA, a la cúpula policial, al Gobierno, a la Opinión Pública, a la prensa, a la justicia... es diabólico). Todo lo que el autor no puede explicar, se soluciona con ese poner cero al cociente y bajar número del dividendo que es asignarle la etiqueta de golpista (si es de izquierdas, centro o derecha sospechosa como Gallardón) o de tonto útil o desinformado (caso de los de derechas inequívocamente fieles a Aznar)
Quienes somos de Ciencias puede que no conozcamos esa expresión Deus ex machina que hacía referencia a un elemento milagroso (representaba por una máquina que, movida por una grúa, simbolizaba a Zeus o Júpiter y solucionaba todo a lo bruto) que aparecía al final de algunas piezas teatrales griegas o romanas). Actualmente es utilizada para referirse a un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna. Olasarep ha dado otra vuelta de tuerca. La lógica interna sigue sin aparecer por ningún lado, pero la machina ya no parece un Dios, sino un matón de recreo.
Me recuerda, en su manera de asignar papeles a los personajes de esta escena, al jefe de pandilla infantil, que asigna jugadores a su equipo y al contrario, antes de empezar el partido de fútbol. "Conmigo, contra mí; conmigo, contra mí..." dice el pandillero. ("Tonto, malo; tonto, malo..." dice Orasalep, sin molestarse en hacernos ver por qué cada pieza va donde va.
Hay, cómo no, una salvedad que hacer. El matón de recreo suele distribuir los jugadores para que su equipo gane, pero que no haya una diferencia tan aplastante como para que el partido sea un bodrio y la próxima vez nadie quiera jugar al fútbol.
Perasalo/Olasarep distribuye los papeles otorgando una ventaja aplastante a los conspiradores PRISOICOS, en número (como todo aquel que apareció por aquellos días tenía que estar enterado y no se opuso, los conspiradopres pasan de mil) como en información (es increíble la capacidad que les concede Olasarep de manejar como marionetas a la ETA, a la cúpula policial, al Gobierno, a la Opinión Pública, a la prensa, a la justicia... es diabólico). Todo lo que el autor no puede explicar, se soluciona con ese poner cero al cociente y bajar número del dividendo que es asignarle la etiqueta de golpista (si es de izquierdas, centro o derecha sospechosa como Gallardón) o de tonto útil o desinformado (caso de los de derechas inequívocamente fieles a Aznar)
Quienes somos de Ciencias puede que no conozcamos esa expresión Deus ex machina que hacía referencia a un elemento milagroso (representaba por una máquina que, movida por una grúa, simbolizaba a Zeus o Júpiter y solucionaba todo a lo bruto) que aparecía al final de algunas piezas teatrales griegas o romanas). Actualmente es utilizada para referirse a un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna. Olasarep ha dado otra vuelta de tuerca. La lógica interna sigue sin aparecer por ningún lado, pero la machina ya no parece un Dios, sino un matón de recreo.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
