02-07-2007, 12:27:30
"La tarjeta va pasando de mano en mano, si es que existió, sin dejar constancia".
Se infringe por cuádruple partida el artículo de la LECr, ninguno describe los efectos hallados en la bolsa. Vulneración de garantías procesales, indefensión.
Ríos dice que ya tiene la tienda Sindhu sobre las 14:00. A partir de ese momento se envían varios policías para "controlar la investigación". Esta defensa solicitó que se identificaran, no se sabe qué hicieron, etc.
Esto invalida todos los datos telefónicos de Amena, pudieron ser manipulados. :lol: :lol:
Ríos dice que no tuvo físicamente la tarjeta hasta el 13, que la llevaron unos de la UCIE. "Esta defensa no entienda nada" (hombre, Abascal, eso de que usted no entienda, o mejor dicho, no quiera entender es por lo contrario totalmente entendible
).
De la Morena ordena al de la UCAO que vaya a Sindhu. "No hemos logrado saber su misión el 12 de marzo". Se dieron cuenta de que las personas no colaboraban. ¿No le extraña al tribunal este extraño episodio? ¿Por qué se detiene la investigación el día 12, si tanta prisa había? ¿Por qué no continúan como hicieron al día siguiente?
Castaño dijo que fueron como "simples clientes". ¿Por qué iban a colaborar con "simples clientes"? Es inexplicable ese comportamiento "enrevesado".
Preguntaron si era necesario el DNI. La Policía no sabe la respuesta, se interesaron por los empleados, lo que vendían, etc. ¿Por qué no se comportaron como policías, "qué dato les faltaba"?
¡Decidieron irse a dormir y seguir al día siguiente!
El dueño de Sindhu reconoció que Mitel era proveedor habitual. Esto no es cierto. Vendió 30 tarjetas a Jawal Telecom, pero en realidad fueron 200 en total. No se las vendió a Zougam directamente.
Mohamed Bakali era el que se ocupaba de esto, incluso de almacenar las tarjetas en su domicilio, controlando el stock de la tienda y bajando las tarjetas conforme hacía falta. En su domicilio se interviene mucho material telefónico.
Zougam no atendía al público, estaba en la trastienda.
Abderrahim Zbakh es detenido a pesar de ofrecerse a colaborar.
A esta defensa le parece increíble que se criminalice a la tienda, los proveedores no pueden hacerse responsables del uso que se dé a su mercancía.
"El inefable" Kalaji, que liberó los móviles, no ha sido procesado. Sólo la tienda que vendió las tarjetas, de las cuales no está acreditada su presencia en las bolsas.
Tampoco Zougam tuvo contacto con las tarjetas.
Zougam no ha cometido ningún ilícito vendiendo tarjetas, eso es su negocio, pero Zougam no lo hizo, la vendieron otros.
¿Qué lógica tiene hacer esto en su propia tienda?
¿Por qué se quedó tan tranquilo después de saber que se había encontrado la mochila? No conocía el propósito, de lo contrario habría huido y habría destruido la tarjeta con la que hablaba con su novia, que seguía utilizando.
Se le detuvo a las 15:00 en la calle Tribulete, y se comportó bien. "Todo esto es de sentido común".
Este detalle es el que convenció a este letrado de que Zougam es inocente.
El día 11 se presentaron dos personas "a espiar" en Sindhu, según la testigo protegido P19, diciendo que una tarjeta había salido mal. ¿Qué era eso, una tarjeta duplicada? No sabemos.
Ni los de la UCAO ni de la CGI se sabe qué hicieron. Estos señores no se identificaron como policías y se llevaron una fotocopia de una lista.
Esta defensa cree que evidentemente se identificaron como policías.
Pero Sindhu no puede saber qué tarjetas ha vendido ni a quien, alguien se los dijo. El marido de P19 dice que sí se identifican el 12 como policías los de la UCAO, y que se llevaron una fotocopia de la factura de la que no queda constancia.
Nos encontramos con vulneración de garantías constitucionales: los policías construyen la ruta a partir de la factura, no necesitan confirmación de que se vendió la tarjeta. Los libros no incluyen los números de telefonía, la única factura de Sindhu que contiene los números es la de Auritel 2000, creemos que fue ésta la que se llevó la UCAO.
Se infringe por cuádruple partida el artículo de la LECr, ninguno describe los efectos hallados en la bolsa. Vulneración de garantías procesales, indefensión.
Ríos dice que ya tiene la tienda Sindhu sobre las 14:00. A partir de ese momento se envían varios policías para "controlar la investigación". Esta defensa solicitó que se identificaran, no se sabe qué hicieron, etc.
Esto invalida todos los datos telefónicos de Amena, pudieron ser manipulados. :lol: :lol:
Ríos dice que no tuvo físicamente la tarjeta hasta el 13, que la llevaron unos de la UCIE. "Esta defensa no entienda nada" (hombre, Abascal, eso de que usted no entienda, o mejor dicho, no quiera entender es por lo contrario totalmente entendible
).De la Morena ordena al de la UCAO que vaya a Sindhu. "No hemos logrado saber su misión el 12 de marzo". Se dieron cuenta de que las personas no colaboraban. ¿No le extraña al tribunal este extraño episodio? ¿Por qué se detiene la investigación el día 12, si tanta prisa había? ¿Por qué no continúan como hicieron al día siguiente?
Castaño dijo que fueron como "simples clientes". ¿Por qué iban a colaborar con "simples clientes"? Es inexplicable ese comportamiento "enrevesado".
Preguntaron si era necesario el DNI. La Policía no sabe la respuesta, se interesaron por los empleados, lo que vendían, etc. ¿Por qué no se comportaron como policías, "qué dato les faltaba"?
¡Decidieron irse a dormir y seguir al día siguiente!
El dueño de Sindhu reconoció que Mitel era proveedor habitual. Esto no es cierto. Vendió 30 tarjetas a Jawal Telecom, pero en realidad fueron 200 en total. No se las vendió a Zougam directamente.
Mohamed Bakali era el que se ocupaba de esto, incluso de almacenar las tarjetas en su domicilio, controlando el stock de la tienda y bajando las tarjetas conforme hacía falta. En su domicilio se interviene mucho material telefónico.
Zougam no atendía al público, estaba en la trastienda.
Abderrahim Zbakh es detenido a pesar de ofrecerse a colaborar.
A esta defensa le parece increíble que se criminalice a la tienda, los proveedores no pueden hacerse responsables del uso que se dé a su mercancía.
"El inefable" Kalaji, que liberó los móviles, no ha sido procesado. Sólo la tienda que vendió las tarjetas, de las cuales no está acreditada su presencia en las bolsas.
Tampoco Zougam tuvo contacto con las tarjetas.
Zougam no ha cometido ningún ilícito vendiendo tarjetas, eso es su negocio, pero Zougam no lo hizo, la vendieron otros.
¿Qué lógica tiene hacer esto en su propia tienda?
¿Por qué se quedó tan tranquilo después de saber que se había encontrado la mochila? No conocía el propósito, de lo contrario habría huido y habría destruido la tarjeta con la que hablaba con su novia, que seguía utilizando.
Se le detuvo a las 15:00 en la calle Tribulete, y se comportó bien. "Todo esto es de sentido común".
Este detalle es el que convenció a este letrado de que Zougam es inocente.
El día 11 se presentaron dos personas "a espiar" en Sindhu, según la testigo protegido P19, diciendo que una tarjeta había salido mal. ¿Qué era eso, una tarjeta duplicada? No sabemos.
Ni los de la UCAO ni de la CGI se sabe qué hicieron. Estos señores no se identificaron como policías y se llevaron una fotocopia de una lista.
Esta defensa cree que evidentemente se identificaron como policías.
Pero Sindhu no puede saber qué tarjetas ha vendido ni a quien, alguien se los dijo. El marido de P19 dice que sí se identifican el 12 como policías los de la UCAO, y que se llevaron una fotocopia de la factura de la que no queda constancia.
Nos encontramos con vulneración de garantías constitucionales: los policías construyen la ruta a partir de la factura, no necesitan confirmación de que se vendió la tarjeta. Los libros no incluyen los números de telefonía, la única factura de Sindhu que contiene los números es la de Auritel 2000, creemos que fue ésta la que se llevó la UCAO.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
