04-07-2007, 09:24:45
3diasdemarzo Wrote:Muy buena noticia:Y ahora una de arena en la razón:
El juez Guevara dice que la sentencia se conocerá en septiembre y "dará respuesta a las cuestiones planteadas"
Quote:«Daba vergüenza ajena oír a víctimas pedir la condena de Aznar, estaba fuera de lugar»A mí no me encaja lo de las sentencias abiertas, vale que no evite nuevos juicios contra nuevos acusados, pero contra estos 28 acusados debe ser "cerrada". Por algo existen los recursos de casación y revisión.
«Venían preparadas para hacer un discurso político, pero te entra por un oído y te sale por otro»
Ricardo Coarasa
Madrid- Hace apenas unas horas que el juicio del 11-M ha llegado a su fin tras cuatro meses y medio de sesiones. Alfonso Guevara, presidente de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal y uno de los integrantes del tribunal que debe dictar sentencia por el mayor atentado de la historia de España, ya está en su despacho de la Audiencia Nacional, al que, pese a todo, no ha dejado de acudir ni un sólo día desde el comienzo del proceso el pasado 15 de febrero.
-¿Éste que ha terminado es el juicio más importante que se ha celebrado en España?
Sí, por la gravedad del hecho, el número de víctimas y la repercusión que ha tenido, no sólo nacional sino también internacional. Y porque, por desgracia, sigue de actualidad.
-¿Cree que ha contribuido a reforzar la imagen de la Justicia en los ciudadanos?
Sí, porque han conocido de forma más directa el funcionamiento de un juicio. Tenía gran repercusión y mucha gente lo ha seguido. Como al final ha salido todo bien, hemos dado una imagen de que estábamos trabajando.
-¿Cuál es el momento más duro que ha vivido en el juicio?
El día de las víctimas, porque algunas venían preparadas para hacer un discurso político que estaba fuera de todo lugar. Traer un papel y empezar a hablar de la condena del señor Aznar estaba fuera de lugar, porque no se estaba juzgando al señor Aznar. Son de esas cosas que entran por un oído y salen por otro. Daba vergüenza ajena.
-¿Le ha sorprendido el papel jugado por algunas acusaciones?
Lo que me ha disgustado es que tanto las acusaciones como alguna defensa han tratado de poner sobre la mesa asuntos ajenos al tribunal. Para nosotros, lo que pensara el Ministerio de Interior a las once, las doce o la una del 11-M es una cuestión totalmente ajena. Nos da exactamente igual. Si querían, que lo hubiesen debatido en el Parlamento. Eso sobraba, era más de cara a la galería y hemos estado sesiones enteras. Deberíamos habernos limitado a las cuestiones jurídicas, y no políticas.
-¿Es más difícil un juicio como éste o poner la sentencia?
Es difícil llevar el juicio, pero evidentemente más todavía poner la sentencia. El juicio, con mano firme y experiencia se lleva fácilmente. Son, teóricamente, 28 sentencias, una por cada procesado. Tenemos una ficha de cada uno con las respectivas acusaciones y en algunos no coincide nada: se pide desde la absolución hasta 40.000 años para el mismo procesado... Es una sentencia complicada por este motivo. Además, si hay una coma puesta en un sitio o en otro, te lo van a decir.
-¿Quien lea el fallo dentro de unos meses sabrá lo que de verdad ocurrió el 11-M?
Tratamos de establecer la verdad jurídica, que no tiene porqué coincidir con la verdad. No estuvimos ahí. Tratamos de no equivocarnos, pero si hay otras cosas, eso no lo sabemos. Nos limitamos a deducir la verdad de las pruebas.
-¿Las sentencias abiertas tienen cabida en derecho?
No se cierra ninguna. Abiertas son todas. El famoso «sólo o en compañía de otros» (de la condena a Rafael Escobedo por el asesinato de los marqueses de Urquijo) es una sentencia de mi padre (el magistrado Benigno Guevara). Estamos acostumbrados todos los días a celebrar juicios de ETA en los que se juzga a uno y luego nos entregan a otro... ¿Cómo no va a ser abierta si tenemos a algún presunto autor material en prisión y hay huellas y ADN anónimos. Puede haber más partícipes y nos pueden salir más cuestiones... La sentencia la cerramos respecto a 28 personas, las juzgadas aquí. De los demás no hay cosa juzgada.-
¿Un juicio en directo, hasta ahora un hecho inédito en España, influye de alguna manera al tribunal?
El primer juicio en directo fue el de Lola Flores en la primavera de 1989 (que él mismo presidió cuando estaba en la Audiencia Provincial de Madrid). Se retransmitía todos los días en Antena 3. Pero te olvidas completamente que están las cámaras. Estás haciendo tu trabajo.
-¿Se ha sentido presionado dada la controversia mediática que ha generado este juicio?
Lees los periódicos, pero por mera información y curiosidad. Pero eso no tiene ninguna trascendencia para la sentencia. Incluso a veces ayudan si se te ha escapado algún detalle, porque te refresca la memoria. Es un resumen de lo que ha pasado. Para mí, por ejemplo, me ha servido para identificar a los procesados y Fernando (García Nicolás, otro de los magistrados del tribunal) leía la prensa por las mañanas y comprobaba los detalles.
-¿Qué le ha aportado este juicio respecto a otros?
Evidentemente, es un orgullo profesional haber formado parte del tribunal de uno de los juicios más importantes que ha habido.
-¿Cree que se ha valorado suficientemente el trabajo del tribunal ?
Sí, aunque a lo mejor no por lo que se ha hecho fuera del tribunal. Muchos compañeros han creido que no hemos celebrado otros juicios en este tiempo, pero no ha sido así. No hemos dejado de dirigir nuestras respectivas secciones, aunque fuese por teléfono. Personalmente, salvo el 15 de febrero (día de comienzo del juicio) he venido a Génova (la calle donde está emplazada la Audiencia Nacional) todos los días a las siete y media de la mañana.
