07-08-2007, 13:23:50
La respuesta a la primera la dio Einstein: la velocidad de la luz es SIEMPRE la que dice Isócrates, unos 300.00 km/seg. Aunque usted se desplace a 250.000 km/seg, la velocidad de la luz sigue siendo la misma.
La segunda respuesta tiene que ver con el determinismo, no tanto con el tiempo lineal. Es inevitable encontrar paradojas cuando uno viaja atrás en el tiempo, y la más importante de ellas es precisamente el determinismo. ¿Está determinado el futuro?
Pero para ver la pregunta desde un punto de vista que no tenga esta complicación, supongamos otro tipo de escenario, en el que estamos en el presente y tenemos una forma de ver el futuro, al estilo de Minority Report. ¿Es ética una detención preventiva si tenemos una probabilidad razonable de que el sujeto va a cometer un crimen? Yo digo que no.
Por cierto, ignoraba que Aquino fuese evolucionista...
Otra precisión: el DRAE es MUY mala fuente cuando se trata de hablar de conceptos científicos. Lo que la RAE está tratando de explicar en dos líneas, sin lograrlo, es el concepto de entropía en la teoría de la información.
La segunda respuesta tiene que ver con el determinismo, no tanto con el tiempo lineal. Es inevitable encontrar paradojas cuando uno viaja atrás en el tiempo, y la más importante de ellas es precisamente el determinismo. ¿Está determinado el futuro?
Pero para ver la pregunta desde un punto de vista que no tenga esta complicación, supongamos otro tipo de escenario, en el que estamos en el presente y tenemos una forma de ver el futuro, al estilo de Minority Report. ¿Es ética una detención preventiva si tenemos una probabilidad razonable de que el sujeto va a cometer un crimen? Yo digo que no.
Por cierto, ignoraba que Aquino fuese evolucionista...
Otra precisión: el DRAE es MUY mala fuente cuando se trata de hablar de conceptos científicos. Lo que la RAE está tratando de explicar en dos líneas, sin lograrlo, es el concepto de entropía en la teoría de la información.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
