08-08-2007, 20:55:22
Amtes de profundizar más en la discusión, me gustaría dar un paso atrás. No creo que ninguno aquí sea un ecologista radical (si me equivoco, dad un paso adelante). En realildad, la mayoría de nosotros respiraríamos aliviados si Manel y Castigador tuvieran razón. Las posturas extremas, ideologizadas, están por un lado en los luditas antisistema y ecologistas radicales (que tal vez son lo mismo) y por el otro... en los liberales. Ambos defienden posturas ideológicas.
En el caso ludita-ecologista, es evidente cuál: un catastrofismo antitecnológico y anticapitalista. En el caso liberal, creo que el problema ocurre por dos razones:
1) Reacción extrema al ludismo-ecologismo, que lleva a negar que tengan la razón en NADA (una forma del ad hominem, a mi juicio)
2) Problemas con un axioma a mi parecer básico del liberalismo: la inagotabilidad del modelo, que en principio debería generar riqueza para siempre, y por tanto gran renuencia a reconocer limitaciones y efectos secundarios negativos del mismo. A mi juicio, este axioma es ingenuo: todos los sistemas tienen limitaciones, todos los recursos terminan por agotarse, muchísimas cosas tienen efectos segundarios, a veces negativos.
Queda como reflexión a la espera del siguiente asalto (cómo nos aburrimos...
)
En el caso ludita-ecologista, es evidente cuál: un catastrofismo antitecnológico y anticapitalista. En el caso liberal, creo que el problema ocurre por dos razones:
1) Reacción extrema al ludismo-ecologismo, que lleva a negar que tengan la razón en NADA (una forma del ad hominem, a mi juicio)
2) Problemas con un axioma a mi parecer básico del liberalismo: la inagotabilidad del modelo, que en principio debería generar riqueza para siempre, y por tanto gran renuencia a reconocer limitaciones y efectos secundarios negativos del mismo. A mi juicio, este axioma es ingenuo: todos los sistemas tienen limitaciones, todos los recursos terminan por agotarse, muchísimas cosas tienen efectos segundarios, a veces negativos.
Queda como reflexión a la espera del siguiente asalto (cómo nos aburrimos...
)
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
