Pero Rey,
Eso es porque estamos todos teledirigidos por PRISA y los verdaderos españoles de verdad que de verdad aman a la España de verdad son solo unos cuantos españoles de verdad. Ahora se hacen llamar Peones Negros.
Pero, y yendo más allá de la ironía, yo por ejemplo, y en relación a lo que dicen tanto tú como ikke, tengo muchas veces en mente a Las Madres de la Plaza de Mayo que desde que puedo seguir sus reivindicaciones, nunca las he visto con la misma actitud que percibo en los Peones Negros. Una actitud que se expresa por medio de esos mensajes de ánimo, ese presentar su lucha como un partido de fútbol, en el que tienen que meter goles en la portería contraria no importa si es de penalti injusto en tiempo de descuento, esa chulería cuando tratan de expresar los supuestos argumentos con los que sus gurús les bombardean cada día, esos ruGALcaba, prevariGARZON, zETAp, y demás, esos mensajes mesiánicos que pueblan los comentarios en el blog, esa actitud de desprecio hacia cualquier postura que no sea exclusivamente la válida en ese momento, ese autoproclamarse salvadores de la patria, el modo en el que secuestran la voluntad de las víctimas y juegan con el sufrimiento de los familiares de estas, el modo en el que esperan ver mensajes ocultos tras cada palabra de Del Pino, de un editorial de El Mundo, e incluso tras unas palabras de Rubalcaba o un editorial de El País.
Si yo tuviera la certeza (es más, solo la posibilidad de la certeza) de que pasa la mitad de lo que los peones dice que pasa no podría comer. Literal. Creo que entraría en tal estado de desesperación que no podría llevarme un plato a la boca. Estaría en huelga de hambre indefinida, o me ataría con cadenas a las puertas del Congreso, o daría todos mis bienes materiales para que se esclarezca realmente lo que sé que pasa. Pero los Peones Negros no. Han encontrado en el weblog de Luis del Pino y escudándose en los terribles acontecimientos del 11-M un campo perfecto en el que compartir sus filias y sus fobias. Un patio de recreo en el que encuentran amiguitos que como ellos, piensan que el socialismo es el diablo, que PRISA es omnipotente y Polanco el gran mal que debe erradicarse de este país. Se soban los unos a los otros y se autocomplacen con el "cuanta gente comparte lo que yo pienso". Y cuando salen a la calle se estampan con la realidad. Nadie los conoce. Nadie les toma el apunte.
Pero bueno, y retomando lo que tu decías, yo confío plenamente en que esta sociedad a la que pertenezco, sus integrantes, cuando ven un atropello contra lo que consideran sus derechos o exigencias como conjunto, se manifiesta. Ejemplos hemos tenido muchos, y muchos muy recientes. Los Peones solo movilizan a extremistas. Y ni así.
Perdón por la parrafada.
Eso es porque estamos todos teledirigidos por PRISA y los verdaderos españoles de verdad que de verdad aman a la España de verdad son solo unos cuantos españoles de verdad. Ahora se hacen llamar Peones Negros.
Pero, y yendo más allá de la ironía, yo por ejemplo, y en relación a lo que dicen tanto tú como ikke, tengo muchas veces en mente a Las Madres de la Plaza de Mayo que desde que puedo seguir sus reivindicaciones, nunca las he visto con la misma actitud que percibo en los Peones Negros. Una actitud que se expresa por medio de esos mensajes de ánimo, ese presentar su lucha como un partido de fútbol, en el que tienen que meter goles en la portería contraria no importa si es de penalti injusto en tiempo de descuento, esa chulería cuando tratan de expresar los supuestos argumentos con los que sus gurús les bombardean cada día, esos ruGALcaba, prevariGARZON, zETAp, y demás, esos mensajes mesiánicos que pueblan los comentarios en el blog, esa actitud de desprecio hacia cualquier postura que no sea exclusivamente la válida en ese momento, ese autoproclamarse salvadores de la patria, el modo en el que secuestran la voluntad de las víctimas y juegan con el sufrimiento de los familiares de estas, el modo en el que esperan ver mensajes ocultos tras cada palabra de Del Pino, de un editorial de El Mundo, e incluso tras unas palabras de Rubalcaba o un editorial de El País.
Si yo tuviera la certeza (es más, solo la posibilidad de la certeza) de que pasa la mitad de lo que los peones dice que pasa no podría comer. Literal. Creo que entraría en tal estado de desesperación que no podría llevarme un plato a la boca. Estaría en huelga de hambre indefinida, o me ataría con cadenas a las puertas del Congreso, o daría todos mis bienes materiales para que se esclarezca realmente lo que sé que pasa. Pero los Peones Negros no. Han encontrado en el weblog de Luis del Pino y escudándose en los terribles acontecimientos del 11-M un campo perfecto en el que compartir sus filias y sus fobias. Un patio de recreo en el que encuentran amiguitos que como ellos, piensan que el socialismo es el diablo, que PRISA es omnipotente y Polanco el gran mal que debe erradicarse de este país. Se soban los unos a los otros y se autocomplacen con el "cuanta gente comparte lo que yo pienso". Y cuando salen a la calle se estampan con la realidad. Nadie los conoce. Nadie les toma el apunte.
Pero bueno, y retomando lo que tu decías, yo confío plenamente en que esta sociedad a la que pertenezco, sus integrantes, cuando ven un atropello contra lo que consideran sus derechos o exigencias como conjunto, se manifiesta. Ejemplos hemos tenido muchos, y muchos muy recientes. Los Peones solo movilizan a extremistas. Y ni así.
Perdón por la parrafada.
