Yo no soy nada optimista, a diferencia de Morenohijazo o aticus. Creo que los hechos, por muy claros que se puedan tener, se prestan a cierta flexibilidad interpretativa.
No me parece inimaginable argumentar que Ramírez ("el malo", como dije FJL), cometió falsedad al atribuirse la autoría de un informe que él no realizó y bla, bla, bla... Empezamos por declarar la nulidad de todo lo actuado por Garzón y ya está...
Si al final los peritos salen indemnes (cosa que no me sorprendería) y a los superiores se les acusa de algo, aunque sea la menor de las menores irregularidades administrativas (incluso sin relevancia penal), esto será considerado un triunfo para los conspiracionistas.
Al hilo de esto, obsérvese el cinismo de El Mundo en su editorial de hoy:
"Ello demuestra la tesis que siempre hemos sostenido: que lo relevante no es el uso del ácido bórico, ni tampoco si su tenencia servía para establecer una conexión más o menos sustancial entre ETA y los islamistas. Lo relevante es la voluntad del Ministerio de Interior de excluir de la investigación del 11-M cualquier vínculo con la banda por débil e indiciario que fuera. Esto sí ha quedado en evidencia y pone de manifiesto el ánimo de engañar de los autores de la falsedad".
¿La tesis que siempre han sostenido? Es que nunca pierden. Recordemos su famoso titular del 21 de septiembre “Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA”. O sea, que entonces sí les parecía que había "lazos". Es más, el editorial del 28.9.2006 ("UN AUTO QUE DEJA MUDO A RUBALCABA Y PONE EN EVIDENCIA AL JUEZ GARZON") lo deja claro:
"Si el proceso judicial convierte en hechos probados los indicios de delito que establecen en su escrito los magistrados, quedaría demostrado que Rubalcaba ha faltado a la verdad al menos en dos ocasiones: cuando afirmó ante el Congreso que no había ningún informe que vinculara a ETA con el 11-M y cuando la semana pasada dijo desde Finlandia que «el Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento»"
Obsérvese que al decir que Rubalcaba mentiría al afirmar que no había ningún informe "que vinculara a ETA con el 11-M" se está asumiendo que el ácido bórico es una base correcta para hacer la elucubración de los peritos, o sea, que el ácido bórico sí "sirve para establecer una conexión más o menos sustancial entre ETA y los islamistas".
Después, cuando se empieza a ver que lo del ácido bórico es una chorrada, entonces lo importante no es eso, sino
el ánimo falsario que subyace y sus siniestras implicaciones. Y, además, ésta es "la tesis que siempre hemos sostenido". Si no hay por dónde atraparlos. Pero en ningún tema. Todos los flancos están cubiertos.
Así, por ejemplo, respecto a la discusión sobre qué tipo de documento firmaron los peritos o qué carajo hicieron, tampoco hay manera de perder:
"Que el propio Rubalcaba elija: si los peritos falsificaron un «documento oficial» sin que nadie se diera cuenta de ello, ese informe tuvo que estar entre los que le enviaron y por lo tanto mintió al Parlamento; si él dijo la verdad y nunca recibió nada que relacionara 11-M y ETA, entonces el hecho de que los peritos firmaran una vez, dos veces o ninguna el trabajo por ellos realizado sería irrelevante pues no estarían produciendo sino copias de un mismo «borrador» o, por utilizar la más certera expresión del propio Garzón, de un mismo «informe original»" ("Trampas en el solitario", Carta del director, P.J. Ramírez, alias "el bueno", El Mundo, 1.10.2006). Pero, de nuevo, aunque todo esto fuera "irrelevante", no cabe duda de la "mala fe procesal", bla, bla, bla... lo "relevante" y volvemos al editorial de hoy, "es la voluntad del Ministerio de Interior de excluir de la investigación del 11-M cualquier vínculo....".
Nada que enmendar, nada que reflexionar, ninguna vela que plegar.
No me parece inimaginable argumentar que Ramírez ("el malo", como dije FJL), cometió falsedad al atribuirse la autoría de un informe que él no realizó y bla, bla, bla... Empezamos por declarar la nulidad de todo lo actuado por Garzón y ya está...
Si al final los peritos salen indemnes (cosa que no me sorprendería) y a los superiores se les acusa de algo, aunque sea la menor de las menores irregularidades administrativas (incluso sin relevancia penal), esto será considerado un triunfo para los conspiracionistas.
Al hilo de esto, obsérvese el cinismo de El Mundo en su editorial de hoy:
"Ello demuestra la tesis que siempre hemos sostenido: que lo relevante no es el uso del ácido bórico, ni tampoco si su tenencia servía para establecer una conexión más o menos sustancial entre ETA y los islamistas. Lo relevante es la voluntad del Ministerio de Interior de excluir de la investigación del 11-M cualquier vínculo con la banda por débil e indiciario que fuera. Esto sí ha quedado en evidencia y pone de manifiesto el ánimo de engañar de los autores de la falsedad".
¿La tesis que siempre han sostenido? Es que nunca pierden. Recordemos su famoso titular del 21 de septiembre “Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA”. O sea, que entonces sí les parecía que había "lazos". Es más, el editorial del 28.9.2006 ("UN AUTO QUE DEJA MUDO A RUBALCABA Y PONE EN EVIDENCIA AL JUEZ GARZON") lo deja claro:
"Si el proceso judicial convierte en hechos probados los indicios de delito que establecen en su escrito los magistrados, quedaría demostrado que Rubalcaba ha faltado a la verdad al menos en dos ocasiones: cuando afirmó ante el Congreso que no había ningún informe que vinculara a ETA con el 11-M y cuando la semana pasada dijo desde Finlandia que «el Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento»"
Obsérvese que al decir que Rubalcaba mentiría al afirmar que no había ningún informe "que vinculara a ETA con el 11-M" se está asumiendo que el ácido bórico es una base correcta para hacer la elucubración de los peritos, o sea, que el ácido bórico sí "sirve para establecer una conexión más o menos sustancial entre ETA y los islamistas".
Después, cuando se empieza a ver que lo del ácido bórico es una chorrada, entonces lo importante no es eso, sino
el ánimo falsario que subyace y sus siniestras implicaciones. Y, además, ésta es "la tesis que siempre hemos sostenido". Si no hay por dónde atraparlos. Pero en ningún tema. Todos los flancos están cubiertos.
Así, por ejemplo, respecto a la discusión sobre qué tipo de documento firmaron los peritos o qué carajo hicieron, tampoco hay manera de perder:
"Que el propio Rubalcaba elija: si los peritos falsificaron un «documento oficial» sin que nadie se diera cuenta de ello, ese informe tuvo que estar entre los que le enviaron y por lo tanto mintió al Parlamento; si él dijo la verdad y nunca recibió nada que relacionara 11-M y ETA, entonces el hecho de que los peritos firmaran una vez, dos veces o ninguna el trabajo por ellos realizado sería irrelevante pues no estarían produciendo sino copias de un mismo «borrador» o, por utilizar la más certera expresión del propio Garzón, de un mismo «informe original»" ("Trampas en el solitario", Carta del director, P.J. Ramírez, alias "el bueno", El Mundo, 1.10.2006). Pero, de nuevo, aunque todo esto fuera "irrelevante", no cabe duda de la "mala fe procesal", bla, bla, bla... lo "relevante" y volvemos al editorial de hoy, "es la voluntad del Ministerio de Interior de excluir de la investigación del 11-M cualquier vínculo....".
Nada que enmendar, nada que reflexionar, ninguna vela que plegar.
