30-08-2007, 09:02:32
(This post was last modified: 30-08-2007, 09:32:51 by estamostrabajandoenell.)
no sea malpensado, Ultramort, Irene y yo sólo compartimos una malsana curiosidad por cierto ectoplasma congénitamente desconfiado y adicto a la nitroglicerina 
a mí me impresionó más lo de los de FP, los últimos, al fondo y de pie. Es que siempre he tenido complejo de clase (baja, claro)
Sigo con Ratzinger;
"Sólo si ocurrió algo realmente extraordinario, si la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas y expectativas de la época, se explica su crucifixión y su eficacia. Apenas veinte años después de la muerte de Jesús, encontramos en el gran himno a Cristo de la Carta a los Filipenses (cf. 2, 6-11) una cristología de Jesús totalmente desarrollada, en la que se dice que Jesús era igual a Dios, pero que se despojó de su rango, se hizo hombre, se humilló hasta la muerte en la cruz, y que a Él corresponde ser honrado por el cosmos, la adoración que Dios había anunciado en el profeta Isaías (cf. 45, 23) y que sólo Él merece."
No creo que la cosa sea tan sencilla. Por lo que tengo entendido, desde principios de la era el ambiente de mesianismo en Palestina era muy exaltado, lo que es normal cuando se está bajo dominación extranjera. Sí estoy de acuerdo en que Jesús debió ser una persona muy impresionante e influyente en su contexto, pues sí que impresiona la rapidez con que se extendieron las comunidades cristianas (cuando lo más que tenían que ganar era ser lapidados por blasfemos, como le pasó a Esteban). Pero pensándolo bien, todo aquél que da su vida por un ideal suele resultar impresionante e influyente
El por qué fue crucificado y no lapidado es un tema que no creo que tenga solución. Lo de explicar la crucifixión por lo "realmente extraordinario" del personaje me parece pasarse. Tal vez, Jesús sí que era nacionalista judío, no necesariamente belicoso (aunque permitía que sus discípulos fueran armados, recordad lo de la oreja del romano cuando fueron a prenderle)
Y lo de la cristología, sí que creo que no tiene nada que ver con lo extraordinario que fuera Jesús. El principal autor de esta cristología es Saulo, que no conoció a Jesus, y su influencia en las comunidades judeo-helénicas, principalmente Antioquía. El es el que impulsa superdecidamente la separación del cristianismo del judaísmo. Sus discusiones con los apóstoles sobre la permanencia de la ley mosaica revela que ni aquellos tenían muy claro lo que Jesús pretendía (y es un hecho que venció la versión paulina. Me hace gracia el episodio en el que Pedro tiene una visión por tres veces, para convencerse de que sí podía comer ciertos animales). La cristología es obra de un hombre inteligente, culto, conocedor de la filosofía helenística, y lo que me parece importantísimo, con la pasión de un converso (¿se tomó un tripi?, ¿remordimientos?). En cualquier caso, es SU obra. El es el fundador del cristianismo como secta judía, pues antes de él los cristianos no eran realmente una secta, sino simplemente judíos que creían que el Mesías ya había llegado (de hecho, la comunidad cristiana de Jerusalén, dirigida por Santiago, siguió observando la ley mosaica)
Por si mi vehemencia es producto de mi ignorancia, lo que es probable, espero la contra-crítica

a mí me impresionó más lo de los de FP, los últimos, al fondo y de pie. Es que siempre he tenido complejo de clase (baja, claro)
Sigo con Ratzinger;
"Sólo si ocurrió algo realmente extraordinario, si la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas y expectativas de la época, se explica su crucifixión y su eficacia. Apenas veinte años después de la muerte de Jesús, encontramos en el gran himno a Cristo de la Carta a los Filipenses (cf. 2, 6-11) una cristología de Jesús totalmente desarrollada, en la que se dice que Jesús era igual a Dios, pero que se despojó de su rango, se hizo hombre, se humilló hasta la muerte en la cruz, y que a Él corresponde ser honrado por el cosmos, la adoración que Dios había anunciado en el profeta Isaías (cf. 45, 23) y que sólo Él merece."
No creo que la cosa sea tan sencilla. Por lo que tengo entendido, desde principios de la era el ambiente de mesianismo en Palestina era muy exaltado, lo que es normal cuando se está bajo dominación extranjera. Sí estoy de acuerdo en que Jesús debió ser una persona muy impresionante e influyente en su contexto, pues sí que impresiona la rapidez con que se extendieron las comunidades cristianas (cuando lo más que tenían que ganar era ser lapidados por blasfemos, como le pasó a Esteban). Pero pensándolo bien, todo aquél que da su vida por un ideal suele resultar impresionante e influyente
El por qué fue crucificado y no lapidado es un tema que no creo que tenga solución. Lo de explicar la crucifixión por lo "realmente extraordinario" del personaje me parece pasarse. Tal vez, Jesús sí que era nacionalista judío, no necesariamente belicoso (aunque permitía que sus discípulos fueran armados, recordad lo de la oreja del romano cuando fueron a prenderle)
Y lo de la cristología, sí que creo que no tiene nada que ver con lo extraordinario que fuera Jesús. El principal autor de esta cristología es Saulo, que no conoció a Jesus, y su influencia en las comunidades judeo-helénicas, principalmente Antioquía. El es el que impulsa superdecidamente la separación del cristianismo del judaísmo. Sus discusiones con los apóstoles sobre la permanencia de la ley mosaica revela que ni aquellos tenían muy claro lo que Jesús pretendía (y es un hecho que venció la versión paulina. Me hace gracia el episodio en el que Pedro tiene una visión por tres veces, para convencerse de que sí podía comer ciertos animales). La cristología es obra de un hombre inteligente, culto, conocedor de la filosofía helenística, y lo que me parece importantísimo, con la pasión de un converso (¿se tomó un tripi?, ¿remordimientos?). En cualquier caso, es SU obra. El es el fundador del cristianismo como secta judía, pues antes de él los cristianos no eran realmente una secta, sino simplemente judíos que creían que el Mesías ya había llegado (de hecho, la comunidad cristiana de Jerusalén, dirigida por Santiago, siguió observando la ley mosaica)
Por si mi vehemencia es producto de mi ignorancia, lo que es probable, espero la contra-crítica
