31-08-2007, 20:30:19
larean Wrote:La cuestión es si fue el Sanedrín quien le condenó; no cabe duda de que los romanos llevaban a cabo ejecuciones.Esa es la GRAN cuestión: el ius gladii
Me da pena escribir sobre esto sin entrar a fondo, así que -como ahora no tengo tiempo- sólo algún detalle introductorio:
En el año 6 Judea pasa a ser provincia imperial, y su máxima autoridad es el prefecto (praefectus), un gobernador del orden ecuestre. Ahora bien, jurídicamente hay un mandato especial del emperador:
Quote:"Recibió del emperador plena autoridad, incluido el derecho de aplicar pena de muerte". -Flavio Josefo, Antigüedades 18, 2.Así lo certifica Josefo en las Bellum 2, 17.
La potestas gladii queda pues en todas la provincia a voluntad última del prefecto, con más razón en Judea.
Hay sin embargo ejemplos en contra, muy pocos como decía el amigo judío de Larean, pero los hay. Si el apedreamiento de Esteban es un linchamiento, no puede decirse lo mismo de la ejecución del apóstol Santiago, pero creemos que la decapitación del hermano de Jesús ocurrió tras la muerte de prefecto Porcio Festo, durante el tiempo en que Agripa I unió en una sóla administración toda Israel (41-44) por lo que tuvo plena autoridad. Hay un 2º caso -no cristiano- durante ese período, el de la hija de un sacerdote judío.
Hay un tercer dato interesante: conservamos, uno en Estambul y otro en Jerusalén, los dos letreros que anunciaban la pena de muerte para cualquiera indebido que traspasase el umbral del Templo. Parece una concesión extra. El hecho es que en Act. 21, 27-35 la Biblia narra cómo Pablo hace entrar a un griego, Trófimo, y la multitud intenta lincharlo, pero al final es entregado al tribunal romano (antes de que declare su ciudadanía, como se ve en Act. 22, 25-29).
En definitiva:
Sólo el prefecto romano puede condenar a muerte legalmente. Al mismo tiempo no hay ninguna ley romana que se pueda aplicar en la acusación contra Jesús, pero es condenado.
Separar cada momento del juicio y desmenuzar toda la información es lo que lleva haciendo el historicismo crítico cristiano desde hace casi cien años, pero podemos intentarlo nosotros...
