22-10-2006, 17:28:40
La verdad es que yo tengo cada vez más interés en el asunto de la conspiranoia como fenómeno psicosocial que como mero asunto de pseuinvestigación periodística.
Es flipante cómo la cosa ha derivado: De una campaña de varios medios buscando absurdamente los tres pies al gato a un movimiento social de tintes sectarios. Pareciera que una parte minúscula de la generación friki catódica de Expediente X, Matrix, CSI, etc. se lo terminara creyendo. Por fin daban un salto del cine, las consolas y los juegos de rol. Ellos por fin se convertían en protagonistas de algo: ("Algún día nuestros nietos se asombrarán al saber que fuimos peones negros"). El lenguaje con código propios, el nombre de guerra ("Peones negros"), el símbolo, las camisetas, etc. demuestran una enorme necesidad de sentirse parte de algo. Claros síntomas de frikis con una deficiente vida social, por no hablar de otras carencias personales y afectivas: "Estábamos hundidos, al borde las lágrimas. Y vino Don Luis a dar una conferencia y nos devolvió la esperanza".
Son auténtica carne de psiquiatra.
Es flipante cómo la cosa ha derivado: De una campaña de varios medios buscando absurdamente los tres pies al gato a un movimiento social de tintes sectarios. Pareciera que una parte minúscula de la generación friki catódica de Expediente X, Matrix, CSI, etc. se lo terminara creyendo. Por fin daban un salto del cine, las consolas y los juegos de rol. Ellos por fin se convertían en protagonistas de algo: ("Algún día nuestros nietos se asombrarán al saber que fuimos peones negros"). El lenguaje con código propios, el nombre de guerra ("Peones negros"), el símbolo, las camisetas, etc. demuestran una enorme necesidad de sentirse parte de algo. Claros síntomas de frikis con una deficiente vida social, por no hablar de otras carencias personales y afectivas: "Estábamos hundidos, al borde las lágrimas. Y vino Don Luis a dar una conferencia y nos devolvió la esperanza".
Son auténtica carne de psiquiatra.
